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	<title>emprendedor archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<description>AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</description>
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	<title>emprendedor archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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		<title>Vida de un agricultor. La historia de Pancho.</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/vida-de-un-agricultor-la-historia-de-pancho/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 May 2019 04:14:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[emprendedor]]></category>
		<category><![CDATA[Pancho]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Es importante implementar acciones simples en nuestras casas, que permitan cambiar la realidad del sector agrÃ­cola en Colombia, como adquirir sus productos de forma directa, evitando las largas y costosas cadenas de comercializaciÃ³n.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">JesÃºs Guillermo Bello Rozo, conocido por sus amigos como â€œPanchoâ€, es un joven de 30 aÃ±os de edad que lleva aproximadamente 14 aÃ±os trabajando en el cultivo de distintos tubÃ©rculos y hortalizas como la papa, la yuca y la remolacha, entre otros. Este agricultor ha desempeÃ±ado su labor en municipios aledaÃ±os a BogotÃ¡, tales como CajicÃ¡, ZipaquirÃ¡ y ChÃ­a, lo cual lo ha convertido en un gran conocedor de la agricultura.</p>
<p style="text-align: justify;">Pese a su trayectoria y experiencia en esta labor, nos dice que ha pensado en buscar nuevos caminos y oportunidades laborales porque el desarrollo de esta actividad en Colombia â€œes muy mal agradecido, en este paÃ­s no se valora el campo, ni al campesinoâ€ afirma este agricultor con una fuerte expresiÃ³n de tristeza y decepciÃ³n en su mirada.</p>
<p style="text-align: justify;">Pancho nos cuenta que aprendiÃ³ el oficio de la agricultura de su padre, un pequeÃ±o agricultor quien por malas circunstancias y debido a los problemas del campo en este paÃ­s perdiÃ³ mucha plata y tuvo que dejar su independencia para buscar trabajo con otros agricultores aproximadamente 15 aÃ±os atrÃ¡s.  Por acompaÃ±ar a su padre en las labores diarias, se vio obligado a aplazar el colegio por varios aÃ±os, pues asÃ­ se ahorraban el pago de un trabajador y de esta manera se obtenÃ­an mayores ingresos por la venta de sus productos.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras muchos esfuerzos y alternando sus actividades en el campo con sus estudios, JesÃºs Guillermo, culminÃ³ el colegio a la edad de 20 aÃ±os. SoÃ±aba con estudiar culinaria y montar su propio restaurante algÃºn dÃ­a, pero al no contar con los recursos necesarios para estudiar, decidiÃ³ empezar a trabajar en los cultivos de varias personas conocidas y asÃ­ lograr costearse la carrera de culinaria que tanto anhelaba. Pasados varios aÃ±os, Pancho pensÃ³ estar listo para iniciar su carrera, pero no contaba con el embarazo de su novia Juliana, lo que cambiÃ³ sus planes. Actualmente El sigue trabajando en los cultivos y soÃ±ando con el apoyo del gobierno al campo, que les permita mejorar las condiciones del sector agrÃ­cola y hacerlo mÃ¡s competitivo.</p>
<figure id="attachment_5746" aria-describedby="caption-attachment-5746" style="width: 450px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-25-e1557097872484.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-5746" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-25-e1557097872484.png" alt="(Fuente propia. Pancho con un azadÃ³n en su pequeÃ±o cultivo.)" width="450" height="596" /></a><figcaption id="caption-attachment-5746" class="wp-caption-text">(Fuente propia. Pancho con un azadÃ³n en su pequeÃ±o cultivo.)</figcaption></figure>
<p>Actualmente, Pancho trabaja para otros agricultores y logrÃ³ despuÃ©s de aÃ±os de esfuerzo, obtener un pequeÃ±o cultivo de papa en compaÃ±Ã­a de dos tÃ­os y un primo, con quienes decidiÃ³ emprender su sueÃ±o de independencia. â€œEsperamos poder vender bien los productos y hacernos una buena platicaâ€ seÃ±ala este joven entre risas. Ã‰l tiene claro que la venta directa al consumidor es muy difÃ­cil, ya que estos prefieren adquirir sus productos en almacenes de cadena y grandes superficies, quienes pagan bajos precios a los campesinos y con demoras de 30 a 90 dÃ­as, lo que empeora la situaciÃ³n financiera de los pequeÃ±os agricultores y campesinos.</p>
<p style="text-align: justify;">En relaciÃ³n con sus labores, Pancho seÃ±ala que su dÃ­a comienza desde muy temprano, a mÃ¡s tardas a las 5 de la maÃ±ana estÃ¡ trabajando la tierra y el dÃ­a que tiene suerte a las 7 de la noche ha finalizado sus actividades. â€œEn este trabajo no hay horarios, ni vacaciones, ni horas extras, esto es de sol a solâ€ comenta. Ã‰l, al igual que muchos trabajadores de la agricultura, no cuenta con un contrato laboral fijo o estable, pues usualmente se contratan jornaleros de manera verbal durante el tiempo que dura el cultivo, sin derecho al pago de prestaciones sociales y demÃ¡s beneficios a los que puede acceder un trabajador formalizado. En el desarrollo de estas labores se gana aproximadamente $1.200.000 mensuales, segÃºn las cuentas que Ã©l hace y como se mencionÃ³ anteriormente, ante la falta de seguridad social en caso de accidente o siniestros debe acudir a mÃ©dicos particulares lo que empeora aÃºn mÃ¡s sus condiciones financieras.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, recuerda Pancho que hace 5 aÃ±os uno de sus grandes amigos y compaÃ±ero de trabajo, tuvo un grave accidente cuando estaba empleando un machete para limpiar maleza, y en un pequeÃ±o descuido cortÃ³ su pie, lastimando varios de sus tendones. De inmediato lo auxiliaron, presionando la herida para evitar una hemorragia y lo llevaron al hospital de CajicÃ¡, donde pudieron curar su pie. Sin embargo, la tragedia no terminÃ³ con la intervenciÃ³n mÃ©dica, ya que debido a que su compaÃ±ero no contaba con un seguro mÃ©dico que cubriera los gastos de hospitalizaciÃ³n debieron asumir directamente estos costos, los cuales superaban la suma de COP 2.000.000. Ante la falta de recursos se vieron obligados a pedir un prÃ©stamo a un gota a gota de CajicÃ¡, a quien finalmente le pagaron casi 3 veces la suma entregada.</p>
<figure id="attachment_5747" aria-describedby="caption-attachment-5747" style="width: 499px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-35-2.png"><img decoding="async" class="size-full wp-image-5747" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-35-2.png" alt="(Fuente propia. Pancho con unas remolachas en sus manos reciÃ©n sacadas de la tierra)" width="499" height="579" /></a><figcaption id="caption-attachment-5747" class="wp-caption-text">(Fuente propia. Pancho con unas remolachas en sus manos reciÃ©n sacadas de la tierra)</figcaption></figure>
<p>TambiÃ©n nos relata Pancho que la labor del campo, y el esfuerzo que se requiere es muy duro en relaciÃ³n con las ganancias que se obtienen. Nos enseÃ±a sus manos Ã¡speras, maltratadas y llenas de tierra por las actividades que ejecuta en los cultivos, que van desde manipular azadones hasta sacar los vegetales de la tierra. A lo anterior se suma la adversidad del clima que cada dÃ­a azota con mÃ¡s fuerza las tierras, cultivos y animales. â€œEstoy acostumbrado a trabajar con lluvia y con sol extremo pero el clima se pone cada dÃ­a mÃ¡s duro y difÃ­cil de predecirâ€, menciona Pancho en su relato.</p>
<p style="text-align: justify;">En relaciÃ³n con sus condiciones personales y familiares, Pancho nos expresa, que, como miembro de una familia de campo tradicional desea poder mantener su hogar solo con su trabajo, para que su esposa se pueda dedicar al cuidado de su hijo TomÃ¡s, como lo hizo su mamÃ¡ con Ã©l. Sin embargo, los tiempos han cambiado y con lo que gana no puede darse ese gusto, razÃ³n por la cual su esposa Juliana trabaja actualmente como secretaria en un colegio y entre los dos mantienen su hogar. AdemÃ¡s, quieren darle la mejor educaciÃ³n a su hijo para que no tenga que depender de las labores del campo, ya que el ve el gran esfuerzo que le toca realizar todo los dÃ­as y como llega justo con la plata necesaria para cubrir sus gastos a fin de mes.</p>
<p style="text-align: justify;">En este punto Pancho ya desistiÃ³ de su sueÃ±o de ser chef; ahora Ã©l tiene planeado ahorrar para montar una carnicerÃ­a, pues planea dejar la agricultura a corto plazo.  En el caso de Pancho, al igual que la mayor parte de los pequeÃ±os agricultores, evidenciamos falta de interÃ©s por parte del estado en este importante sector de la economÃ­a, y en consecuencia un futuro incierto para el campo en nuestro paÃ­s. Nos deja desconsolados la afirmaciÃ³n de un joven agricultor que indica que estÃ¡ cansado de su labor, y no se ve muchos mÃ¡s aÃ±os en lo mismo, pues siente que no compensa el dinero ganado con el poco tiempo quÃ© le queda para dedicarle a su familia. Hay tristeza en sus palabras; dice con su voz entre cortada: â€œNosotros somos los que sembramos la comida, pero no podemos gozar de ellaâ€. Todo esto, nos lleva a invitar a nuestros lectores a tomar conciencia de la importancia del campo en la sociedad y reclamar al gobierno por el olvido en que tiene sumido al campo en nuestro paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;">
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		<title>Una apuesta por el largo plazo</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/una-apuesta-por-el-largo-plazo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Apr 2019 05:36:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[emprendedor]]></category>
		<category><![CDATA[emprender]]></category>
		<category><![CDATA[guayaba roja]]></category>
		<category><![CDATA[madera]]></category>
		<category><![CDATA[roble]]></category>
		<category><![CDATA[Roble flor morado]]></category>
		<category><![CDATA[variedad ICA 1]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Como lo titulÃ© en mi articulo anterior, tomÃ© la iniciativa junto a mi papÃ¡ de emprender en el agro contra todo pronÃ³stico.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Nos resultÃ³ impensable el hecho de tener un terreno de 16 hectÃ¡reas, completamente plano, con tierra fÃ©rtil y facilidades de acceso por vÃ­as principales, sin que este generase algÃºn beneficio econÃ³mico mÃ¡s allÃ¡ de una propuesta de compra, futura e incierta para el desarrollo de un proyecto de condominios del cual todos estÃ¡n expectantes en el municipio de Flandes, Tolima. Ahora bien, el motivo de mi segundo artÃ­culo es contarles como se llegÃ³ a la decisiÃ³n de escoger como cultivos el roble flor morado y la guayaba roja de la variedad ICA 1, los argumentos a favor y en contra, por si algÃºn dÃ­a el lector se ve en la encrucijada de tener un terreno sin ningÃºn uso agrÃ­cola y no saber por donde comenzar. Finalmente, mi deseo con esto es animarlos a emprender en el agro y promover el uso adecuado y eficiente del suelo, de acuerdo con su vocaciÃ³n agroecolÃ³gica.</p>
<p style="text-align: justify;">La idea de un cultivo de madera, aunque no se le discute lo atractivo de sus mÃ¡rgenes de retorno y lo llamativo del mercado de la madera a nivel local e internacional, tiene una condiciÃ³n que es inamovible: el tiempo.  Un cultivo de madera tarda aproximadamente 20 aÃ±os para que el Ã¡rbol pueda llegar a su etapa de madurez. Es decir, quien comience con un proyecto de este tipo debe saber que su terreno se encontrarÃ¡ limitado por 20 aÃ±os y que durante ese tiempo no percibirÃ¡ beneficio econÃ³mico alguno o por lo menos una suma importante<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. Por el contrario, el primer aÃ±o, el cultivo necesitarÃ¡ de la mayor cantidad de inversiÃ³n y gastos. La adecuaciÃ³n del terreno, el sistema de riego, la compra de los arboles o la creaciÃ³n de un vivero implica un importante desembolso de efectivo o en su defecto la bÃºsqueda de financiaciÃ³n con una entidad bancaria que permita acceso a crÃ©ditos blandos de largo plazo.</p>
<figure id="attachment_5689" aria-describedby="caption-attachment-5689" style="width: 400px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-28-e1554252046188.png"><img decoding="async" class="size-full wp-image-5689" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-28-e1554252046188.png" alt="Foto de un Roble flor morado de 30cm en el vivero ubicado en el municipio de Villarica, Tolima, vereda los alpes. " width="400" height="534" /></a><figcaption id="caption-attachment-5689" class="wp-caption-text">Foto de un Roble flor morado de 30cm en el vivero ubicado en el municipio de Villarica, Tolima, vereda los alpes.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Esto era posible debido a que sus hojas de gran tamaÃ±o absorben mÃ¡s CO2 que cualquier otra variedad. Sin embargo, su madera no es fina, su comercio todavÃ­a es una incÃ³gnita y el riesgo e incertidumbre de que resultase un cultivo de moda determinÃ³ que no fuera una opciÃ³n. El roble flor morado fue el escogido por su adecuaciÃ³n a las condiciones geogrÃ¡ficas de la zona, su reconocimiento como madera fina, su fÃ¡cil comercializaciÃ³n y buen precio.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, el cultivo de madera resuelve una de las problemÃ¡ticas mÃ¡s grandes que enfrenta un agricultor con cualquier otro producto: los canales de comercializaciÃ³n y la incertidumbre del precio. Hoy en dÃ­a, la madera fina es un bien muy preciado en el mercado local e internacional para la realizaciÃ³n de mobiliario y pisos que tienen un alto costo. Adicionalmente la lucha del gobierno colombiano se ha incrementado por frenar la deforestaciÃ³n y comercializaciÃ³n de madera ilegal proveniente de los bosques de regiones aisladas del paÃ­s<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. Estas circunstancias conllevan a establecer un panorama favorable para aquellos que realicen proyectos maderables que contribuyan a la transformaciÃ³n de esta actividad en una 100% legal con el menor impacto ambiental posible. De esta forma, el principio econÃ³mico de poca oferta y buena demanda generan que el precio de un Ã¡rbol de madera fina siempre tenga un precio alto, en constante aumento y la compra de la totalidad de sus unidades. Incluso, hay casos en los que compran el cultivo en pie<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a> aun cuando le faltase varios aÃ±os para su madurez y tala.</p>
<p style="text-align: justify;">La cuestiÃ³n era escoger el tipo de maderable correcto. La multiplicidad de opciones no hacÃ­a fÃ¡cil la decisiÃ³n y cada proyecto que visitamos exaltaban las bondades de cada Ã¡rbol y poco comentaban sus desventajas. Se visitaron cultivos de teca, cultivos de roble e incluso se tomÃ³ en consideraciÃ³n una nueva especie proveniente del continente asiÃ¡tico denominada <em>paulownia</em>. Esta Ãºltima presentaba la caracterÃ­stica de un crecimiento increÃ­blemente rÃ¡pido casi en la mitad del tiempo de cualquier otro Ã¡rbol.</p>
<p style="text-align: justify;">Para comprobar toda esta historia, nos dirigimos una tarde de fin de semana al occidente de BogotÃ¡, cerca al aeropuerto El Dorado, donde se ubican varios fabricantes de muebles. Nos acercamos al primer fabricante que vimos y le indagamos el precio por el cual estaban comprando madera de roble flor morado. El seÃ±or enseguida nos preguntÃ³ sobre cuantas tractomulas tenÃ­amos disponibles y que de manera inmediata pagaba en efectivo entre 1Â´800.000 y 2Â´000.000 por cada Ã¡rbol. De manera si se estima que alrededor de 1.100 Ã¡rboles pueden ser sembrados por hectÃ¡rea, a precio de hoy una hectÃ¡rea de Ã¡rboles de roble flor morado valdrÃ­a 2.200 millones de pesos.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo parece un proyecto redondo, pero debo comentarles que no estÃ¡ exento de peros. AdemÃ¡s de los gastos iniciales seÃ±alados, el cultivo requiere de un trabajador<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[4]</a> con dedicaciÃ³n de tiempo completo y de forma exclusiva para su cuidado y mantenimiento. Si bien es cierto, el riego solo se presenta de forma permanente durante el primer aÃ±o de crecimiento, estos arboles requieren de poda de forma periÃ³dica para que resulten un tronco recto y sin ramificaciones, por lo que debe estar presente un empleado cuyo salario anual es de $15.295.512. La siguiente tabla ilustra la composiciÃ³n del sueldo de un trabajador con salario mÃ­nimo:</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2019-04-02-a-las-7.41.23-p.-m.-e1554252235478.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5690 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2019-04-02-a-las-7.41.23-p.-m.-e1554252235478.png" alt="Captura de pantalla 2019-04-02 a la(s) 7.41.23 p. m." width="600" height="370" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">De tal forma que se determinÃ³ que era necesario buscar alguna otra fuente de ingreso durante el corto y mediano plazo que hiciera sostenible el proyecto. De modo que se llegÃ³ a la conclusiÃ³n que se podrÃ­a realizar de manera paralela un cultivo de frutales que permitiese solventar los gastos del empleado, mantenimiento y cuidado de un proyecto del que tanto mi papÃ¡ como yo no podemos dedicarnos de manera exclusiva.</p>
<p style="text-align: justify;">La guayaba roja conocida como ICA 1 fue finalmente la escogida para acompaÃ±ar al cultivo de madera. Su duraciÃ³n como Ã¡rbol productivo puede incluso superar el tiempo de madurez de un roble flor morado, encontrando casos de arboles de guayaba con mas de 20 aÃ±os que siguen produciendo. Si bien su precio no es alto en comparaciÃ³n con otros frutos, si tiende a tener una estabilidad en sus precios y un comercio muy positivo.</p>
<p style="text-align: justify;">A continuaciÃ³n, se observa una tabla con los resultados obtenidos de un cultivo de guayaba en el municipio de Guamo, Tolima (A 30 min de Flandes) que se encuentra con 24 meses de sembrado<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[5]</a>:</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2019-04-02-a-las-7.46.00-p.-m.-e1554252395879.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5692 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2019-04-02-a-las-7.46.00-p.-m.-e1554252395879.png" alt="Captura de pantalla 2019-04-02 a la(s) 7.46.00 p. m." width="500" height="162" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La anterior informaciÃ³n sugiere que una vez los Ã¡rboles de guayaba se encuentren de 3 aÃ±os, las ganancias brutas son de $50Â´000.000 de pesos por hectÃ¡rea. Como se evidenciÃ³ en la tabla del costo de un trabajador para dos hectÃ¡reas, tenemos un costo fijo de $15Â´000.000 de pesos. Adicionalmente debemos agregar costos de riego, abono y agroquÃ­micos los cuales se estiman en $10Â´000.000 de pesos. Es decir, el ejercicio por aÃ±o nos deja un saldo favorable de <strong>65Â´000.000 de pesos</strong> <strong>cada dos hectÃ¡reas.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es importante resaltar, que la variedad ICA 1 es la guayaba adaptada especÃ­ficamente para las condiciones climÃ¡ticas y de suelo de la regiÃ³n que muestra niveles de producciÃ³n y resistencia superiores a otro tipo de variedades. Este proceso de selecciÃ³n es llevado a cabo por un vivero especializado ubicado en el municipio de la UniÃ³n-valle en la que realiza un semillero con la variedad de guayaba comÃºn. Una vez esta tenga alrededor de 20 cm se realiza un corte a una de las ramas de esta guayaba comÃºn y sobre este se aplica la yema de la variedad ICA 1 la cual ha sido el resultado de largos procesos de mejoramiento y selecciÃ³n genÃ©tica. Este proceso de semillero y realizaciÃ³n de injertos tarda alrededor de 6 meses.</p>
<p style="text-align: justify;">Se esperan cultivar en un comienzo 3 hectÃ¡reas de esta guayaba de manera conjunta con 4 hectÃ¡reas de roble flor morado. En esta Ãºltima tabla encontrarÃ¡n el precio por Ã¡rbol de madera y de guayaba en los viveros seleccionados:</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2019-04-02-a-las-7.48.26-p.-m.-e1554252531133.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5693 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2019-04-02-a-las-7.48.26-p.-m.-e1554252531133.png" alt="Captura de pantalla 2019-04-02 a la(s) 7.48.26 p. m." width="500" height="55" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La selecciÃ³n de los cultivos fue apenas en el primer paso. En mi prÃ³ximo articulo hablarÃ© sobre la realizaciÃ³n de un pozo profundo para la garantÃ­a permanente del recurso hÃ­drico y la instalaciÃ³n del sistema de riego por goteo que ilustren de mejor forma la inversiÃ³n inicial que requiere un proyecto como este.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Es posible acceder a los denominados bonos de carbono. Mediante esta figura a cambio de una compensaciÃ³n monetaria puede cederse la producciÃ³n de oxigeno que un cultivo de madera produce a una empresa que quiera reducir su impacto ambiental de CO2 y pueda ser sancionada por sobrepasar los limites permitidos.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> La deforestaciÃ³n ilegal en Colombia actualmente es una de las mayores problemÃ¡ticas medioambientales. Las autoridades del paÃ­s refuerzan cada vez mÃ¡s la vigilancia sobre Ã¡reas de bosques y endurecen los controles sobre la comercializaciÃ³n de madera.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Un cultivo de madera en pie es el nombre que se le da al cultivo cuando los Ã¡rboles aÃºn siguen plantados al suelo. Es decir, siguen enterrados en el suelo. Dada su buena comercializaciÃ³n y demanda es posible vender su cultivo antes de que los Ã¡rboles lleguen a su etapa de madurez, muy Ãºtil en los casos que el dueÃ±o del cultivo necesitara liquidez.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[4]</a> Un trabajador puede tener a su cuidado y manejo 2.5 hectÃ¡reas.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[5]</a> Los cÃ¡lculos se realizaron con un precio promedio de la guayaba de $800 pesos el kg. Durante los 3 cortes que este cultivo ha tenido, el precio mÃ­nimo de venta por kg fue de $500 pesos y el precio mÃ¡ximo de $1200 pesos. Adicionalmente, por hectÃ¡rea son sembrados 800 Ã¡rboles de guayaba.</p>
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