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	<title>Desplazados archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<description>AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</description>
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	<title>Desplazados archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<item>
		<title>Constructores de Esperanza &#8211; Parte II</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2015 20:40:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Desplazados]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Proceso de Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En una entrega anterior se resaltaron tres notas de la esperanza: la expectativa de un bien futuro; es mÃ¡s que un deseo â€“requiere fortalezas de carÃ¡cter para enfrentar obstÃ¡culos, incluso el dolor y el sufrimiento-; y configura lo posible: producto de nuestra acciÃ³n, con ensayos y errores, nuestras vivencias y su reconocimiento honesto, van conformando aquello de lo que somos capaces.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: justify;">Y esto con el fin de ampliar la definiciÃ³n que ofrece el diccionario: â€œEstado de Ã¡nimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamosâ€ (RAE). La esperanza es algo mÃ¡s que un estado de Ã¡nimo y que un deseo.</p>
</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-494"></span></p>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">
<p>AllÃ­ se propusieron roles de constructores de esperanza: padres y madres de familia; maestros, profesores, guÃ­as intelectuales y espirituales, escritores, investigadores; pero tambiÃ©n toda persona en el trabajo con otras a cargo que las entrena y capacita para el mejoramiento de sus habilidades. Y, con mayor razÃ³n, quienes llevan a cabo sus tareas a cabalidad y con diligencia contribuyendo al bienser propio y de los demÃ¡s. En esta categorÃ­a, se hallan empresarios responsables socialmente, funcionarios probos, operarios diligentes, en fin, cualquiera que con su acciÃ³n, por sencilla y humilde que sea, presta un servicio a los demÃ¡s y contribuye asÃ­ a la convivencia.</p>
<p>El campesino y el finquero, ilustran muy bien esas notas. El bien futuro, pues es su cosecha, los animales que cuidÃ³, los Ã¡rboles que sembrÃ³. Futuro que temporiza en tÃ©rminos de semanas, meses y aÃ±os. Ellos saben bien, que no pueden â€˜apurarâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> los ciclos normales de la naturaleza. Saben esperar.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span data-mce-mark="1">El rigor de las estaciones, las distancias por recorrer en carreteras destrozadas, la especulaciÃ³n proferida por los intermediarios inescrupulosos, la ignorancia de tÃ©cnicos agropecuarios sin experiencia que asesoran: todo ello va configurando personalidades recias, muchas veces escÃ©pticas sobre el â€˜conocimiento profesionalâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />. Todo ello sÃ­ que contribuye a configurar posibilidades. </span></p>
<p><span data-mce-mark="1">Posibilidades que van desde la venta justa de la cosecha y los animales engordados, hasta una mejor educaciÃ³n para sus hijos â€“â€˜mejorâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, si sus padres sÃ³lo alcanzaron unos pocos aÃ±os de primaria y sus hijos terminan bachillerato&#8211;. Posibilidades que incluyen tambiÃ©n la venta justa de la tierra si quisieran explorar otros horizontes: por ejemplo, una educaciÃ³n formal mayor para sus hijos.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p>Estas posibilidades se esfuman cuando, por razones de inexistencia de mercados justos (especulaciÃ³n) o de inseguridad y violencia (narcotrÃ¡fico, â€˜Bacrimâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, narcoguerrilla, etc.) deben abandonar sus tierras, emigrar a otras regiones o a ciudades, donde todo aquello debe ser reconfigurado.</p>
<p>El gran problema de ese tipo de desplazamiento forzado es el de una inusitada reconfiguraciÃ³n de futuro y de posibilidades. En el curso normal de cualquier vida esas posibilidades surgen de la prÃ¡ctica, del ajuste entre lo que soÃ±amos con lo que vivimos y asÃ­ determinamos lo que somos capaces: en un proceso de aproximaciones sucesivas, que requiere, insisto, tiempo, honestidad y buen discernimiento.</p>
<p>Sin embargo, mÃ¡s atenciÃ³n le brindan los gobiernos a los guerreros que en nÃºmero sus cifras no superan las decenas de miles, que a las vÃ­ctimas rurales desplazadas cuyo nÃºmero superan los millones. He ahÃ­ la perplejidad en que nos hallamos los ciudadanos con respecto a la retÃ³rica de la paz.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Â¿CÃ³mo va la RestituciÃ³n de Tierras?</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/como-va-la-restitucion-de-tierras/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Sep 2014 14:18:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Desplazados]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Tierras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En ANeIA recientemente se publicaron dos artÃ­culos sobre como la violencia ha afectado a la poblaciÃ³n rural en los Montes de MarÃ­a.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/como-va-la-restitucion-de-tierras/">Â¿CÃ³mo va la RestituciÃ³n de Tierras?</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><span data-mce-mark="1">En ellos se exponÃ­a la gran dificultad a la que se enfrenta un desplazado al retornar a su tierra y volver a vivir de ella, asÃ­ el conflicto armado se haya reducido drÃ¡sticamente en la regiÃ³n a la que retorna. Hoy queremos preguntarnos por la complejidad del proceso de restituciÃ³n de tierras, tanto a nivel jurÃ­dico como prÃ¡ctico y si a la velocidad que se estÃ¡n entregando las tierras se estÃ¡ impactando positivamente a la poblaciÃ³n desplazada.</span></div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-418"></span></p>
<div style="text-align: justify;">
<p><span data-mce-mark="1"> El ex-ministro Juan Camilo Restrepo dejÃ³ en sus memorias al congreso en el 2013 plasmada una innegable verdad: â€œLa simple transferencia de la tierra puede no ser suficiente para ubicar a las personas por encima de la lÃ­nea de pobreza. Se requieren otros instrumentos de polÃ­tica para aumentar los ingresos de los habitantes rurales.â€ (Restrepo, 2013). En el mismo documento, Restrepo hace un diagnostico de los que son para Ã©l los factores que impiden a la poblaciÃ³n rural alcanzar mayores ingresos. â€œEl primer factor es el limitado acceso que dichas personas tienen a activos productivos tales como a la tierra, el crÃ©dito y los recursos hÃ­dricos, y el segundo factor es la escasa capacidad de los habitantes rurales para administrar y sacar el mejor provecho de dichos activosâ€. </span><span data-mce-mark="1"> Respecto al acceso a la tierra en Colombia hay dos grandes fuentes de tensiones, primero y al igual que en todo el mundo la difÃ­cil articulaciÃ³n entre la minerÃ­a, el agro y el ambientalismo. En el caso Colombiano la otra gran dificultad para el acceso a la tierra ha sido el resultado del conflicto armado, dejando a su paso desplazamiento y despojo de tierras. </span></p>
<p><span data-mce-mark="1"> El actual esquema de restituciÃ³n de tierras comenzÃ³ en 2011 bajo la ley 1448 de ese aÃ±o, creando la Unidad Administrativa Especial de GestiÃ³n de RestituciÃ³n de Tierras Despojadas (URT). La URT hoy cuenta con 23 oficinas en el territorio nacional encargadas de gestionar en el proceso y asesorar a los reclamantes de tierras ante los jueces de la repÃºblica quienes le otorgarÃ¡n la propiedad de la tierra a los reclamantes en el caso de que su reclamo sea vÃ¡lido. (URT Web â€œQuienes somosâ€). Si bien el sistema ya lleva mÃ¡s de dos aÃ±os y se han abierto oficinas en mÃ¡s del 71% de los departamentos el proceso avanza a paso de caracol, casi con la misma lentitud de los diÃ¡logos de este gobierno con las FARC en la Habana. En una investigaciÃ³n hecha por Duica en el 2008 la cifra de desplazados en el paÃ­s asciende a 3,226,442 personas y una proyecciÃ³n variable de hectÃ¡reas abandonadas y despojadas segÃºn quiÃ©n haga el estudio </span></p>
<p><span data-mce-mark="1"> â€œQue van desde 1.2 millones de hectÃ¡reas abandonadas (IbÃ¡Ã±ez, Moya y VelÃ¡squez, 2006) y 2,9 millones (ContralorÃ­a General de la NaciÃ³n), los mÃ¡s conservadores, hasta 4 millones (Programa Mundial de Alimentos), 4.9 millones (INCORA hoy INCODER), 5.5 millones (ComisiÃ³n de Seguimiento a la PolÃ­tica PÃºblica, 2009) y 10 millones (Catastro alternativo &#8211; Movimiento de VÃ­ctimas).â€ (Duica, 2010, p. 3-4)</span></p>
<p><span data-mce-mark="1"> Por su parte, las cifras del ex-ministro Restrepo y el Ministerio de Agricultura son del orden del â€œ10% del territorio no boscoso del paÃ­sâ€ (Restrepo, 2013, p.15), lo que se traduce a mÃ¡s del 10% del territorio de provecho agropecuario en Colombia. Este 10% gira alrededor de 6 millones de hectÃ¡reas, un Ã¡rea tan grande como el departamento de Antioquia (6,361,200 ha) y 2.5 veces la superficie de Cundinamarca (2,410,000 ha). Para el Ministerio las vÃ­ctimas de este proceso de abandono y despojo son 300,000 familias. El siguiente mapa tomado de la URT da cuenta de las regiones en donde hubo mayor incidencia del desplazamiento.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span data-mce-mark="1"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter" src="/images/farrazola/RestituciÃ³n_de_tierras/mapa_de_despojo_y_tierras_abandonadas.png" alt="mapa de despojo y tierras abandonadas" width="300" height="430" /></span></div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span data-mce-mark="1">Una vez se ha establecido el tamaÃ±o del problema es posible dimensionar el ritmo de los avances, la efectividad de la polÃ­tica pÃºblica y su impacto en la poblaciÃ³n que ha sido vÃ­ctima del desplazamiento. Tomando los Ãºltimos datos publicados por la ContralorÃ­a General de la NaciÃ³n (a Junio de 2013) se encuentra que menos del 5.4% de los predios por los que se han hecho reclamaciones de restituciÃ³n estÃ¡n inscritos en el registro de tierras despojadas y menos del 6.5% de las hectÃ¡reas reclamadas han logrado este paso que corresponde exclusivamente a las funciones de la URT. Es mÃ¡s oscuro el panorama cuando miramos que la restituciÃ³n de tierras, medida Ãºnicamente como la entrega del tÃ­tulo de propiedad por parte de un juez a un reclamante se ha logrado con menos del 0.98% de los predios reclamados y con menos del 0.43% de las hectÃ¡reas reclamadas. Esto sin contar que no todas las vÃ­ctimas del desplazamiento se han acercado a la URT para iniciar el trÃ¡mite de restituciÃ³n. A continuaciÃ³n dos tablas construidas a partir de los datos de la ContralorÃ­a General de la NaciÃ³n (Junio 2013) que resumen esta informaciÃ³n:</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span data-mce-mark="1"><img decoding="async" class="aligncenter" src="/images/farrazola/RestituciÃ³n_de_tierras/Restitucion_tabla_1.png" alt="Restitucion tabla 1" width="500" height="212" /></span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span data-mce-mark="1"><img decoding="async" class="aligncenter" src="/images/farrazola/RestituciÃ³n_de_tierras/restitucion_tabla_2.png" alt="restitucion tabla 2" width="500" height="238" /></span></div>
<div style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">CÃ³mo se mencionÃ³ anteriormente la propiedad por sÃ­ sola no es garantÃ­a de una mejor calidad de vida o de una inserciÃ³n competitiva al mercado y menos si es tierra que ha sido abandonada y que hay que adecuarla para la actividad agrÃ­cola. Por eso, a travÃ©s del programa DRE antes AIS el gobierno se ha propuesto brindarle asistencia tÃ©cnica al sector agrario. EspecÃ­ficamente, el gobierno central aportarÃ¡ el 80% de los recursos destinados a este tipo de proyectos prestados por los municipios, el 50% por los gremios y el 100% en el caso de productores que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad el gobierno nacional cubre el 100% de los costos. La poblaciÃ³n desplazada pertenece a este grupo de condiciones de vulnerabilidad. Es importantÃ­simo que el gobierno contemple estos pasos posteriores para hacer una restituciÃ³n integral en la que haya un mÃ­nimo de reparaciÃ³n y en el caso de las tierras que sean verdaderamente una fuente de ingresos para los desplazados, pero no debe adelantarse y debe primero acelerar la entrega y adjudicaciÃ³n de predios.</p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"><strong>@farrazola</strong></span></p>
<p>Referencias</p>
<p>1.ContralorÃ­a General de la NaciÃ³n. 2013. <i>Sistema Indicadores CGR-RT 2013 URT 2013 VRS proct a corte Junio 2013. </i>Disponible en: <a href="http://www.contraloria.gov.co/web/seguimiento-en-tiempo-real/victimas-restitucion-de-tierras">http://www.contraloria.gov.co/web/seguimiento-en-tiempo-real/victimas-restitucion-de-tierras</a></p>
<p>2.Duica, L. (2010). <i>Despojo y Abandono de Tierras en los Montes de MarÃ­a: El impacto de los grupos Armados en la ReconfiguraciÃ³n del Territorio </i>(tesis inÃ©dita de grado). Universidad de los Andes, BogotÃ¡, Colombia.</p>
<p>3.PNUD â€“ Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2011). <i>Informe Nacional de Desarrollo Humano â€“ Colombia Rural, Razones para la Esperanza</i>. BogotÃ¡, Colombia</p>
<p>4.Restrepo, J. C. 2013. <i>Memorias al Congreso de la RepÃºblica 2012-2013. </i>BogotÃ¡. Colombia. Disponible en: <a href="http://biblioteca.agronet.gov.co">http://biblioteca.agronet.gov.co</a>:8080/jspui/bitstream/123456789/4296/3/Memorias%20final%20con%20caratula.pdf</p>
<p>5.Unidad de RestituciÃ³n de Tierras. 2013. Â¿<i>Quienes Somos?.</i> Colombia. Disponible en: <a href="http://restituciondetierras.gov.co/?action=article&amp;id=9">http://restituciondetierras.gov.co/?action=article&amp;id=9</a></p>
</div>
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			</item>
		<item>
		<title>El Efecto de la Violencia en la PoblaciÃ³n Rural, Caso Montes de MarÃ­a &#8211; Parte II</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/el-efecto-de-la-violencia-en-la-poblacion-rural-caso-montes-de-maria-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2014 14:30:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Desplazados]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El desplazamiento fue uno de los nefastos productos de la escalada de violencia en los Montes de MarÃ­a.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>La situaciÃ³n es especialmente grave si se considera que la regiÃ³n padeciÃ³ tres grandes olas de desplazamiento que tuvieron como resultado una desestabilizaciÃ³n total en los derechos de propiedad de la poblaciÃ³n, tanto aquellos titulados como los de hecho, que existÃ­an en la regiÃ³n. A raÃ­z de esta situaciÃ³n se vieron afectados los procesos posteriores de restituciÃ³n de tierras. Igualmente, la transformaciÃ³n del uso del territorio una vez los dueÃ±os originales lo abandonaron dificultan directamente la recuperaciÃ³n por sus legÃ­timos dueÃ±os de las tierras despojadas.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-414"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El fenÃ³meno del desplazamiento en los Montes de MarÃ­a fue un proceso que tardÃ³ varios aÃ±os y que tuvo su mÃ¡xima manifestaciÃ³n entre 1999 y 2001, periodo que coincidiÃ³ con la agudizaron de las masacres en la regiÃ³n. El Informe Nacional de Desarrollo Humano del PNUD detalla que las masacres son la tercera prÃ¡ctica a la que mÃ¡s se le atribuye el desplazamiento, las primeras son las amenazas y le siguen los combates (PNUD, 2011). Las tres prÃ¡cticas mencionadas fueron recurrentes en los Montes de MarÃ­a. Al ser el desplazamiento en esta regiÃ³n un proceso de varios aÃ±os, y mucho mÃ¡s largo aÃºn el proceso para reclamar la tierra pÃ©rdida, es de esperarse que nuevos moradores y propietarios repueblen los predios abandonados. Es asÃ­ como â€œen la actualidad una de las dificultades para establecer estrategias de retorno es el conflicto con los segundos ocupantes â€“de buena y de mala fe- que reclaman derechos sobre la tierra. En la mayorÃ­a de estos casos no se formalizan dichos derechos y por eso en los Montes de MarÃ­a se encuentran dos o tres reclamando diferentes tipos de derechos sobre un mismo predio.â€ (Duica, 2010, p. 40).</p>
<p style="text-align: justify;">Al desplazado ser despojado de su tierra y tener que dejarla a su suerte, Ã©sta no solamente experimenta la llegada de nuevos moradores, sino tambiÃ©n en muchos casos una transformaciÃ³n radical del uso del suelo. Los suelos de los Montes de MarÃ­a tienen una vocaciÃ³n agrÃ­cola, agroforestal y de conservaciÃ³n (Duica, 2010), sin embargo, luego del desplazamiento el uso del suelo pasÃ³, en su mayorÃ­a, a pastos no tecnificados y enrastrojados, para la ganaderÃ­a. Una razÃ³n puede ser que la ganaderÃ­a usualmente exige menos mano de obra que la agricultura, al quedarse la regiÃ³n con una menor base de trabajadores debido al desplazamiento y las muertes de la guerra, resultaba entonces mÃ¡s rentable dedicar la tierra a la crÃ­a de ganado. Esto generalmente implica que cuando una persona logra retornar a su tierra, le es sumamente complicado reactivarla en el uso del suelo que tenÃ­a antes del desplazamiento, la persona no tiene la capacidad (econÃ³mica, tÃ©cnica y el tiempo) para hacerlo. Lo cual conlleva a menores incentivos para volver y menores probabilidades de lograrlo aunque se desee.</p>
<p style="text-align: justify;">La violencia tuvo un importante impacto en la vida de los pobladores rurales de los Montes de MarÃ­a. En primer lugar, la llegada de los grupos armados influyÃ³ en la desapariciÃ³n de organizaciones campesinas que luchaban por el acceso a la tierra. En segundo lugar, buena parte de las vÃ­ctimas sufrieron y sufren el desplazamiento, sin oportunidades reales de volver a su tierra, mientras se unen las cifras de pobreza extrema de las mayores ciudades de la Costa AtlÃ¡ntica. (Duica, 2010). La conjunciÃ³n de estas dos realidades tiene como resultado la erosiÃ³n del tejido social de la zona y el desmembramiento de la base de la comunidad de los Montes de MarÃ­a.</p>
<p><strong>@farrazola</strong></p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p>Referencias</p>
<p>1. Duica, L. (2010). <i>Despojo y Abandono de Tierras en los Montes de MarÃ­a: El impacto de los grupos Armados en la ReconfiguraciÃ³n del Territorio </i>(tesis inÃ©dita de grado). Universida de los Andes, BogotÃ¡, Colombia.</p>
<p>2. PNUD â€“ Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2011). <i>Informe Nacional de Desarrollo Humano â€“ Colombia Rural, Razones para la Esperanza</i>. BogotÃ¡, Colombia</p>
<p><a href="#_msoanchor_1"> </a></p>
</div>
</div>
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			</item>
		<item>
		<title>El Efecto de la Violencia en la PoblaciÃ³n Rural, Caso Montes de MarÃ­a  &#8211; Parte I</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/el-efecto-de-la-violencia-en-la-poblacion-rural-caso-montes-de-maria-1/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Aug 2014 14:14:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Desplazados]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/el-efecto-de-la-violencia-en-la-poblacion-rural-caso-montes-de-maria-1/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hacer anÃ¡lisis globales de los efectos y consecuencias de la violencia de las dos Ãºltimas dÃ©cadas en el paÃ­s presenta el riesgo de olvidar las caracterÃ­sticas individuales de cada regiÃ³n, de homogenizarlas, de abstraerlas y de reducir cada caso a una cifra mÃ¡s.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/el-efecto-de-la-violencia-en-la-poblacion-rural-caso-montes-de-maria-1/">El Efecto de la Violencia en la PoblaciÃ³n Rural, Caso Montes de MarÃ­a  &#8211; Parte I</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;">Por eso, este artÃ­culo se propone evaluar los efectos de la violencia Ãºnicamente en la regiÃ³n de los Montes de MarÃ­a en los departamentos de BolÃ­var y Sucre sobre la poblaciÃ³n rural. Se toma como base y fuente principal la tesis de grado de Liliana Duica Amaya: <i>Despojo y Abandono de Tierras en los Montes de MarÃ­a: El impacto de los grupos Armados en la ReconfiguraciÃ³n del Territorio</i> (Duica, 2010).</span></strong></div>
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<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;">La regiÃ³n de los Montes de MarÃ­a estÃ¡ conformada por 8 municipios de Bolivar y 8 municipios de Sucre. Los municipios pertenecientes a Bolivar son: Carmen de Bolivar, San Jacinto, San Juan Nepomuceno, MarÃ­a La Baja, El Guamo, Zambrano, Mahates y CÃ³rdoba. Por su parte ChalÃ¡n, ColosÃ³, Sincelejo, Ovejas, San Onofre, Los Palmitos, Morroa y Tolu Viejo hacen parte del departamento de Sucre. A grandes rasgos esta regiÃ³n limita al Oeste con el mar caribe y el Golfo de Morrosquillo, al Este con el rÃ­o Magdalena, al Sur con el municipio de Sincelejo y al Norte con el Canal del Dique. </span></div>
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<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"> Al detenerse a observar la geografÃ­a de la regiÃ³n salta a la vista su importancia como corredor del narcotrÃ¡fico y para el quehacer de los grupos armados. La regiÃ³n conecta las zonas productoras (de drogas ilegales) del interior del paÃ­s con la costa caribe, no solamente por medio de importantes carreteras a nivel nacional como la Troncal de Occidente y la Transversal del Caribe, sino tambiÃ©n por vÃ­as fluviales navegables como el rÃ­o Magdalena y el Canal del Dique. Al ser la regiÃ³n atravesada por dos grandes carreteras los grupos ilegales la aprovechaban para buscar otros mÃ©todos ilegales de financiamiento como las pescas milagrosas y los secuestros a viajeros. </span></div>
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<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"> En la configuraciÃ³n del proceso de violencia que atravesÃ³ la regiÃ³n en el pasado reciente hay que tener en cuenta el espÃ­ritu de la poblaciÃ³n. Los habitantes de los Montes de MarÃ­a se caracterizaron por su rol en la creaciÃ³n de movimientos sindicales y campesinos a favor del lema â€œla tierra paâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />quien la trabajaâ€ (Duica 2010, p 19). Al llegar los primeros guerrilleros a la zona en los 80 este espÃ­ritu de lucha no le permitiÃ³ a la poblaciÃ³n subyugarse ante las armas de fuego. Los guerrilleros tuvieron que recurrir al secuestro y a los asesinatos selectivos para ejercer poder sobre la poblaciÃ³n. En la siguiente dÃ©cada incursionaron los paramilitares quiÃ©nes, en su lucha contrainsurgente y por el territorio para financiarse con el narcotrÃ¡fico, tambiÃ©n experimentaron la actitud desafiante de la poblaciÃ³n. A la beligerancia de los pobladores y al el hecho que los paramilitares nunca pudieron expulsar totalmente a la guerrilla de la zona, se explica la exagerada violencia presente en la regiÃ³n. Las masacres eran un crimen orientado no sÃ³lo a la eliminaciÃ³n de todo aquÃ©l que tuviera (o pareciera tener) un vÃ­nculo con la guerrilla, sino tambiÃ©n a sembrar el terror en la poblaciÃ³n que se resistÃ­a al dominio paramilitar hasta el punto que el abandono de la tierra pareciese la Ãºnica alternativa. (Duica 2010)</span></div>
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<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;"> El desplazamiento generado por medio de esta extremada violencia perjudica a sus victimas en mÃ­nimo tres niveles: â€œPuede afirmarse que los desplazados que vivÃ­an y trabajaban en el campo han sufrido un triple proceso simultÃ¡neo desarraigo (desterritorializaciÃ³n), de despojo (pÃ©rdida patrimonial) y de inhabilitaciÃ³n laboralâ€ (Garay et al, 2009). De lo anterior se desprende que hay una fuerte pÃ©rdida econÃ³mica, el desplazado pierde sus activos, su capacidad de inversiÃ³n y su capacidad de generar recursos, porque las habilidades agrÃ­colas que habÃ­a desarrollado para sus sustento y su trabajo son inÃºtiles en las urbes. Es asÃ­ como el desplazado se ve reducido en muchos casos a la indigencia, casi sin poder salir de ella. </span></div>
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<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"> Hoy en dÃ­a las condiciones de violencia en la regiÃ³n han cambiado drÃ¡sticamente. Los paramilitares se desmovilizaron en 2005 y posteriormente fue abatido alias â€œMartin Caballeroâ€ lÃ­der de las FARC en la regiÃ³n. Se puede decir que la fuerza pÃºblica recuperÃ³ el monopolio de la fuerza, a pesar de que en este momento se registre en la zona la operaciÃ³n de bandas criminales emergentes (bacrim) (Duica 2010, p 27). Sin embargo, aquellos que fueron desplazados no han podido volver a la regiÃ³n, principalmente por el estado en que se encuentra el suelo de sus tierras luego del abandono y por mÃºltiples complicaciones en el estado de propiedad, tenencia y usufructo de aquellas tierras que en algÃºn momento fueron sin duda su hogar. Este tema serÃ¡ analizado en el segundo artÃ­culo que le dedicaremos a los Montes de MarÃ­a.</span></div>
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<div style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;"> @farrazola</span></strong></div>
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<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"><span style="font-family: Arial;">Referencias</span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">1. </span><span style="font-family: Arial;">Duica, L. (2010). <i>Despojo y Abandono de Tierras en los Montes de MarÃ­a: El impacto de los grupos Armados en la ReconfiguraciÃ³n del Territorio </i>(tesis inÃ©dita de grado). Universida de los Andes, BogotÃ¡, Colombia. </span></p>
<p><span style="font-family: Arial;">2. </span><span style="font-family: Arial;">Garay, L, J. Barberi, F. Forero, J. Prada, G. (2009). <i>DÃ©cimo Primer Informe CuantificaciÃ³n y valoraciÃ³n de las tierras y los bienes abandonado o despojadas a la poblaciÃ³n desplazada en Colombia. Bases para el desarrollo de procesos de reparaciÃ³n.</i> ComisiÃ³n de seguimiento a la polÃ­tica pÃºblica sobre el desplazamiento. BogotÃ¡, Colombia.</span></p>
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