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	<title>Agricultura y Desarrollo Rural archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<description>AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</description>
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	<title>Agricultura y Desarrollo Rural archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<item>
		<title>La regiÃ³n que le apuesta al desarrollo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Oct 2017 00:39:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[llanos orientales]]></category>
		<category><![CDATA[vichada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La regiÃ³n de la OrinoquÃ­a tiene una extensiÃ³n de 25 millones de hectÃ¡reas, habitada por 1,4 millones de personas y compuesta por cuatro departamentos: Arauca, Casanare, Meta y Vichada.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Ubicada en la parte oriental del paÃ­s, sobre la cuenta del rÃ­o Orinoco, esta regiÃ³n se compone de varios tipos de ecosistemas, que determinan la riqueza que tiene en biodiversidad, cultura, desarrollo sostenible y su capacidad de contribuciÃ³n a la mitigaciÃ³n del cambio climÃ¡tico.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-10-17-a-las-1.20.47-p.m.-e1508269091214.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-5153 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-10-17-a-las-1.20.47-p.m.-e1508269091214.png" alt="Captura de pantalla 2017-10-17 a la(s) 1.20.47 p.m." width="500" height="283" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Un estudio realizado por la Universidad Nacional de Colombia, determina que existen cinco grandes subregiones que rigen los diversos ecosistemas presenten en la regiÃ³n segÃºn su ubicaciÃ³n:</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-10-17-a-las-1.21.19-p.m.-e1508264884399.png"><img decoding="async" class="size-full wp-image-5152 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-10-17-a-las-1.21.19-p.m.-e1508264884399.png" alt="Captura de pantalla 2017-10-17 a la(s) 1.21.19 p.m." width="700" height="588" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La diversidad de fauna y flora es fascinante. En la cuenca del Orinoco se encuentran miles de especies de peces, 266 especies de anfibios, 290 reptiles, 318 especies de mamÃ­feros como el jaguar, y 1200 especies de aves.</p>
<p style="text-align: justify;">En cuanto a aspectos econÃ³micos, debido a la escasa fertilidad de los suelos de la Orinoquia, causada los por altos niveles de aluminio y una baja concentraciÃ³n de materia orgÃ¡nica, la economÃ­a de la regiÃ³n se especializÃ³ en torno a la ganaderÃ­a extensiva. No obstante, en las Ãºltimas dÃ©cadas, su modelo econÃ³mico experimentÃ³ una ampliaciÃ³n hacia otros sectores, principalmente a la explotaciÃ³n de petrÃ³leo y al monocultivo de la palma de aceite principalmente.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></p>
<p style="text-align: justify;">En la actualidad, la regiÃ³n contribuye en promedio al 7% del PIB nacional proveniente en su mayorÃ­a de actividades de la explotaciÃ³n petrolera y agropecuaria (DANE 2014). El mayor aporte al PIB lo generan los departamentos del Meta, Casanare y Arauca  departamentos lÃ­deres en la producciÃ³n petrolera.</p>
<p style="text-align: justify;">En relaciÃ³n a las actividades agropecuarias, el mapa a continuaciÃ³n presenta el uso de suelos agropecuarios en la actualidad. El mayor uso ese destina para otro tipo de actividades (55%), seguido para ganaderÃ­a (18%) y uso agrÃ­cola (13%).</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-10-17-a-las-1.21.44-p.m.-e1508269126111.png"><img decoding="async" class="size-full wp-image-5154 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-10-17-a-las-1.21.44-p.m.-e1508269126111.png" alt="Captura de pantalla 2017-10-17 a la(s) 1.21.44 p.m." width="800" height="526" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">En relaciÃ³n al nÃºmero de cabezas agropecuarias, la Orinoquia contribuye con el 23% de la ganaderÃ­a bovina nacional, con una producciÃ³n liderada por los departamentos de Casanare (37%), Meta (33%) y Arauca (21%). En el sector agrÃ­cola, se destaca principalmente la producciÃ³n de palma, cacao, caucho, arroz, maÃ­z y forestales maderables. Sin embargo, su competitividad puede verse afectada por factores como ausencia de infraestructura, largas distancias, bajos rendimientos del suelo, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;">La OrinoquÃ­a tiene el potencial para el desarrollo de mÃºltiples disciplinas econÃ³micas, ambientales y sociales. Cabe la pena resaltar su contribuciÃ³n de las actividades de explotaciÃ³n petrolera, ganaderÃ­a y agropecuarias. Sin embargo, esta regiÃ³n atraviesa por una serie de impedimentos que deben ser considerados: nivel de informalidad de tierras (53%), Ã­ndice de necesidades bÃ¡sicas insatisfechas (41%), Ã­ndice de desigualdad (68%) y la corrupciÃ³n que afecta la competitividad de la regiÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">De esta forma, la implementaciÃ³n de polÃ­ticas pÃºblicas que mejoren la calidad de vida de los habitantes conllevarÃ­a a la disminuciÃ³n de la desigualdad y la pobreza. Igualmente, dinamizar la economÃ­a de la regiÃ³n podrÃ­a contribuir al crecimiento del PIB total, considerando externalidades como la inversiÃ³n del sector privado en minerÃ­a, servicios, infraestructura e inversiones agropecuarias.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Banco de la RepÃºblica (2009). GeografÃ­a econÃ³mica de la OrinoquÃ­a.</p>
<p style="text-align: justify;">DANE, (2014). ContribuciÃ³n por actividades al PIB de la OrinoquÃ­a.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a>Banco de la RepÃºblica. GeografÃ­a econÃ³mica de la Orinoquia. Colombia, 2009.</p>
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		<item>
		<title>AgroecologÃ­a, tradiciÃ³n campesina y conocimientos cientÃ­ficos</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/agroecologia-tradicion-campesina-y-conocimientos-cientificos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 23 Mar 2017 20:08:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[agroecologÃƒÂ­Ã‚Â­a]]></category>
		<category><![CDATA[agronegocios]]></category>
		<category><![CDATA[Cooperativismo]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>DespuÃ©s de la visita que pude realizar a la Provincia de Oriente, entendÃ­ la importancia de la implementaciÃ³n de nuevas tecnologÃ­as, no solamente para el mejoramiento de la productividad, sino para los productores y los consumidores.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Herramientas como el fertirriego, las barreras mecÃ¡nicas, y otras, son Ãºtiles para los productores. En primer lugar, por ejemplo, logran disminuir sustancialmente la cantidad de horas de trabajo. Por otra parte, logran disminuir el riesgo de absorciÃ³n de fertilizantes por parte de estos productores. Para los consumidores esto no es Ãºnicamente Ãºtil sino necesario, dado que, para la producciÃ³n de alimentos, se disminuye la cantidad de fertilizantes utilizados, es decir que los productos se mejoran en tÃ©rminos de inocuidad. En este momento se podrÃ¡n preguntar Â¿QuÃ© es inocuidad? Â¿Por quÃ© es importante? Y mÃ¡s aÃºn, Â¿cÃ³mo se relaciona esto con la agroecologÃ­a y con la paz?</p>
<p style="text-align: justify;">Con el fin de responder a estas preguntas, empezarÃ© por definir el tÃ©rmino inocuidad. SegÃºn la OrganizaciÃ³n mundial de la Salud (OMS) â€œla inocuidad de los alimentos engloba acciones encaminadas a garantizar la mÃ¡xima seguridad posible de los alimentos. Las polÃ­ticas y actividades que persiguen dicho fin deberÃ¡n de abarcar toda la cadena alimenticia, desde la producciÃ³n al consumo.â€ (OrganizaciÃ³n Mundial de la Salud). En otras palabras, la inocuidad, consiste en garantizar que la producciÃ³n de alimentos disminuya el impacto que esta puede tener sobre el medio ambiente, sobre los productores y sobre los consumidores.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-21-e1490281445925.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-4807 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-21-e1490281445925.png" alt="Imagen 2" width="500" height="336" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Como bien lo menciona la OMS, las acciones encaminadas a garantizar la inocuidad de los productos deben tener en cuenta toda la cadena alimenticia. Y es aquÃ­ donde quiero detenerme para analizar mÃ¡s a profundidad esta consigna. Partamos de la premisa de que los consumidores, <em>nosotros,</em> gozamos de buena protecciÃ³n por parte de los diferentes entes que regulan los alimentos. Dos actores quedan entonces por analizar, el medio ambiente o ecosistema y los productores.</p>
<p style="text-align: justify;">Es aquÃ­ donde quiero introducir el concepto de agroecologÃ­a. En palabras de Miguel Altieri (referente a nivel mundial sobre este tema) la agroecologÃ­a es una ciencia en la cual se tiene â€œun enfoque de la agricultura mÃ¡s ligado al medio ambiente y mÃ¡s sensible socialmente; centrada no sÃ³lo en la producciÃ³n sino tambiÃ©n en la sostenibilidad ecolÃ³gica del sistema de producciÃ³nâ€ (Altieri, 1999).</p>
<p style="text-align: justify;">Se podrÃ¡n dar cuenta que este concepto incorpora dos componentes que vale la pena resaltar. Por un lado, estÃ¡ la visiÃ³n ecolÃ³gica, en la cual se engloba la producciÃ³n agrÃ­cola, y sostiene que esta debe analizarse como un ecosistema, en el cual existe un conjunto de procesos e interacciones que intervienen en ese sistema de cultivos (Altieri, 1999). Bajo esta premisa, Altieri defiende la tesis segÃºn la cual la agroecologÃ­a parte del conocimiento de estos procesos. Justamente desde este conocimiento se puede lograr una administraciÃ³n mejor de estos sistemas agroecolÃ³gicos, teniendo un impacto positivo sobre el medio ambiente y los consumidores, a travÃ©s de la disminuciÃ³n de la dependencia de insumos externos (Altieri, 1999).</p>
<p style="text-align: justify;">Los sistemas agrÃ­colas industriales han sobrellevado con ellos diferentes consecuencias, como lo son, daÃ±os ecolÃ³gicos y altos costos sociales. Esto en gran medida ha sido causado porque su estudio se ha centrado casi que Ãºnicamente sobre el incremento del rendimiento, dejando de lado ciertas variables sociales. Tanto asÃ­ que dichas variables se han priorizado como modelo de desarrollo que incorporan la creaciÃ³n de monocultivos a gran escala, al igual que la utilizaciÃ³n indiscriminada de fertilizantes. Esto particularmente ha tenido repercusiÃ³n en nuestro paÃ­s, tanto asÃ­ que hemos visto cÃ³mo se han acaparado grandes cantidades de tierras, negando el legado agrÃ­cola que tenemos y disminuyendo la gran variedad de alimentos que existen. AsÃ­ mismo, se ha visto cÃ³mo se ha marginalizado a la poblaciÃ³n rural que no cuenta con los recursos y el conocimiento para implementar los cambios propios de una agricultura moderna. Esto, desde mi punto de vista, ha sido causado por la falta de polÃ­ticas sociales para el campo, en gran parte como consecuencia del conflicto interno.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-3-2.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-4808 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-3-2.png" alt="Imagen 3" width="504" height="404" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Nos encontramos en el momento histÃ³rico para construir la paz, y considero que la agroecologÃ­a nos puede dar ciertas lecciones para su construcciÃ³n. La agroecologÃ­a, como se mencionÃ³ anteriormente, cuenta con un componente ecolÃ³gico, pero tambiÃ©n tiene un componente social, donde se plantea la existencia de una producciÃ³n agropecuaria a travÃ©s del diÃ¡logo continuo de saberes entre la academia y el campesinado, es decir entre la tradiciÃ³n y los conocimientos cientÃ­ficos (Stankevicius, 2014). En otras palabras, la agroecologÃ­a logra involucrar el conocimiento del campesino respecto a su tierra, su cultura, su tradiciÃ³n, sus prÃ¡cticas agrÃ­colas, y el conocimiento acadÃ©mico, con el fin de mejorar las condiciones de los actores involucrados en la cadena alimenticia. De cierto modo lo que propone es un desarrollo agrario integral, lo cual en la coyuntura actual del paÃ­s parece una soluciÃ³n viable, pero, mÃ¡s que todo, una soluciÃ³n necesaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Para terminar, quiero mostrar un apartado del informe realizado de las Naciones Unidas Colombia, en el cual se plantean los retos territoriales para la construcciÃ³n de una paz estable y duradera. Para las Naciones Unidas, â€œla implementaciÃ³n de la Reforma Rural Integral impone muchos retos frente al manejo de las zonas de reserva forestal en las cuales se debe evitar promover actividades productivas distintas a los que su vocaciÃ³n permite. La asignaciÃ³n de tierras a poblaciÃ³n vÃ­ctima del conflicto y a los excombatientes, asÃ­ como la promociÃ³n de actividades a desarrollar en esas tierras debe considerar tanto la vocaciÃ³n productiva de la poblaciÃ³n como las caracterÃ­sticas biofÃ­sicas del suelo y la oferta natural disponibleâ€ (Naciones Unidas Colombia, 2014). El componente ecolÃ³gico y social de la agroecologÃ­a encaja en los propÃ³sitos y retos planteados por las Naciones Unidas para la construcciÃ³n de la paz.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">C. (2015). AgroecologÃ­a: Una herramienta para construir paz. <em>Las 2 Orillas</em>. Obtenido de <a href="http://www.las2orillas.co/agroecologia-una-herramienta-para-construir-paz/" target="_blank" rel="noopener">http://www.las2orillas.co/agroecologia-una-herramienta-para-construir-paz/</a></p>
<p style="text-align: justify;">M. (1999). <em>AgroecologÃ­a Bases cientÃ­ficas para una agricultura sustentable.</em> Montevideo: Nordan-Comunidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Naciones Unidas Colombia. (2014). <em>Consideraciones ambientales para la construcciÃ³n de una paz territorial estable, duradera y sostenible en Colombia.</em> Obtenido de <a href="http://www.co.undp.org/content/dam/colombia/docs/MedioAmbiente/undp-co-pazyambiente-2015.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://www.co.undp.org/content/dam/colombia/docs/MedioAmbiente/undp-co-pazyambiente-2015.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">OrganizaciÃ³n Mundial de la Salud. (s.f.). Recuperado el 12 de 02 de 2017, de <a href="http://www.who.int/topics/food_safety/es/M" target="_blank" rel="noopener">http://www.who.int/topics/food_safety/es/M</a>. (2014). Diferencias entre agroecologÃ­a y producciÃ³n orgÃ¡nica. <em>Camino Verde</em>. Obtenido de <a href="http://caminoverde.com.uy/diferencias-entre-agroecologia-y-produccion-organica/" target="_blank" rel="noopener">http://caminoverde.com.uy/diferencias-entre-agroecologia-y-produccion-organica/</a></p>
<p style="text-align: justify;">
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			</item>
		<item>
		<title>Paulownia: Una nueva oportunidad para nuestra sociedad.</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/paulownia-una-nueva-oportunidad-para-nuestra-sociedad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Mar 2017 20:24:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Tierras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La tala de Ã¡rboles es una preocupaciÃ³n cada vez mÃ¡s grande en la sociedad puesto que las plantas son las encargadas de proveer uno de los recursos mÃ¡s importantes para la vida como lo es el oxÃ­geno.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Esta problemÃ¡tica incrementa cada dÃ­a debido a la transformaciÃ³n de las sociedades, ya que a diario se talan millones de Ã¡rboles para obtener recursos como la madera o para hacer uso del terreno que estos ocupan para diferentes fines.  Por este motivo existen paÃ­ses como Estados Unidos, Chile y MÃ©xico estÃ¡n empezando a combatir esta problemÃ¡tica mediante programas que promuevan la siembra de un Ã¡rbol llamado Paulownia, tambiÃ©n conocido como Kiri.</p>
<p style="text-align: justify;">La razÃ³n por la cual dichos paÃ­ses estÃ¡n estableciendo campaÃ±as para promover la siembra de esta especie recae en los beneficios ambientales que dicho Ã¡rbol trae. En primera medida, este Ã¡rbol tiene la capacidad de absorber el doble del diÃ³xido de carbono que un Ã¡rbol normal. AdemÃ¡s su tiempo de reproducciÃ³n es un tercio del tiempo que toma un Ã¡rbol normal en reproducirse. Sin embargo, esta especie puede convertirse en una especie invasora. En el 2011 â€œla universidad de La Salle logrÃ³ desarrollar una tecnologÃ­a que permite &#8216;colombianizar&#8217; la paulownia, conocida tambiÃ©n en JapÃ³n como &#8216;kiri&#8217;, para que crezca en cualquier regiÃ³n del paÃ­s como si fuera nativa y no se vuelva invasora.â€ (El tiempo, 2011) Pese a los avances y los beneficios ambientales que esta especie puede traer a la humanidad, el gobierno Colombiano no ha realizado programas o campaÃ±as para incentivar la siembra masiva de esta. La razÃ³n fundamental es que el gobierno estÃ¡ destinando sus esfuerzos para aumentar los productos agrÃ­colas de exportaciÃ³n (El tiempo, 2017) y para mejorar las tÃ©cnicas y los recursos que tienen los productores (Portafolio, 2016)</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-10.06.10-a.m.-e1488899982294.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-4790 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-10.06.10-a.m.-e1488899982294.png" alt="Captura de pantalla 2017-03-07 a las 10.06.10 a.m." width="500" height="378" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Debido a la importancia que representa el sector agropecuario para la economÃ­a del paÃ­s por el alto nÃºmero de personas que dependen de este sector, es necesario observar los beneficios econÃ³micos que esta especie puede brindar. En primer lugar, este Ã¡rbol se destaca por hacer un buen uso de los recursos disponibles, consumiendo en menor medida  recursos como el agua. AdemÃ¡s su madera suele ser de alta calidad  para la elaboraciÃ³n de productos de carpinterÃ­a o de papel, teniendo la ventaja de producirse de manera rÃ¡pida en un lapso de nueve aÃ±os a diferencia de un Ã¡rbol normal que puede tomar hasta 40 aÃ±os. De igual forma, su vida Ãºtil es extensa y al ser talada, la Paulownia se regenera por sÃ­ misma. Por otro lado sus hojas suelen ser proveedoras de grandes nutrientes para el suelo y son alimento para ganado. Por estos motivos esta especie de Ã¡rbol es considerada como una oportunidad agropecuaria que ofrece una alta rentabilidad ofreciendo un valor aproximado de mil euros anuales por hectÃ¡rea (Revista m&amp;m). Su fÃ¡cil manejo y capacidad de adaptarse a cualquier clima hacen de esta especie una soluciÃ³n a una problemÃ¡tica social y ambiental sin dejar de lado los beneficios econÃ³micos.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-10.06.33-a.m.-e1488900006853.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-4791 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-10.06.33-a.m.-e1488900006853.png" alt="Captura de pantalla 2017-03-07 a las 10.06.33 a.m." width="500" height="375" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Considerando estos aspectos es determinante que el Gobierno empiece a establecer estrategias para incentivar la producciÃ³n de la Paulownia, pensando principalmente en los beneficios ambientales que se van a generar. Para lograr esto se debe educar a los diferentes agropecuarios para demostrarles los beneficios econÃ³micos y ambientales que la siembra de esta especie puede traer. Por este motivo el gobierno no solo debe destinar sus esfuerzos en la expansiÃ³n del sector agropecuario con el fin de brindar beneficios econÃ³micos al paÃ­s sino que debe buscar soluciones que sean sostenibles en el tiempo y que puedan tener efectos similares o mejores.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Portafolio. (14 de 4 de 2016). Incentivos para crÃ©ditos del plan Colombia Siembra. <em>Portafolio</em> .</p>
<p style="text-align: justify;">El Tiempo. (4 de 2 de 2017). Colombia tiene 26 productos agrÃ­colas con potencial exportador. <em>El Tiempo</em> .</p>
<p style="text-align: justify;">El Nuevo Siglo. (8 de 1 de 2017). Kiri, un Ã¡rbol increÃ­ble. <em>El Nuevo Siglo</em> .</p>
<p style="text-align: justify;">El Tiempo. (18 de 6 de 2011). Logran que el &#8216;rey&#8217; de los Ã¡rboles crezca en Colombia. <em>El tiempo</em> .</p>
<p style="text-align: justify;">Revista M&amp;M. (s.f.). <em>Paulownia: Valioso GÃ©nero que Conquista el Mercado.</em> Recuperado el 6 de 2 de 2017, de Revista M&amp;M: <a href="http://www.revista-mm.com/ediciones/rev59/paulownia.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://www.revista-mm.com/ediciones/rev59/paulownia.pdf</a></p>
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		<title>Los riesgos ambientales de la Paz</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/los-riesgos-ambientales-de-la-paz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Dec 2016 00:45:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Posconflicto]]></category>
		<category><![CDATA[Proceso de Paz]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnologia]]></category>
		<category><![CDATA[Territorio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El miÃ©rcoles 09 de noviembre se llevÃ³ a cabo el DÃ­a Paiz, una jornada que decretÃ³ la Universidad para que los profesores y alumnos participaran en varios espacios de discusiÃ³n, reflexiÃ³n y convivencia sobre el tema de la paz, teniendo en cuenta la conyuntura polÃ­tica actual del paÃ­s.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Entre los foros que participÃ©, me pareciÃ³ interesante el planteamiento de una mesa redonda entablada por los profesores de la Faculta de AdministraciÃ³n GermÃ¡n Andrade, tambiÃ©n investigador del Instituto Humboldt, junto con su colega Manuel RodrÃ­guez, quien fue el primer Ministro de Ambiente del paÃ­s. La discusiÃ³n entre el pÃºblico y los profesores se centrÃ³ en la protecciÃ³n y la restauraciÃ³n del medio ambiente despuÃ©s de los daÃ±os de la guerra y dentro del marco de la construcciÃ³n de paz.</p>
<p style="text-align: justify;">Dentro de lo discutido, los profesores plantearon que no se puede decir que la guerra ha traÃ­do conservaciÃ³n o que ha traÃ­do destrucciÃ³n, pues son planteamientos simplistas, ya que ha habido un evidente reordenamiento del paÃ­s y del territorio de una manera compleja por este fenÃ³meno. Por ejemplo, existen Ã¡reas de algunos parques naturales, como la Macarena o Tinigua, que estÃ¡n minados o simplemente ocupados autoritariamente, lo cual ha frenado la ocupaciÃ³n civil de estos territorios. Sin embargo, a la vez, las FARC y otros actores armados han colonizado por medio de las armas varios recursos naturales, como el RÃ­o Guayabero en el Meta o Catatumbo en el Putumayo, y han contaminado a travÃ©s del vertimiento de petrÃ³leo en sus aguas, despuÃ©s de atentados en contra de algunas multinacionales de hidrocarburos. Igualmente, esto sucede con el balance entre la deforestaciÃ³n que realizan las guerrillas para sus cultivos ilÃ­citos, frente al aislamiento de los mercados legÃ­timos que no han podido permear la mayor parte del territorio colombiano y transformar los ecosistemas. Entonces, es muy difÃ­cil discernir si la guerra es cÃ³mplice de la destrucciÃ³n del medio ambiente o lo contrario, mÃ¡s aÃºn al tener en cuenta que, a pesar de cargar con mÃ¡s de 50 aÃ±os de guerra, Colombia es un paÃ­s que se destaca a nivel latinoamericano en el desempeÃ±o ambiental, segÃºn Ã­ndices del EPI<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido los Acuerdos de Paz podrÃ­an ser una caja de pandora que pueden poner en riesgo la ecologÃ­a del paÃ­s, pues la activaciÃ³n econÃ³mica de los sectores que suponen potencializarse al firmar los Acuerdos pueden venir acompaÃ±ados de un alto riesgo de deforestaciÃ³n. Como evidencia, GermÃ¡n Andrade trajo a colaciÃ³n el caso del departamento de San MartÃ­n en PerÃº, despuÃ©s de la derrota que sufriÃ³ la guerrilla Sendero Luminoso hacia finales del siglo pasado. Luego de haber vivido por varios aÃ±os la guerra, San MartÃ­n tuvo un auge econÃ³mico donde pudieron integrarse muchos mercados que antes no eran viables en la zona. A partir de este momento, San MartÃ­n ha presentado las mayores tasas de deforestaciÃ³n de este paÃ­s y â€˜la mano invisibleâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> ha acabado con ecosistemas amazÃ³nicos que son fundamentales para los ciclos biolÃ³gicos de la Tierra. Ahora bien, esto puede suceder en una gran parte del territorio colombiano si no se crea toda una institucionalidad sÃ³lida que acompaÃ±e a los Acuerdos de la Habana, ausente en la literatura que han presentado las partes hasta ahora.</p>
<p style="text-align: justify;">En efecto, por ahora no hay ninguna propuesta de reordenamiento institucional para que la Paz traiga los beneficios o dividendos ambientales, que ademÃ¡s han sido parte de la promesa de los Ministerios. Lo que estÃ¡ en juego hoy en las Ã¡reas del conflicto son 15 millones de hectÃ¡reas representadas por mosaicos de selvas deforestadas, producto de las economÃ­as de la guerra como el cultivo de la coca. Esto es lo que constituye la frontera agrÃ­cola que plantea el Gobierno para el futuro desarrollo rural; asÃ­ pues nace un dilema en los usos del territorio sin un control estatal, pues el bienestar econÃ³mico de la poblaciÃ³n sin una institucionalidad que cuide los ecosistemas puede liberar consecuencias ambientalmente desastrosas.</p>
<p style="text-align: justify;">La conclusiÃ³n que plantea entonces el profesor Andrade es que, si bien Colombia cuenta con 17 millones de hectÃ¡reas protegidas que no pueden ser tocadas por sectores productivos, el fracaso de Colombia en su polÃ­tica de uso sostenible de la tierra no puede extenderse en el post-acuerdo. En cambio, es inminente que existan cambios estructurales que incluyan la biodiversidad de los bosques colombianos en las cadenas productivas que se pretenden desarrollar y no se dejen a la suerte de las fuerzas econÃ³micas del momento. Desafortunadamente, por ahora, en las economÃ­as campesinas que se pretenden consolidar para el post-acuerdo, no hay elementos de ordenamiento o de planificaciÃ³n que le garanticen al paÃ­s que como mÃ­nimo la biodiversidad que existe hoy en dÃ­a permanecerÃ¡ o mejorarÃ¡. SegÃºn Andrade, existen actualmente proyectos que pueden ser un buen ejemplo para el desenlace agrÃ­cola, como acuerdos campesinos de cooperativismo en la vertiente oriental de la SerranÃ­a de San Lucas, en el Medio Magdalena, que pretenden hacer toda una gestiÃ³n social responsable y sostenible en torno a los bosques de su territorio. Asimismo, existen otros incentivos de entidades privadas, que nacen a travÃ©s de programas de mercadeo con causa o otras figuras de valor compartido, como BanCO2 de Bancolombia, que permite a cualquier ciudadano donar dinero a una bolsa virtual que se reparte entre campesinos que son subsidiados para cuidar el medio ambiente y de este modo, garantizarles un buen vivir sin tener que recurrir a costos de oportunidad que los lleve a sacrificar ecosistemas. No obstante, estos programas son transitorios, no son sostenibles en el largo plazo y no pueden controlar un territorio tan complejo y diverso como el de Colombia.</p>
<p style="text-align: justify;">En fin, en medio del siglo XXI, con contingencias ambientales tan palpables, los Acuerdos son ciegos frente al medio ambiente, pues les hace falta reconocer el valor ecolÃ³gico del territorio colombiano, dividido en las denominadas â€œtierrasâ€ que sÃ³lo tienen en cuenta su productividad y la economÃ­a. En este sentido, se estÃ¡ olvidando que estas tierras cuentan con complejos sistemas naturales que son caracterizados por paisajes, rÃ­os, quebradas, bosques o vegetaciÃ³n, y que son un beneficio potencial para la humanidad. Es cuestiÃ³n de una mejor gestiÃ³n del conocimiento, instituciones ambientales sÃ³lidas, menos intereses econÃ³micos y mayor voluntad polÃ­tica.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Mesa Redonda â€œSÃ­ Paz: SÃ­ Medio Ambienteâ€. DÃ­a Paiz. Mediada por Manuel RodrÃ­guez y GermÃ¡n Andrade.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> El Environmental Performance Index (EPI) es un Ã­ndice desarrollado por la Universidad de Yale que mide el desempeÃ±o de los paÃ­ses en cuanto a los asuntos ambientales de alta prioridad y estÃ¡ basado principalmente en dos Ã¡reas: protecciÃ³n de la salud humana y protecciÃ³n de los ecosistemas</p>
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		<title>Cambio ClimÃ¡tico: el auto-flagelo del Agro colombiano y su futuro poco prometedor</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/cambio-climatico-el-auto-flagelo-del-agro-colombiano-y-su-futuro-poco-prometedor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Nov 2016 07:56:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El calentamiento global, con el paso del tiempo, se ha legitimado tanto cientÃ­ficamente como socialmente. Hoy estÃ¡ demostrado cÃ³mo hemos enfermado nuestra biosfera, por lo que este fenÃ³meno ha pasado a ser un axioma.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Ahora las consecuencias del cambio climÃ¡tico son tangibles para la sociedad y sus gobiernos como, por ejemplo, el fenÃ³meno de la NiÃ±a de hace un aÃ±o. Este le costÃ³ mÃ¡s de 11 billones de pesos al Estado colombiano por la inundaciÃ³n de numerosos cultivos de diferentes productores y por el daÃ±o que generÃ³ a miles de viviendas familiares.</p>
<p style="text-align: justify;">Anteriormente, las consecuencias que provocaba el cambio climÃ¡tico solÃ­an presentarse como hechos aislados, mientras que ahora los desastres naturales son recurrentes y acechan la supervivencia del hombre en diferentes partes del planeta. Llegados a este punto, Colombia es un paÃ­s que estÃ¡ en riesgo por este monstruo que el hombre ha creado y en el largo plazo puede sufrir efectos sociales desastrosos si los sectores productivos del paÃ­s no asumen su responsabilidad dentro de su cadena de contaminaciÃ³n y no reducen su impacto de manera significativa. A pesar de que Colombia contribuye menos del 1% de la emisiÃ³n mundial de CO<sub>2</sub>, desde 1990 se sitÃºa dentro de los 40 paÃ­ses con mayor responsabilidad histÃ³rica del efecto invernadero. Sorprendentemente, la emisiÃ³n de gases invernaderos del sector energÃ©tico en nuetro paÃ­s es la segunda causa de contaminaciÃ³n, mientras que la deforestaciÃ³n y el uso de agroquÃ­micos que involucran las prÃ¡cticas agroindustriales, ganaderas y para la plantaciÃ³n de cultivos ilÃ­citos es el factor que mÃ¡s responsabiliza a Colombia de su huella de carbono.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, es contradictorio que el sector agropecuario del paÃ­s se estÃ© condenando a sÃ­ mismo a un futuro lleno de amenazas que promete altos costos y poca productividad. SegÃºn el Ãºltimo estudio del IDEAM sobre el cambio climÃ¡tico, si la temperatura de la Tierra crece por encima de 2Â°C, lo cual se pronostica para antes del 2040 y si se continÃºa con emisiones al ritmo actual, las precipitaciones de las regiones Caribe y Andina disminuirÃ­an hasta en un 36%, mientras que la precipitaciÃ³n aumentarÃ­a radicalmente en la RegiÃ³n PacÃ­fico. Asimismo, los fenÃ³menos de la NiÃ±a y el NiÃ±o serÃ¡n mÃ¡s recurrentes, los cuales desestabilizarÃ­an aÃºn mÃ¡s el ciclo del agua y cambiarÃ­an la configuraciÃ³n bioquÃ­mica actual de los cultivos.</p>
<p style="text-align: justify;">En efecto, en el mismo estudio, el IDEAM realiza investigaciones sobre la productividad de los cultivos transitorios, como el maÃ­z tradicional y el arroz de riego y los cultivos mÃ¡s importantes para la economÃ­a, como la palma de aceite, la caÃ±a de azÃºcar y el banano, frente al cambo climÃ¡tico que nos espera. En sÃ­ntesis, la investigaciÃ³n concluye que para el aÃ±o 2040, el rendimiento de la mayorÃ­a de estos cultivos disminuirÃ¡ en un 30%, la demanda de agua para irrigaciÃ³n se incrementarÃ¡ cuantiosamente al tener un clima mucho mÃ¡s cÃ¡lido y gran parte de la tierra agrÃ­cola podrÃ­a quedar improductiva a partir de varios procesos de salinizaciÃ³n y desertificaciÃ³n. AdemÃ¡s, en un escenario optimista, para este aÃ±o la contaminaciÃ³n tendrÃ¡ un impacto negativo del 1,3% sobre el PIB, y en un escenario pesimista tendrÃ­a una reducciÃ³n del 2,3%. Asimismo, la FAO tambiÃ©n ha denunciado otros efectos que esto podrÃ­a traer para el sector:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>SerÃ­a menos previsible el clima en general, lo que complicarÃ­a la planificaciÃ³n de las actividades agrÃ­colas.</li>
<li>PodrÃ­a aumentar la variabilidad del clima, ejerciendo mÃ¡s presiÃ³n en los sistemas agrÃ­colas frÃ¡giles.</li>
<li>Los extremos climÃ¡ticos â€“que son casi imposibles de prever- podrÃ­an hacerse mÃ¡s frecuentes.</li>
<li>AumentarÃ­a el nivel del mar, lo que serÃ­a una amenaza para la valiosa agricultura de las costas, en particular en las islas pequeÃ±as de tierras bajas.</li>
<li>La diversidad biolÃ³gica se reducirÃ­a en algunas de las zonas ecolÃ³gicas mÃ¡s frÃ¡giles, como los manglares y las selvas tropicales.</li>
<li>Las zonas climÃ¡ticas y agroecolÃ³gicas se modificarÃ­an, obligando a los agricultores a adaptarse, y poniendo en peligro la vegetaciÃ³n y la fauna.</li>
<li>EmpeorarÃ­a el actual desequilibrio que hay en la producciÃ³n de alimentos entre las regiones templadas y frÃ­as y las tropicales y subtropicales.</li>
<li>Se modificarÃ­a espectacularmente la distribuciÃ³n y cantidades de pescado y de otros productos del mar, creando un caos en las actividades pesqueras establecidas de los paÃ­ses.</li>
<li>AvanzarÃ­an plagas y enfermedades portadas por vectores hacia zonas donde antes no existÃ­an.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Por Ãºltimo, segÃºn varios autores, los efectos del cambio climÃ¡tico pueden ser mÃ¡s agresivos para las economÃ­as campesinas o para los agricultores de subsistencia ubicados en ambientes frÃ¡giles que por lo general se ubican en paÃ­ses en vÃ­as de desarrollo, como Colombia, donde se esperan grandes cambios negativos en la productividad. De este modo, hay preocupaciÃ³n por las Ã¡reas donde la agricultura de subsistencia es la norma, porque la disminuciÃ³n de tan solo una tonelada de productividad podrÃ­a llevar a grandes desequilibrios en la vida rural.</p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente, al paÃ­s estÃ¡n llegando soluciones que buscan revertir los daÃ±os causados a la biomasa, como programas de certificaciones ambientales y pagos por servicios ambientales a travÃ©s de la responsabilidad social de algunas empresas o la cooperaciÃ³n por parte de algunos paÃ­ses desarrollados , como Alemania y Suecia, entre otros. Por otro lado, existen varios programas de reforestaciÃ³n, como la iniciativa 20&#215;20, acordada por toda AmÃ©rica Latina, que para Colombia pretende restaurar 1 millÃ³n de hectÃ¡reas de bosques nativos para el 2020. El programa busca recuperar una gran parte del suelo colombiano para que luego tenga un uso sostenible, como la ganaderÃ­a silvopastoril, cultivos de sombra o programas de agro y de ecoturismo. AdemÃ¡s, hay optimismo por esa iniciativa, pues hay un gran portafolio de inversionistas con recursos financieros cercanos a 1.15 miles de millones de dÃ³lares para llevarla acabo y el beneficio neto de toda la iniciativa en AmÃ©rica Latina podrÃ­a ser de 23 miles de millones de dÃ³lares en un margen de 50 aÃ±os. Sin embargo, estos programas no son suficiente para acabar con la emisiÃ³n de gases que aumentan la temperatura de planeta; pues si el desarrollo econÃ³mico del paÃ­s sigue basÃ¡ndose en planes extractivistas de hidrocarburos, de agroindustrias que deforestan y monocultivos que contaminan las fuentes hÃ­dricas, el paÃ­s dificilmente podrÃ¡ contribuir a detener el triste panorama y comprometerÃ¡ aÃºn mÃ¡s el futuro de sus prÃ³ximas generaciones. De este modo, es urgente hacer una transiciÃ³n hacia prÃ¡cticas agrÃ­colas sostenibles que pongan por encima los tÃ©rminos sociales y ambientales sobre los econÃ³micos. No podemos seguir dependiendo de cooperaciÃ³n internacional y de programas de responsabilidad social, es necesario un cambio estructural de nuestra economÃ­a y nuestra sociedad. Es ahora o nunca.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;"> Efectos del Cambio ClimÃ¡tico en la agricultura. (2012). <em>IDEAM</em>. Web. Recuperado de <a href="http://www.ideam.gov.co/documents/21021/21138/Efectos+del+Cambio+Climatico+en+la+agricultura.pdf/3b209fae-f078-4823-afa0-1679224a5e85" target="_blank" rel="noopener">http://www.ideam.gov.co/documents/21021/21138/Efectos+del+Cambio+Climatico+en+la+agricultura.pdf/3b209fae-f078-4823-afa0-1679224a5e85</a></p>
<p style="text-align: justify;">Los efectos del cambio climÃ¡tico en la seguridad alimentaria de LatinoamÃ©rica. (15 de agosto de 2016). <em>Revista Dinero.</em> Web. Recuperado de <a href="http://www.dinero.com/economia/articulo/los-efectos-del-cambio-climatico-en-la-seguridad-alimentaria-de-latinoamerica/228733" target="_blank" rel="noopener">http://www.dinero.com/economia/articulo/los-efectos-del-cambio-climatico-en-la-seguridad-alimentaria-de-latinoamerica/228733</a></p>
<p style="text-align: justify;">Ruiz, J.P. Restaurar, una opciÃ³n econÃ³mica y ecolÃ³gica. (01 de Noviembre de 2016). <em>El Espectador. </em>Web. Recuperado de <a href="http://www.elespectador.com/opinion/restaurar-una-opcion-economica-y-ecologica" target="_blank" rel="noopener">http://www.elespectador.com/opinion/restaurar-una-opcion-economica-y-ecologica</a></p>
<p style="text-align: justify;">El desarrollo del campo colombiano no debe agotar los recursos naturales. (27 de Octubre de 2016). Web. Recuperado de <a href="http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-desarrollo-del-campo-colombiano-no-debe-agotar-los-r-articulo-662628" target="_blank" rel="noopener">http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-desarrollo-del-campo-colombiano-no-debe-agotar-los-r-articulo-662628</a></p>
<p style="text-align: justify;">Primer Informe Bienal. (2014). <em>IDEAM. </em>Web. Recuperado de <em> </em><a href="http://documentacion.ideam.gov.co/openbiblio/bvirtual/023422/Primer_Informe_Bienal.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://documentacion.ideam.gov.co/openbiblio/bvirtual/023422/Primer_Informe_Bienal.pdf</a></p>
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		<title>Tenemos que actuar: Palma de Aceite</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/tenemos-que-actuar-palma-de-aceite/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Nov 2016 20:05:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Palma de Aceite]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/tenemos-que-actuar-palma-de-aceite/</guid>

					<description><![CDATA[<p>La semana pasada fue el estreno de Before the Flood, un nuevo documental producido por Leonardo DiCaprio con el apoyo del National Geographic, que trata sobre los principales causantes del cambio climÃ¡tico del mundo.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Este pretende mostrarle la catastrÃ³fica realidad que ya se vive en diferentes regiones del planeta como por ejemplo la extrema contaminaciÃ³n industrial en China, la masiva deforestaciÃ³n en Indonesia para cultivos de palma, la acelerada desapariciÃ³n de glaciar en la AntÃ¡rtica, las  brutales inundaciones de cultivos en India o el incremento del nivel del mar que estÃ¡ a punto de cubrir la isla de Kiribati.</p>
<p style="text-align: justify;">Con cifras e imÃ¡genes este documental logrÃ³ que me cuestionara varios de mis comportamientos diarios, desde el sistema de transporte que utilizo hasta el tipo de alimentos que consumo. Esto no es un tema nuevo, lo sabemos desde hace mÃ¡s de 50 aÃ±os, el problema es que nuestros intentos por mejorar no han sido suficientes (DiCaprio, 2016) (WWF, 2012).  Las tomas desde el helicÃ³ptero de los paisajes de estas zonas en crisis ambiental me recuerdan a la tierra de los malos de las pelÃ­culas de Disney, es la imagen que desde niÃ±os tenemos sobre el infierno donde el mal y la codicia de un monstruo reina y los demÃ¡s personajes sencillamente se convierten en sus esclavos.</p>
<p style="text-align: justify;">El aceite de palma resulta ser un producto con mÃºltiples usos como materia prima de alimentos procesados, cosmÃ©ticos, detergentes, biocombustibles entre otros (Fedepalma, 2016). Por lo tanto, es muy apetecido por diversas industrias, a lo cual el mercado responde con un aumento en la oferta para suplir la alta demanda del aceite de palma y para reducir los costos de producciÃ³n. Esto se convierte en un problema en el momento en que la ambiciÃ³n econÃ³mica de las grandes empresas prima por encima del bienestar social y ambiental. Los cultivos de palma requieren de unas condiciones climÃ¡ticas que sÃ³lo se encuentran en 3 regiones del mundo y que corresponden a los pulmones del planeta pues justo allÃ­ estÃ¡n los principales bosques tropicales que se esfuerzan por mantener el equilibrio entre oxÃ­geno y diÃ³xido de carbono: el Amazonas, el Congo e Indonesia. Es decir que se estÃ¡n llevando a cabo incendios gigantescos para deforestar el terreno y poder crear vastas plantaciones de palma (DiCaprio, 2016). Lo preocupante es que estas acciones conllevan serÃ­as consecuencias como la destrucciÃ³n de los ecosistemas o la contaminaciÃ³n del aire y el agua de los pueblos aledaÃ±os.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-23-e1479394876642.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4688" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-23-e1479394876642.png" alt="Imagen 2" width="500" height="322" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">TambiÃ©n hay que rescatar que el aceite de palma tiene beneficios nutricionales y econÃ³micos importantes.  Es un aceite libre de grasas trans, es la fuente natural mÃ¡s rica en vitamina E y tiene facultades antioxidantes que protegen el cerebro y el corazÃ³n (Fedepalma, 2016). AsÃ­ mismo, la planta es la oleaginosa mÃ¡s productiva, pues produce entre 6 y 10 veces mÃ¡s aceite que las demÃ¡s (Fedepalma, 2016). En tÃ©rminos sociales, genera 140.000 empleos directos e indirectos en Colombia, lo que beneficia a miles de familias (Fedepalma, 2016).</p>
<p style="text-align: justify;">En el mundo hay mÃ¡s de 12 millones de hectÃ¡reas sembradas con palma de aceite, de las cuales Colombia tiene mÃ¡s de 400.000 (RSPO, 2016), lo que nos convierte en el 4to mayor productor del mundo y el 1ro en AmÃ©rica (Fedepalma, 2016). A pesar que entre Indonesia y Malasia cubren mÃ¡s del 90% de las plantaciones mundiales (RSPO, 2016), Colombia tambiÃ©n tiene una gran responsabilidad que debe asumir con seriedad y conciencia. Por ello, Fedepalma se esfuerza en lograr que estas siembras se hagan de manera sostenible en Colombia y desde el 2005 empezÃ³ programas para que los palmicultores se pudieran certificar con RSPO, que por sus siglas en inglÃ©s significa Mesa Redonda del Aceite de Palma Sostenible. Esta organizaciÃ³n la creÃ³ WWF (World Wildlife Fund) reuniendo 7 industrias diferentes relacionadas con el aceite de palma para desarrollar e implementar estÃ¡ndares globales para la sostenibilidad del aceite de palma: productores, procesadores,  manufactureros, comercializadores, bancos, ONG sociales y ambientales (RSPO, 2016).  En la actualidad RSPO tiene mÃ¡s de 500 miembros, lo cuales estÃ¡n relacionados con alrededor de la mitad de la producciÃ³n de aceite de palma a nivel mundial (RSPO, 2016). El principal objetivo es conservar la naturaleza y beneficiar a las comunidades, por consiguiente, una vez una empresa es certificada se lleva a cabo un monitoreo y una evaluaciÃ³n los cuales se convierten en reportes pÃºblicos, para que se dÃ© un control pÃºblico.</p>
<p style="text-align: justify;">En el 2010  Colombia  obtuvo la primera certificaciÃ³n, la cuÃ¡l exige que los trabajadores tengan una condiciones laborales justas, que se les respete el derecho de propiedad a las comunidades que viven en la zona de los cultivos,  que las tierras del cultivo no pertenezcan a zonas ambientalmente protegidas y que se proteja la fauna en dicho territorio.  Igualmente, en el 2013, Fedepalma, Cenipalma, el Instituto Alexander Von Humboldt y WWF Colombia constituyeron la iniciativa mÃ¡s ambiciosa en tÃ©rminos de sostenibilidad para los prÃ³ximos aÃ±os,  el proyecto GEF??? (Fedepalma, 2013).  Se trata de lograr certificar 6 nÃºcleos palmeros con RSPO, de zonificar potenciales Ã¡reas de expansiÃ³n de cultivos con criterios de aptitud respetando restricciones ambientales y de adoptar prÃ¡cticas agroecolÃ³gicas que permitan la conservaciÃ³n de Ã¡reas de importancia ambiental (Fedepalma, 2013). Para este proyecto se cuenta con US$18.5 millones, los cuales provienen de el Fondo para el Medio Ambiente Mundial de Naciones Unidas (GEF por sus siglas en inglÃ©s) y de entidades en Colombia (Fedepalma, 2013).</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusiÃ³n, para poder desacelerar el cambio climÃ¡tico a tal rapidez que no sea muy tarde, es fundamental que las personas se informen, se concienticen y cada cuÃ¡l aporte de alguna manera. Tenemos que trabajar en conjunto para que los esfuerzos estÃ©n alineados en la misma direcciÃ³n y valgan la pena. Las soluciones deben estar orientadas hacia la planeaciÃ³n del territorio, el uso responsable de los recursos, la protecciÃ³n de Ã¡reas naturales, el consumo informado y la implementaciÃ³n de leyes que regulen cada paso del proceso (WWF, 2012).</p>
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<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">DiCaprio, L. (21 de 10 de 2016). <em>YouTube</em>. (L. DiCaprio, Productor, &amp; NatGeo) Recuperado el 1 de 11 de 2016, de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=90CkXVF-Q8M" target="_blank" rel="noopener">https://www.youtube.com/watch?v=90CkXVF-Q8M</a></p>
<p style="text-align: justify;">Fedepalma. (05 de 2013). Recuperado el 03 de 11 de 2016, de <a href="http://web.fedepalma.org/sites/default/files/files/Fedepalma/2013-05_S%C3%ADntesisProyectoGEF.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://web.fedepalma.org/sites/default/files/files/Fedepalma/2013-05_S%C3%ADntesisProyectoGEF.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">Fedepalma. (02 de 2016). Recuperado el 3 de 11 de 2016, de <a href="http://web.fedepalma.org/sites/default/files/files/Infografi%CC%81a%20General%20de%20COLOMBIA.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://web.fedepalma.org/sites/default/files/files/Infografi%CC%81a%20General%20de%20COLOMBIA.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">RSPO. (2016). <em>RSPO</em>. Recuperado el 03 de 11 de 2016, de www.rspo.org/about</p>
<p style="text-align: justify;">WWF. (2012). Recuperado el 03 de 11 de 2016, de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=M3b4n7Mz1YE" target="_blank" rel="noopener">https://www.youtube.com/watch?v=M3b4n7Mz1YE</a></p>
<p style="text-align: justify;">WWF. (2016). <em>World Wildlife Fund</em>. Recuperado el 3 de 11 de 2016, de <a href="http://wwf.panda.org/what_we_do/footprint/agriculture/palm_oil/environmental_impacts/" target="_blank" rel="noopener">http://wwf.panda.org/what_we_do/footprint/agriculture/palm_oil/environmental_impacts/</a></p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Produzcamos Condones</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/produzcamos-condones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Nov 2016 20:25:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[agronegocios]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El condÃ³n es el producto ideal, que todas las empresas quisieran vender. Â¿Por quÃ©? Porque es un ejemplo claro de rentabilidad y sostenibilidad, es un producto social, ambiental y econÃ³micamente interesante, sobretodo econÃ³micamente!</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En la actualidad Colombia no produce condones a excepciÃ³n de la marca Innova Quality los cuales no son de lÃ¡tex, luego no siguen los parÃ¡metros que este artÃ­culo pretende presentar.</p>
<p style="text-align: justify;">La producciÃ³n de caucho natural en Colombia es un mercado creciente, sin embargo todavÃ­a no tenemos la tecnologÃ­a, la capacitaciÃ³n y los recursos para obtener lÃ¡tex de buena calidad como la que se requiere para la producciÃ³n de condones. Esto revela una oportunidad de negocio en un mercado inexplorado en el paÃ­s Â¿QuiÃ©n quiere ser el pionero?</p>
<p style="text-align: justify;">Los principales competidores de los condones son los otros mÃ©todos anticonceptivos como las pastillas, la inyecciÃ³n, la T, entre otros. No obstante, ninguna de las anteriores tiene el combo completo de beneficios y funcionalidades que ofrece el condÃ³n, especialmente como barrera de enfermedades de transmisiÃ³n sexual.  Ahora bien, con respecto al precio, el condÃ³n tiene una desventaja pues el paquete de 6 condones de Today, quiÃ©n es la marca que tiene el 50% del mercado, vale alrededor de 18.000 pesos en droguerÃ­as o supermercados, mientras que unas pastillas anticonceptivas cuestan entre 20.000 y 50.000 pesos mensuales. Este factor nuevamente vuelve a ser un punto a favor para un interesado en la fabricaciÃ³n de condones en el paÃ­s, pues este alto valor  de los condones se debe a que no existen productos fabricados en Colombia y entre 3 marcas tienen aproximadamente el 70% del mercado, es decir que se puede entrar a competir si se ofrece un precio menor y de excelente calidad. Esto se puede lograr al producir condones nacionalmente, evitando costos de envÃ­o, de aranceles y de transacciÃ³n. Por ejemplo, en Estados Unidos se pueden llegar a conseguir condones de marca como los Trojan por Amazon hasta por 60 centavos de dÃ³lar (1800 pesos), es decir 30% mÃ¡s baratos.</p>
<p style="text-align: justify;">En el aspecto social los condones tambiÃ©n tienen un rol fundamental, pues estÃ¡ comprobado que es el mecanismo mÃ¡s seguro para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisiÃ³n sexual. En Colombia se estima que el 150.000 personas viven con VIH y que han muerto alrededor de 2300 personas por dicha enfermedad segÃºn estudios realizados por la ONU. Igualmente en cuanto a los embarazos no deseados las cifras son alarmantes, en los Ãºltimos 5 aÃ±os el 52% de los embarazos no han sido debidamente planificados (ONU, 2015). Por consiguiente, promover el uso del condÃ³n al ofrecer un precio mÃ¡s asequible para todos los colombianos es una manera de generar responsabilidad social por parte de la empresa productora. AdemÃ¡s, esta caracterÃ­stica social sirve como una estrategia de la compaÃ±Ã­a para llamar la atenciÃ³n de los consumidores y generar conciencia en la poblaciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente, en cuanto a lo ambiental los condones tienen controversia, porque aunque el lÃ¡tex si es biodegradable los otros componentes como los estabilizadores, endurecedores, entre otros, no lo son. Sin embargo, el empaque y el post uso de los mismos puede ayudar a que el impacto ambiental no sea tan alto. Por ejemplo, 1 de cada 17 condones en el mundo ya cuenta con empaques reciclables (Ryan, 2014) y sobre el post uso, se pueden hacer campaÃ±as para enseÃ±arle a los usuarios que estos no se deben arrojar al sanitario para evitar que lleguen a fuentes hÃ­dricas, ya que cuando estÃ¡n bajo agua estos no se biodegradan.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, la cantidad requerida de caucho para hacer un neumÃ¡tico con la de un condÃ³n es de 1100 veces mÃ¡s (Ryan, 2014), lo que demuestra que el impacto ambiental en comparaciÃ³n con otras industrias es mÃ­nima. AsÃ­ mismo, esta razÃ³n tambiÃ©n permite hacer un anÃ¡lisis de rentabilidad del caucho, en donde si una llanta de automÃ³vil tiene un precio de venta de 300.000 pesos y un condÃ³n tiene un precio promedio de 2.000 pesos, se obtiene un 50% mÃ¡s de dinero sobre la misma cantidad.</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusiÃ³n, producir condones en Colombia es una oportunidad de negocio interesante debido a que hay mercado y espacio para generar competencia por precio y calidad. AdemÃ¡s es una forma de incentivar el sexo seguro y de apoyar la industria de caucho nacional. Crear una fabrica de condones puede ser un incentivo para que los productores de caucho se tecnifiquen y logren mejorar la materia prima, ya que saben que va a haber un comprador nacional que tiene menores costos de transacciÃ³n y les puede pagar mejor un lÃ¡tex de calidad.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">ONU. (2015). <em>ONUSIDA</em>. Recuperado el 27 de 10 de 2016, de <a href="http://www.unaids.org/es/regionscountries/countries/colombia/" target="_blank" rel="noopener">http://www.unaids.org/es/regionscountries/countries/colombia/</a></p>
<p style="text-align: justify;">Ryan, J. (2014). <em>Stolaf</em>. Recuperado el 27 de 10 de 2016, de <a href="http://pages.stolaf.edu/sustainabilities/files/2014/08/Ryan-Condom-1.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://pages.stolaf.edu/sustainabilities/files/2014/08/Ryan-Condom-1.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">UNFPA, MinSalud. (2013). <em>UNFPA</em>. Recuperado el 27 de 10 de 2016, de file:///Users/Laura/Desktop/Google%20Drive/Andes/8to%20Semestre/Investigacio%CC%81n/ADQUISICION-CONDONES%202014%20MinSalud.pdf</p>
<p style="text-align: justify;">Vonder Haar, M. (05 de 2013). <em>CSP Daily News</em>. Recuperado el 27 de 10 de 2016, de <a href="http://www.cspdailynews.com/sites/default/files/magazine-files/1305-F6-Condoms.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://www.cspdailynews.com/sites/default/files/magazine-files/1305-F6-Condoms.pdf</a></p>
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		<title>Las NOportunidades: Las papas</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/las-noportunidades-las-papas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Nov 2016 18:12:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[agronegocios]]></category>
		<category><![CDATA[papa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La agricultura del paÃ­s viene en declive. Prueba de esto es que segÃºn la MisiÃ³n Rural, en los Ãºltimos 25 aÃ±os la importaciÃ³n de alimentos pasÃ³ de 1 millÃ³n de toneladas a 11 millones, desplazando a muchos de los alimentos que se producÃ­an en Colombia. Sin embargo, este no fue el caso de la papa.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Los problemas de los paperos ocurren ya que los insumos son bastante costosos al ser importados y los mÃ¡rgenes de ganancia son de entre el 4% y 6%. Resulta curioso que se haya ofrecido el  post Acuerdo como la gran salvaciÃ³n de Colombia, pero que productos que Ãºltimamente no han sido afectados por el conflicto armado igual terminen en declive por la falta de iniciativa de los interesados en el sector.</p>
<p style="text-align: justify;">Â¿QuÃ© soluciones hay? Muchas de las acciones hechas han sido diversificar productos y asociarse. Caso concreto es el de COPABOY la cual usa semillas ancestrales certificadas y vende directamente a restaurantes como Wok. Si se apoyan esfuerzos asÃ­, se reducirÃ¡ la importaciÃ³n de alimentos y los alimentos locales serÃ¡n mÃ¡s atractivos.</p>
<p style="text-align: justify;">Es justo que las partes del paÃ­s que el gobierno dice que no habrÃ¡ â€œposconflictoâ€ tengan mayor bienestar. SÃ³lo 125 municipios de los casi 1,100 que tiene el paÃ­s serÃ¡n donde ocurra el posconflicto. Entre los dichos municipios, ninguno estÃ¡ en BoyacÃ¡, principal despensa agrÃ­cola del paÃ­s<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>.  Parece irÃ³nico que la cuna de los paros agrarios de esta dÃ©cada sea uno de los lugares mÃ¡s desarrollados del paÃ­s y a la vez sufra por la poca ayuda para mejorar su productividad agraria. Es importante que las zonas mÃ¡s apartadas del Estado tengan programas especiales, pero si se deja de lado otros lugares que son importantes para la economÃ­a del paÃ­s, lo Ãºnico que surgirÃ¡ serÃ¡n mÃ¡s paros agrarios.</p>
<p style="text-align: justify;">En BoyacÃ¡, las soluciones han  venido  de la sociedad civil y una de estas ha sido COPABOY. Esta cooperativa de paperos de BoyacÃ¡, comercializa 30 variedades de papa que son poco usadas en los mercados<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. Para asegurarse de tener mejores ingresos han creado dos programas importantes. Dado que si se comercializan estas variedades a grandes superficies hay una gran inequidad en las ganancias ya que los productores ganan sÃ³lo el 4% mientras los supermercados tienen mÃ¡rgenes de ganancia de casi 25% por carga<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>, por eso decidieron aliarse con restaurantes como Wok, Harry SasÃ³n, entre otros. AdemÃ¡s decidieron usar semillas certificadas ya que por carga se gana cien mil pesos si se usan variedades de este tipo, mientras que sin esta estrategia un papero comÃºn gana veinte mil pesos por carga<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>.  Si algo se puede aprender de este caso es que elegir al socio y buscar oportunidades de expandir el negocio es clave para crear un agro competitivo. Casi la totalidad  de los alimentos del paÃ­s (con excepciÃ³n de los mercados locales) se venden en tiendas y supermercados, los cuales dejan poco margen de ganancia ademÃ¡s de que no ofrecen tanta variedad como la que propone COPABOY. Es asÃ­ que no es atractivo vender los productos en supermercados y por eso se buscan otros mÃ©todos de venta se ha estado imponiendo en las comunidades rurales.</p>
<p style="text-align: justify;">El Acuerdo no contempla ninguno de estos aspectos ya que se centra en el derecho a la propiedad y no en cÃ³mo competir y ser eficientes. De estos puntos tocados, sÃ³lo se contempla en la pÃ¡gina 25 proteger las semillas ancestrales y a lo largo de la parte rural se habla de la soberanÃ­a alimentaria<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>. No se estÃ¡ sugiriendo que se cree una estrategia sector por sector para volverlos joyas de la corona ya que serÃ­a interminable y difÃ­cil de implementar, es necesario apoyar iniciativas como COPABOY.  Para evitar seguir abriendo hueco fiscal en el gasto pÃºblico, se podrÃ­an usar herramientas de financiaciÃ³n alternativas como donaciones con premios, convocatorias o herramientas populares hoy dÃ­a como el <em>crowdfunding</em> donde las personas donan a un proyecto   sin pasar por entes financieros, donde el Ministerio de Agricultura presente sus proyectos en la pÃ¡gina web y sÃ³lo sea dicho ente el intermediario para que el dinero vaya directamente a los productores. Los criterios deberÃ­an basarse  entonces en que los proyectos contribuyan a la certificaciÃ³n de semillas nativas y a la seguridad alimentaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Para terminar, por oportunidades asÃ­ donde ha habido poco interÃ©s por concretarlas, es momento de hacerlo y asÃ­ se pueden usar las herramientas del Acuerdo para ayudar a comunidades que han sufrido de la negligencia del Estado. Incluso firmando todo lo que se quiera se ve que va a ser duro de implementar dada la falta de interÃ©s en algunas zonas y seguramente se seguirÃ¡n teniendo paros agrarios.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Es bueno saber: Â¿De dÃ³nde viene la ruana?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La ruana, muy usada en BoyacÃ¡ tiene origen francÃ©s. La tela que se usaba para crearla era producida en la ciudad de Rouen (pronunciada ruÃ¡n en espaÃ±ol). Al buscar la tela en BoyacÃ¡, los boyacenses preguntaban por la tela ruana, que tambiÃ©n se usaba para gorros y guantes. Eventualmente, se usÃ³ para los ponchos que usaban los muiscas que eran muy populares en el periodo colonial, por lo cual la prenda se llamÃ³ ruana al estar hecha de este material.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>Fuentes</strong></h3>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> CorporaciÃ³n Arcoiris. Estos son los 125 municipios del posconflicto segÃºn la ONU. Consulta en lÃ­nea. ExtraÃ­do de <a href="https://www.arcoiris.com.co/2015/01/estos-son-los-125-municipios-del-posconflicto-segun-la-onu/" target="_blank" rel="noopener">https://www.arcoiris.com.co/2015/01/estos-son-los-125-municipios-del-posconflicto-segun-la-onu/</a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> La Silla VacÃ­a. El Rescato de las papas perdidas. 28 de Febrero de 2016. Recurso en lÃ­nea. ExtraÃ­do de <a href="http://lasillavacia.com/historia/el-rescate-de-las-papas-perdidas-53175" target="_blank" rel="noopener">http://lasillavacia.com/historia/el-rescate-de-las-papas-perdidas-53175</a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> La Silla VacÃ­a. La papa que nos comemos. 16 de Diciembre de 2015. Recurso en lÃ­nea. ExtraÃ­do de <a href="http://lasillavacia.com/silla-llena/red-rural/historia/la-papa-que-nos-comemos-54884" target="_blank" rel="noopener">http://lasillavacia.com/silla-llena/red-rural/historia/la-papa-que-nos-comemos-54884</a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Ibid</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Mesa de conversaciones. Acuerdo final. ExtraÃ­do de <a href="https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">
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			</item>
		<item>
		<title>La violencia implÃ­cita en los espacios cotidianos de la poblaciÃ³n rural</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/la-violencia-implicita-en-los-espacios-cotidianos-de-la-poblacion-rural/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Nov 2016 04:21:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/la-violencia-implicita-en-los-espacios-cotidianos-de-la-poblacion-rural/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sobre la poblaciÃ³n de Montes de MarÃ­a, en el 2012 Semana abriÃ³ el artÃ­culo â€œEl aceite que resucitÃ³ a MarÃ­a la Bajaâ€ con el siguiente pÃ¡rrafo: â€œLa bonanza de MarÃ­a la Baja se refleja en los dientes de Edilberto PÃ©rez.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El costoso tratamiento de ortodoncia no lo hubiera podido pagar, si a la regiÃ³n no hubiera llegado un Ã¡rbol cuyo fruto ha sacado de la miseria a casi un millar de campesinos que se arriesgaron a sembrar palma de aceiteâ€. En efecto, el artÃ­culo nos cuenta sobre la producciÃ³n de palma de aceite, la cual cambiÃ³ la vida de miles de campesinos de la regiÃ³n ya que no solo les ha permitido dar educaciÃ³n a sus hijos, pero tambiÃ©n tener casa y alimentos fijos. No obstante, este artÃ­culo de Semana no cuenta la otra parte de la historia.</p>
<p style="text-align: justify;">La regiÃ³n de los Montes de MarÃ­a se concebÃ­a como una regiÃ³n prÃ³spera en los aÃ±os 70s y 80s. Varios programas de reforma agraria y de adecuaciÃ³n de tierras rurales habÃ­an permitido el acceso a las tierras, sistemas de producciÃ³n viables y la creaciÃ³n de organizaciones sociales sÃ³lidas para los campesinos. Luego, entre 1997 y el 2007 el recrudecimiento de la violencia, debido a la guerra entre paramilitares y las guerrillas de las FARC, ELN y EPL, se expresarÃ­a en mÃºltiples masacres (exactamente 56) de las cuales han sido vÃ­ctimas los campesinos de Chengue, El Salado y Macayepo; ademÃ¡s, segÃºn datos oficiales, se registran mÃ¡s de 200.000 casos de desplazamiento forzado y se despojaron mÃ¡s de 80.000 hectÃ¡reas de tierra. Junto a la violencia, el tema clave de estas consecuencias fue el siguiente: entre 2002 y 2006 hubo un aumento permanente de cultivos extensivos, como la palma de aceite, aguacate, cacao y cÃ­tricos, mÃ¡s un fuerte proceso de ganaderizaciÃ³n. El Equipo Tierras y VÃ­ctimas del CINEP dice que, ademÃ¡s de la transformaciÃ³n de las actividades productivas de la zona, hay un aprovechamiento de la infraestructura pÃºblica para la producciÃ³n de palma como los distritos de riego que antes servÃ­an a los campesinos para sembrar sus productos. Es aÃºn mÃ¡s doloroso leer declaraciones de campesinos que alegan la acciÃ³n de gentes interesadas en apoderarse de sus tierras. Es decir que varios campesinos, quienes han tenido que dejar de pagar crÃ©ditos y obligaciones a los bancos, son obligados a pagar las deudas, que en ocasiones ha significado entregar sus tierras, algo que surge de la presiÃ³n de los abogados y acreedores de los interesados en la tierra.</p>
<p style="text-align: justify;"> AsÃ­ pues, el CINEP dice lo siguiente: â€œPara numerosas vÃ­ctimas del conflicto regional el proyecto de la palma aceitera se asocia de una forma mÃ¡s directa a la violencia que a la reconciliaciÃ³n, mÃ¡s al desarraigo que al retorno y a la reparaciÃ³nâ€. Asimismo, los monocultivos de palma de aceite, entre otros, han limitado el acceso a los recursos como el agua. Este recurso natural se ha vuelto un bien privado, controlado por las grandes empresas que dominan la regiÃ³n y ademÃ¡s, ha sido contaminado debido a las fumigaciones necesarias en los cultivos extensivos. AdemÃ¡s, esto ha llevado a la reconfiguraciÃ³n del espacio rural, donde el encerramiento de las grandes superficies de tierra ha generado que ahora las distancias sean mÃ¡s largas que antes, y el tiempo para conseguir el agua es un sacrificio que limita la siembra productiva para subsistir y la siembra para autosostenerse. En efecto, el Centro de Memoria HistÃ³rica en el informe <em>La tierra en disputa, memorias del despojo y resistencias campesinas en la Costa Caribe </em>dice que â€œ[â€¦]el agro y la democracia han sido vaciados de su contenido campesinoâ€. SegÃºn la Segunda Encuesta Nacional de VerificaciÃ³n del 2008, 10,8 % de la superficie agropecuaria ha sido usurpada o forzada a dejar en abandono; ahora bien, donde mÃ¡s se registra Ã­ndices de concentraciÃ³n de la tierra es donde el desplazamiento es mÃ¡s frecuente.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-21-e1478214935593.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4664" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-21-e1478214935593.png" alt="Imagen 2" width="500" height="252" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido, la regiÃ³n de Montes de MarÃ­a es un ejemplo de una regiÃ³n donde la soluciÃ³n que se aportÃ³ en la post-desmovilizaciÃ³n de los paramilitares en el 2007, no ha sido la indicada para los campesinos y la sostenibilidad de la regiÃ³n. Es necesario prestar atenciÃ³n a los proyectos de desarrollo que estamos llevando a cabo en el campo colombiano mÃ¡s afectado por el conflicto armado.</p>
<p style="text-align: justify;">Debemos recuperar el campo de una forma equitativa donde haya una integraciÃ³n entre el sector urbano y rural de nuestro paÃ­s. â€œMientras el Estado y la empresa privada le apuestan a los agronegocios como el Ãºnico futuro posible del campo colombianoâ€, como dicen Ojeda y Guerra en el EpÃ­logo del libro â€œCaminos Condenadosâ€œ, se debe pensar tambiÃ©n en modelos de desarrollo rural que piensen en la satisfacciÃ³n de las necesidades bÃ¡sicas de los campesinos, brindÃ¡ndoles bienes y servicios garantizados y de calidad para un buen vivir.</p>
<p style="text-align: justify;">De este modo, esto abre un debate sobre el desarrollo de nuestro paÃ­s, pues los gobiernos en Colombia se han tomado muy en serio su necesidad de crear valor econÃ³mico en el corto plazo, apostando siempre por las soluciones mÃ¡s rentables pero no mÃ¡s sostenibles; el facilismo de las decisiones que toman los gobernantes sobre el desarrollo del campo, afectan cada vez mÃ¡s a su poblaciÃ³n y en un gran nÃºmero de escenarios el costo humano ha resultado ser mayor al beneficio econÃ³mico que traen las actividades agroextensivas. Esto ha sido evidente en el continuo desarrollo de monocultivos como soluciÃ³n de postconflictos, atraÃ­dos unicamente por los nÃºmeros del capital financiero y olvidando los nÃºmeros del capital humano de las zonas. Montes de MarÃ­a es un ejemplo mÃ¡s de un fenÃ³meno que ha afectado a poblaciones de toda la costa colombiana, en los departamentos de CÃ³rdoba, Sucre y Bolivar, segÃºn el Centro de Memoria HistÃ³rica de la CNRR.</p>
<p style="text-align: justify;">â€œQue un latifundista de esos tenga 3.000 hectÃ¡reas y que haya un campesino al que le toque arrendar un cuarto de hectÃ¡rea para poder sembrar una mata de yuca para comer, eso es violenciaâ€</p>
<p style="text-align: justify;">                                                                                                               (Caminos Condenados, Ojeda et al,2016)</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Centro de Memoria HistÃ³rica (2010). <em>La tierra en disputa, memorias del despojo y resistencias campesinas de la costa Caribe. </em>En lÃ­nea.</p>
<p style="text-align: justify;">Equipo de Tierras y VÃ­ctimas del CINEP/Programa por la Paz. (2012). La otra cara de la palma en MarÃ­a la Baja. <em>Cien DÃ­as. </em>En lÃ­nea.</p>
<p style="text-align: justify;">La palma de aceite seca y contamina los Montes de MarÃ­a. (8 de junio de 2016).<em> El Tiempo</em>. Recuperado de <a href="http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/la-palma-de-aceite-seca-y-contamina-los-montes-de-maria/16614850" target="_blank" rel="noopener">http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/la-palma-de-aceite-seca-y-contamina-los-montes-de-maria/16614850</a></p>
<p style="text-align: justify;">Ojeda, D. (2016). <em>Caminos Condenados</em>. BogotÃ¡, Colombia. Cohete CÃ³mics<em>. </em></p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las fracturas de la educaciÃ³n rural en Colombia</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/las-fracturas-de-la-educacion-rural-en-colombia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2016 20:15:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
		<category><![CDATA[Estado Colombiano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mientras algo sucede, el campo en Colombia vive con un eterno â€˜amanecerÃ¡ y veremosâ€™.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">â€œLa insurgencia de presiones brutales, la crueldad que caracterizÃ³ a esta Ã©poca recientÃ­sima de nuestra historia, no habrÃ­a prendido tan fragosamente sobre una naciÃ³n educada, sobre un paÃ­s civilizado[â€¦] La insensibilidad que se apoderÃ³ de buena parte de las antiguas clases dirigentes ante la tremenda gravedad de la violencia es tambiÃ©n otro sÃ­ntoma de la defectuosa educaciÃ³n, aÃºn en las mÃ¡s altas jerarquÃ­as de la inteligencia. Fallaron los sistemas educativos [â€¦]. Ese es un hecho histÃ³rico.â€</p>
<p style="text-align: justify;">Alberto Lleras Camargo en El Tiempo, citado por Helg (1989)</p>
<p style="text-align: justify;">La frase de Lleras Camargo parece aÃºn vigente, sobretodo en el campo colombiano, pues seguimos cargando con el peso de la guerra, la clase dirigente continÃºa siendo indolente frente los problemas sociales del paÃ­s y el sistema educativo pÃºblico en las regiones rurales es todavÃ­a defectuoso, con muchas metas por cumplir. Si bien desde el Frente Nacional los gobiernos han hecho esfuerzos para llevar la educaciÃ³n a todos los territorios y todas las poblaciones del paÃ­s, seguimos teniendo una Colombia rural con deficiencias en calidad y cobertura de la educaciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">En efecto, el Estado desde hace 50 aÃ±os ha buscado cerrar las brechas entre la Colombia rural y la urbana; por ejemplo, durante el gobierno de Betancur, se crearon alianzas de cooperaciÃ³n y financiaciÃ³n con el Banco Mundial, y a travÃ©s del la creaciÃ³n de Escuelas Nuevas, aportaron con cobertura y calidad a la educaciÃ³n primaria en las Ã¡reas rurales. Asimismo, despuÃ©s de la ConstituciÃ³n de 1991, el gasto en educaciÃ³n pasÃ³ a ser constitucionalmente un derecho fundamental que obliga a los gobiernos invertir en el sistema educativo del Estado. Esto logrÃ³ importantes avances en materia de educaciÃ³n, por ejemplo la escolarizaciÃ³n secundaria para el grupo de edad entre 12 y 17 aÃ±os incrementÃ³ del 41% en 1986 a 70,5% en el 2000, lo cual puede tambiÃ©n correlacionarse con la disminuciÃ³n de la pobreza que se logrÃ³ entre estas dos dÃ©cadas. Como las dos situaciones anteriores, hay mÃ¡s hechos positivos que han marcado la evoluciÃ³n de la educaciÃ³n en Colombia; sin embargo, la transiciÃ³n ha sido muy lenta y la poblaciÃ³n mÃ¡s afectada por la ineficiencia han sido los campesinos, por lo que queda mucho por hacer.</p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente, el sector rural parece no tener las garantÃ­as de una educaciÃ³n digna que permita a los jÃ³venes campesinos quedarse en su tierra y no dejarse llevar por el espejismo de que en la ciudad existen mÃ¡s oportunidades ofrecidas por el campo. Actualmente, varios datos del Ãºltimo Censo Agrario de 2015 resultan preocupantes y demuestran que los esfuerzos histÃ³ricos del Estado en educaciÃ³n no han sido suficientes para el desarrollo sostenible del agro colombiano. Por ejemplo, el DANE encontrÃ³ que 20% de los niÃ±os y niÃ±as, entre 5 y 16 aÃ±os,  que habitan en Ã¡reas rurales, aÃºn no tienen acceso a la educaciÃ³n primaria; ademÃ¡s, casi el 12% de la poblaciÃ³n campesina mayor de 15 aÃ±os es analfabeta, y cerca del 72% de los jÃ³venes entre los 16 y 24 no tienen acceso a educaciÃ³n despuÃ©s de la escuela primaria. De este modo, segÃºn el Programa Regional Juventud Rural Emprendedora, por la falta de condiciones que garanticen un sistema educativo digno, mÃ¡s del 42% de la poblaciÃ³n joven campesina no estudia ni trabaja, y cerca de un tercio emigra de las regiones rurales.</p>
<p style="text-align: justify;">A mi parecer, estos datos son vergonzosos para un paÃ­s que pretende entrar al â€œclub de los paÃ­ses ricosâ€ (OCDE), sin antes reparar todos los vacÃ­os que presenta la el campo colombiano y sus fracturas en su educaciÃ³n. Si no se crean las instituciones para resolver la estructura del sistema educativo, la juventud rural no encontrarÃ¡ incentivos en seguir con las labores agrÃ­colas de sus familias, continuarÃ¡ la migraciÃ³n hacia los centros urbanos y la demografÃ­a del campo seguirÃ¡ envejeciendo. Como consecuencia, se incrementarÃ­a la pobreza del campo que actualmente afecta al 85% de la poblaciÃ³n rural. Hasta el momento, varios gobiernos han justificado que la guerra ha sido el principal obstÃ¡culo de la educaciÃ³n en la Colombia. Ahora bien, nos encontramos en un momento esperanzador para muchos, pues por enÃ©sima vez el Estado se encuentra en medio de diÃ¡logos con las dos guerrillas principales del paÃ­s. Si el resultado de los acuerdos es, finalmente, un perpetuo cese bilateral de la violencia, el Estado y su Gobierno no tienen excusa para cambiar la situaciÃ³n educativa de los jÃ³venes rurales, a los cuales se les debe garantizar un buen vivir como campesino.</p>
<p style="text-align: justify;">Paralelo a las condiciones sociales, la educaciÃ³n tambiÃ©n es una oportunidad para aumentar la productividad del sector agropecuario, un incentivo mÃ¡s para que los jÃ³venes campesinos asuman la continuidad del trabajo agrÃ­cola y para el fortalecimiento de la economÃ­a. Asumo que la educaciÃ³n en este sector debe tener un enfoque diferencial, contextualizado con cada regiÃ³n, integrado a una escuela tÃ©cnica y de emprendimiento. El sector cafetero ha sido un ejemplo de esto; segÃºn la FederaciÃ³n Nacional de Cafeteros se encontrÃ³ estadÃ­sticamente que entre mayor educaciÃ³n tienen los productores, existe mayor productividad por hectÃ¡rea: â€œlos que cuentan con educaciÃ³n secundaria, 93,4 arrobas en promedio; los que cursaron primaria, 67,3 arrobas, mientras que la productividad de los caficultores sin ningÃºn nivel de escolaridad no pasa de las 50 arrobas por hectÃ¡reaâ€. AdemÃ¡s, mayor educaciÃ³n de los trabajadores rurales permite una mayor innovaciÃ³n, lo que puede ampliar la cadena de valor de los productos agrÃ­colas, como tambiÃ©n ha sucedido con el desarrollo de un gran nÃºmero de productos agregados del cafÃ©.</p>
<p style="text-align: justify;">En fin, se estÃ¡ siendo tarde para priorizar la educaciÃ³n rural como una polÃ­tica seria de Estado, que construya un sistema integral educativo y que le permita a los jÃ³venes visualizar una vida digna en el campo. Pero, Â¿por dÃ³nde empezar?&#8230; Â¿Un Magisterio de profesores para el campo?Â¿Un Ministerio de EducaciÃ³n Rural? Â¿Modelos educativos flexibles? Â¿Una Escuela PÃºblica de Desarrollo Rural?Â¿Una deuda con el FMI, el Banco Mundial o el BID?Â¿solo un Ser Pilo Paga Rural?.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Claves para fortalecer negocios campesinos. (26 de agosto de 2015). <em>Semana.</em> Recuperado de <a href="http://www.semana.com/educacion/articulo/claves-para-fortalecer-negocios-campesinos/440051-3" target="_blank" rel="noopener">http://www.semana.com/educacion/articulo/claves-para-fortalecer-negocios-campesinos/440051-3</a></p>
<p style="text-align: justify;">â€œLa prioridad en el campo es sobrevivir, no la educaciÃ³nâ€. (11 de noviembre de 2015). <em>Semana</em>. Recuperado de <a href="http://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-aurelio-iragorri-ministro-de-agricultura-colombia/449438-3" target="_blank" rel="noopener">http://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-aurelio-iragorri-ministro-de-agricultura-colombia/449438-3</a></p>
<p style="text-align: justify;">Caminos para crear un nuevo mundo rural. (Junio de 2008). <em>Altablero</em>. No. 45. Recuperado de <a href="http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-168266.html" target="_blank" rel="noopener">http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-168266.html</a></p>
<p style="text-align: justify;">DiÃ¡logos entre la educaciÃ³n media y superior (2014). <em>Magisterio. </em>No. 64. Recuperado de <a href="http://www.magisterio.com.co/articulo/educacion-media-y-superior-para-poblaciones-rurales-en-colombia-posibles-dialogos" target="_blank" rel="noopener">http://www.magisterio.com.co/articulo/educacion-media-y-superior-para-poblaciones-rurales-en-colombia-posibles-dialogos</a></p>
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		<title>No hay que perder la esperanza en el caucho</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/no-hay-que-perder-la-esperanza-en-el-caucho/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2016 04:33:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[agronegocios]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace 10 aÃ±os se generÃ³ una gran expectativa sobre el crecimiento y la valorizaciÃ³n de caucho natural en el mundo.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Se decÃ­a que el caucho estaba entre las 10 mejores apuestas productivas de Colombia, sencillamente por que el dÃ©ficit mundial era alto y regiones como el Meta o el Huila tenÃ­an las condiciones perfectas para producirlo (El Tiempo, 2007).  Sin embargo, este mismo boom sobre el caucho natural causÃ³ que para el 2011 la oferta aumentara de manera inesperada y los precios cayeran drÃ¡sticamente (Worlds to Exports, 2016). Desde esta fecha el precio siguiÃ³ cayendo hasta tocar fondo en el 2013. Recientemente se tiene esperanza en que el precio del caucho natural vuelva a tomar fuerza y se recupere, ya que la oferta se estancÃ³ pero la demanda siguiÃ³ creciendo (The Economist, 2015).</p>
<p style="text-align: justify;">La producciÃ³n de caucho natural asÃ­ como es un negocio sumamente rentable tambiÃ©n genera mucho riesgo. Es rentable debido a que la oferta mundial es escasa en comparaciÃ³n del consumo que se realiza sobre el mismo, lo que se traduce en precios altos. No obstante su proceso de cultivo y producciÃ³n no es nada sencillo, se requiere  de tÃ©cnica, altas sumas de dinero para la inversiÃ³n y mucha paciencia. El Ã¡rbol de caucho tiene una vida Ãºtil de 35 aÃ±os, de los cuales durante los primeros 5 aÃ±os no se obtiene nada de este (Rainforest Alliance, 2012) y solo a partir de entonces se empieza a extraer un poco de caucho pero en pequeÃ±as cantidades. Realmente debe esperarse hasta el aÃ±o 12  para que la producciÃ³n alcance su pico y se estabilice de ahÃ­ en adelante y finalmente cuando se culmine su vida Ãºtil los Ã¡rboles se pueden vender por madera, la cual es muy apetecida para muebles. Al tomar tantos aÃ±os para extraer el caucho, se adquiere un riesgo muy alto pues no se sabe a quÃ© precio va a estar el producto cuando estÃ© listo para la venta, o quÃ© fenÃ³menos climÃ¡ticos sucedan o quÃ© parÃ¡sitos/plagas infecten y afecten el resultado. Por estos motivos es que pocas personas estÃ¡n dispuestas a entrar al negocio y arriesgar su dinero.</p>
<p style="text-align: justify;">El caucho se usa actualmente como materia prima de diferentes productos, como llantas, lÃ¡tex, en la industria automotriz, de calzado o adhesivos, entre otros. Por consiguiente es una materia primera con alta demanda, que para el 2015 logrÃ³ que sus ventas llegaran a 14 billones de dÃ³lares (Worlds to Exports, 2016).</p>
<p style="text-align: justify;">Se han intentado conseguir sustitutos como cauchos sintÃ©ticos, hechos a partir de crudo, para poder dar abasto a la demanda mundial del caucho natural, sin embargo hasta el momento por asunto de precios y calidad, el caucho natural sigue ganando en el mercado (Business Standard, 2014).</p>
<p style="text-align: justify;">En el caso de Colombia, para el 2015 se importaron 18000 toneladas de  caucho natural que corresponden alrededor de 30 millones de dÃ³lares (Trademap, 2015). El principal importador es Guatemala con el 72%, luego sigue Indonesia con el 16% y Malasia con el 3%. Con esta informaciÃ³n se puede evidenciar una vez mÃ¡s que hay oportunidades para seguir explorando y explotando este producto en el paÃ­s y hacer que ese dinero se quede dentro del paÃ­s con mÃ¡s trabajo y mÃ¡s materia prima lista para ser transformada. Ahora bien, en cuanto a las exportaciones estÃ¡s han disminuido de 1249 toneladas en el 2013 a 19 en el 2015, esto se puede entender como la falta de incentivos por cultivar caucho, asÃ­ como la poca competitividad de los productos colombianos en el mercado mundial.  SegÃºn el Foro Regional de Competitividad del Ministerio de Agricultura la regular situaciÃ³n del caucho en Colombia se debe a baja disponibilidad de mano de obra capacitada, en baja tecnologÃ­a para procesos de transformaciÃ³n, en la desindustrializaciÃ³n del sector, el los altos costos de producciÃ³n y en la libre importaciÃ³n de materias primas y productos terminados.</p>
<p style="text-align: justify;">Es importante rescatar que el gobierno tambiÃ©n ha intentado ayudar al sector disminuyendo la cuota parafiscal del 3% al 1% en el 2015 bajo la ley 1758, tiene un programa de  incentivos de capitalizaciÃ³n rural (ICR) del 40% del valor de la inversiÃ³n para pequeÃ±os productores, asÃ­ como tambiÃ©n estÃ¡ el certificado de incentivo forestal (CIF) que cubre el 50% de los costos de mantenimiento y establecimiento de especies (MinAgricultura, 2015).  AdemÃ¡s, tambiÃ©n se prestan crÃ©ditos con 5 aÃ±os de gracia, es decir sÃ³lo tienen que empezar a pagar una vez empiecen a recibir dinero de la producciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusiÃ³n, hay mucho trabajo por hacer en Colombia, sobre todo en inversiÃ³n tecnolÃ³gica, en capacitaciÃ³n de mano de obra que le permita al paÃ­s producir caucho a precios y calidades competitivas con el mercado mundial y en la transformaciÃ³n de esta materia prima a productos con mayor valor agregado. No es una materia prima fÃ¡cil de sustituir, se necesita en grandes cantidades en diferentes industrias y el gobierno sigue dando pequeÃ±os pasos para apoyar a los productores. A travÃ©s de la ConfederaciÃ³n Cauchera Colombiana el gobierno puede trasmitir su apoyo a la industria, tanto econÃ³mica cÃ³mo polÃ­tica y socialmente. Los cultivos mÃ¡s importantes de caucho se encuentran en el departamento del Meta, Santander y CaquetÃ¡, siendo difÃ­cil acceder a algunas de estas. Por lo tanto, hay que utilizar estas asociaciones para capacitar el recurso humano, para traer la tecnologÃ­a al campo y hacer efectivo el sistema de comunicaciÃ³n con el Estado. No hay que perder la esperanza en que es un buen producto y lo podemos lograr!</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Business Standard. (22 de 10 de 2014). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://www.business-standard.com/article/companies/tyre-manufacturers-mull-increase-use-of-synthetic-rubber-to-protect-margins-114102200721_1.html" target="_blank" rel="noopener">http://www.business-standard.com/article/companies/tyre-manufacturers-mull-increase-use-of-synthetic-rubber-to-protect-margins-114102200721_1.html</a></p>
<p style="text-align: justify;">El Tiempo. (08 de 06 de 2007). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-3589406" target="_blank" rel="noopener">http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-3589406</a></p>
<p style="text-align: justify;">MinAgricultura. (2013). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="https://sioc.minagricultura.gov.co/Caucho/Documentos/004%20-%20Documentos%20Competitividad%20Cadena/Presentaci%C3%B3n%20Encuentro%20Industria%20y%20Sector%20Primario%20de%20la%20Cadena%20Nal.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://sioc.minagricultura.gov.co/Caucho/Documentos/004%20-%20Documentos%20Competitividad%20Cadena/Presentaci%C3%B3n%20Encuentro%20Industria%20y%20Sector%20Primario%20de%20la%20Cadena%20Nal.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">MinAgricultura. (2015). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://www.camaramedellin.com.co/site/Portals/0/Documentos/2015/Foros%20regiones/CAUCHO%20NATURAL%20EN%20COLOMBIA.pdf" target="_blank" rel="noopener">http://www.camaramedellin.com.co/site/Portals/0/Documentos/2015/Foros%20regiones/CAUCHO%20NATURAL%20EN%20COLOMBIA.pdf</a></p>
<p style="text-align: justify;">Rainforest Alliance. (15 de 09 de 2012). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://www.rainforest-alliance.org/species/rubber-tree" target="_blank" rel="noopener">http://www.rainforest-alliance.org/species/rubber-tree</a></p>
<p style="text-align: justify;">The Economist. (05 de 02 de 2015). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://gfs.eiu.com/Article.aspx?articleType=cfh&amp;articleId=1612846545#" target="_blank" rel="noopener">http://gfs.eiu.com/Article.aspx?articleType=cfh&amp;articleId=1612846545#</a></p>
<p style="text-align: justify;">Trademap. (2015). Recuperado el 10 de 2016, de <a href="http://www.trademap.org/Country_SelProductCountry.aspx?nvpm=1|170||||4001|||4|1|1|1|1|1|2|1|1." target="_blank" rel="noopener">http://www.trademap.org/Country_SelProductCountry.aspx?nvpm=1|170||||4001|||4|1|1|1|1|1|2|1|1.</a></p>
<p style="text-align: justify;">Worlds to Exports. (24 de 08 de 2016). Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://www.worldstopexports.com/natural-rubber-exports-country/" target="_blank" rel="noopener">http://www.worldstopexports.com/natural-rubber-exports-country/</a></p>
<p style="text-align: justify;">
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		<title>De los indÃ­genas Guane a la Comida FusiÃ³n</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/de-los-indigenas-guane-a-la-comida-fusion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2016 01:02:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[exportacion]]></category>
		<category><![CDATA[gastronomia]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[restaurantes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En una de esas charlas que uno tiene con los abuelos, tuve la oportunidad de hablar con mi abuela para oÃ­rla sobre muchas de las historias de su vida.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Me contÃ³ lo que le gustaba hacer y cÃ³mo se divertÃ­a jugando con sus hermanas a perseguir las <em>Hormigas Culonas</em> que viajaban por los aires en las tierras rojizas del Socorro. Del mismo modo, me contÃ³ cÃ³mo extraÃ±aba el olor que se impregnaba en su casa cuando su madre preparaba no solo las arepas santandereanas, sino tostaba las hormigas en una autÃ©ntica vasija de barro que venÃ­a de la Ã©poca de los ancestros. Me contÃ³ de los dichos santandereanos, de las ventas de hormigas en las plazas de mercado y de las muchas anÃ©cdotas que llegÃ³ a vivir relacionadas con este alimento autÃ³ctono y tÃ­pico de su regiÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">Sus historias fueron tan interesantes que decidÃ­ investigar mÃ¡s sobre este alimento que habÃ­a significado tanto para mi abuela. DecidÃ­ buscar cÃ³mo este ha ido cambiando a lo largo de los aÃ±os, llegando a convertirse hoy en dÃ­a en un alimento de gran prestigio en muchos de los platos de la cocina moderna.</p>
<p style="text-align: justify;">En el artÃ­culo a continuaciÃ³n tocarÃ© el tema del origen de las Hormigas Culonas y de por quÃ© se volvieron un alimento tan importante en Santander. Asimismo, resaltarÃ© aquellos aspectos sociales que eran caracterÃ­sticos de su consumo y cÃ³mo hoy en dÃ­a han ido cambiando. Por Ãºltimo, hablarÃ© de cÃ³mo la gastronomÃ­a moderna ha ido adoptando este sabor autÃ³ctono de las hormigas culonas convirtiÃ©ndolo en un ingrediente estrella.</p>
<p style="text-align: justify;">Las Hormigas Culonas, llamadas de este modo por su voluminosa parte trasera, son insectos cuyo origen se remonta a los aÃ±os de la Conquista, pues se indica que los indÃ­genas <em>Guane</em> quienes habitaban en la regiÃ³n de Santander, las consumÃ­an como parte de su dieta tradicional. Entre los rituales de estas tribus, se halla el que no solo las cultivaban sino las tostaban en grandes vasijas de barro para poderlas comer. Fueron de tal importancia dichos insectos como alimento que pasaron a generaciones futuras logrando que para mi abuela, nacida en 1932, fuera un ingrediente tÃ­pico y tradicional de su alimentaciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">En generaciones posteriores a los <em>Guane,</em> las hormigas cobraron popularidad por considerarse un alimento afrodisÃ­aco. En este sentido, se usaba regalar las hormigas culonas a las parejas en los matrimonios. Hoy dÃ­a, este ritual no es muy comÃºn, sin embargo, se le atribuye a las hormigas la caracterÃ­stica de que proveen longevidad y sirven como analgÃ©sicas. AdemÃ¡s, segÃºn un estudio reciente de la Universidad Industrial de Santander, <em>â€œse dice que son una fuente rica en Ã¡cidos grasos no saturados que previenen los altos niveles de colesterolâ€ (MartÃ­nez, 2011).</em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-2-e1478030404950.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4648" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-2-e1478030404950.png" alt="Imagen 2" width="374" height="500" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, las actividades que se generaban alrededor de este alimento eran muy interesantes. Por ejemplo, mi abuela me contÃ³ con entusiasmo sus recuerdos de cuando iba a cazar las hormigas con su familia:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>â€œRecuerdo levantarme temprano y salir con mis hermanos, padres y algunos campesinos a las tierras rojizas cerca de donde vivÃ­amos. Al llegar habÃ­a muchas hormigas revoloteando por los aires, tenÃ­amos que tener cuidado porque un picÃ³n de hormiga nos podÃ­a sacar llorando. Las cogÃ­amos con unos guantes especiales y las metÃ­amos en bolsas de plÃ¡stico. Estas seguÃ­an vivas.</em><em>â€</em></p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, para preparar las hormigas en aquella Ã©poca, se tostaban en las vasijas de barro tradicionales de los indios, y se les agregaba un poco de sal. SegÃºn mi abuela el olor era delicioso y ella todavÃ­a recuerda cÃ³mo este se impregnaba en las paredes de la casa. Se las comÃ­an como merienda en el colegio o cuando llegaban a la casa despuÃ©s de una larga jornada. <em>â€œMi casa siempre tenÃ­a hormigas culonas por lo cual</em> <em>todos mis compaÃ±eros del colegio nos visitaban para comerâ€ </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Comercio y globalizaciÃ³n</em></p>
<p style="text-align: justify;">En la Ã©poca de mi abuela era raro ver hormigas culonas fuera de Santander. Es mÃ¡s, ella suele contarme que cuando se trasladÃ³ a BogotÃ¡ a estudiar su carrera universitaria, sus padres le enviaban las hormigas en bolsas y sus compaÃ±eros de otras regiones del paÃ­s les impresionaba que ella comiera insectos cada vez que querÃ­a merendar. Hoy en dÃ­a, la globalizaciÃ³n ha hecho que las hormigas no solo se encuentren en Santander-Colombia, sino se comercialicen en paÃ­ses como Inglaterra, Alemania, Portugal y Estados Unidos. (GutiÃ©rrez, 2006) AdemÃ¡s, se pueden adquirir a travÃ©s de diferentes pÃ¡ginas de internet y son reconocidas en el mundo por su alto contenido de proteÃ­nas que puede llegar a asemejarse al del pescado o el pollo. AdemÃ¡s de esto, ya no solo se vende el producto como se solÃ­a hacer en las plazas de mercado, sino que se han generado diversas recetas que se promueven alrededor del mundo. (GutiÃ©rrez, 2006)</p>
<p style="text-align: justify;">La cocina moderna y las hormigas culonas</p>
<p style="text-align: justify;"><em>â€œNosotros en Santander solo comÃ­amos Hormigas que estuvieran tostadas, eso sÃ­, con un toque de sal. Pero Â¿has visto los nuevos platos que han sacado? Lomo con salsa de chocolate y Hormiga Culona. Chocolates de Hormiga Culona, Salsas agridulces con Hormiga Culona. El mundo se estÃ¡ volviendo locoâ€ me comentÃ³ mi abuela.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Puede tener razÃ³n en que el mundo se estÃ© volviendo loco, pero esta locura es la que lleva a que los ingredientes tÃ­picos y autÃ³ctonos puedan potencializarse y volverse caracterÃ­sticos de la alta cocina colombiana. Estas fusiones de alimentos nos llevan a probar lo diferente, nos llevan a jugar con nuestro paladar y sorprenderlo con nuevos sabores y olores. La experiencia que trae consigo probar lo diferente y combinar sabores entre regiones es bastante interesante y tiene todavÃ­a mucho potencial. Candelaria Mateus es un ejemplo de una Chef que decidiÃ³ combinar las Hormigas Culonas con la tradicional sobrebarriga colombiana. En su distintivo plato, la Chef mezclÃ³ las hormigas con vino tinto, miel, ajo y una base de tomate y pimentÃ³n. Su creaciÃ³n se volviÃ³ bastante exitosa ya que el sabor de la hormiga culona le daba un toque diferente, desconocido y delicioso a la carne. Creaciones como la de esta gran Chef pueden haber muchas, solo falta arriesgarse e innovar.</p>
<p style="text-align: justify;">Por Ãºltimo, quiero resaltar el hecho que, asÃ­ como existe la Hormiga Culona, hay muchos alimentos nativos con sabores Ãºnicos que pueden potencializarse y expandirse alrededor del mundo. Nos hace falta arriesgarnos mÃ¡s, interesarnos por todo aquello que estÃ¡ en nuestras raÃ­ces y que hace parte de la cultura de nuestros ancestros. Tenemos que sentirnos orgullosos de todos estos platos, ingredientes y productos que muchas veces pasan desapercibidos ante nuestros ojos, pero que son una riqueza muy grande que pertenece a nuestro paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-3-e1478030449263.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4649" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-3-e1478030449263.png" alt="Imagen 3" width="500" height="322" /></a></p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;"><strong><u>Entrevista</u></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Nora RodrÃ­guez Ardila</p>
<p style="text-align: justify;">Santandereana</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><u>Otras fuentes</u></strong></p>
<p style="text-align: justify;">MartÃ­nez, A. G. (7 de 10 de 2011). <em>Las culonas tambiÃ©n son historia</em>. Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://elguane.blogspot.com.co/2011/10/las-culonas-son-historia.html" target="_blank" rel="noopener">http://elguane.blogspot.com.co/2011/10/las-culonas-son-historia.html</a></p>
<p style="text-align: justify;">GutiÃ©rrez, J. C. (24 de 06 de 2006). <em>Especiales Semana</em>. Recuperado el 17 de 10 de 2016, de <a href="http://www.semana.com/especiales/articulo/las-hormigas-culonas/79609-3" target="_blank" rel="noopener">http://www.semana.com/especiales/articulo/las-hormigas-culonas/79609-3</a></p>
<p style="text-align: justify;">Orozco, D. (s.f.). <em>Las deliciosas Hormigas Culonas</em>. Recuperado el 18 de 10 de 2016, de <a href="http://www.veintemundos.com/magazines/43-de/" target="_blank" rel="noopener">http://www.veintemundos.com/magazines/43-de/</a></p>
<p style="text-align: justify;">Pardo, F. (9 de 03 de 2008). <em>El Tiempo</em>. Recuperado el 19 de 10 de 2016, de <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2856077" target="_blank" rel="noopener">http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2856077</a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://cocinarte.co/tradicion-mas-innovacion-sabor-de-patria-que-se-renueva/" target="_blank" rel="noopener">http://cocinarte.co/tradicion-mas-innovacion-sabor-de-patria-que-se-renueva/</a>. (s.f.). <em>TradiciÃ³n mÃ¡s innovaciÃ³n: Sabor de patria que se renueva</em>. Recuperado el 2016</p>
<p style="text-align: justify;">(s.f.). Obtenido de <a href="http://blogs.infobae.com/viaje-latino/2013/05/01/de-italia-al-mundo/" target="_blank" rel="noopener">http://blogs.infobae.com/viaje-latino/2013/05/01/de-italia-al-mundo/</a></p>
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