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	<title>plebiscito archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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		<title>Carta del Presidente de la FundaciÃ³n Social: IlustraciÃ³n sobre El Plebiscito</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Sep 2016 01:31:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Turismo]]></category>
		<category><![CDATA[Paz]]></category>
		<category><![CDATA[plebiscito]]></category>
		<category><![CDATA[Proceso de Paz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ante uno de los momentos histÃ³ricos mÃ¡s complejos que vive el PaÃ­s y ante la polarizaciÃ³n indebida de la ciudadanÃ­a gestada, entre otras razones, por la ausencia de estadistas aparece una luz en el camino empresarial. Publicamos la carta que el Presidente de la FundaciÃ³n Social escribe a sus colaboradores.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/carta-del-presidente-de-la-fundacion-social-ilustracion-sobre-el-plebiscito/">Carta del Presidente de la FundaciÃ³n Social: IlustraciÃ³n sobre El Plebiscito</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">«A fin de que cumpla con su propÃ³sito de ilustrar de manera oportuna sobre el pensamiento de la FundaciÃ³n Social en la actual coyuntura del PaÃ­s, quiero compartir con usted, de manera anticipada el editorial que serÃ¡ publicado en la prÃ³xima ediciÃ³n de la revista â€œNoticiasâ€,  que circularÃ¡ en las prÃ³ximas semanas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Sobre el Plebiscito de Octubre</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La FundaciÃ³n, pese a ser desde su origen trabajadora incansable por la paz, ha dicho en reiteradas ocasiones que en el actual proceso de negociaciÃ³n, adelantado por el Gobierno colombiano y la dirigencia de las FARC, se abstiene de adoptar una posiciÃ³n institucional. Dos razones han sustentado esa determinaciÃ³n:</p>
<p style="text-align: justify;">De un lado, su convicciÃ³n absoluta de que la paz verdadera y sostenible descansa, precisamente, en  la posibilidad de que cada individuo exprese y defienda  con entera libertad sus puntos de vista, sin ser constreÃ±ido por nadie, en el marco de una sociedad pluralista, respetuosa de la opiniÃ³n y las convicciones de todos. De otro, como hemos manifestado, el que lamentablemente, en este caso, la bÃºsqueda de la paz se ha teÃ±ido de consideraciones de polÃ­tica partidista y aspiraciones electorales, que no son propiamente el medio mÃ¡s idÃ³neo para que en Ã©l florezcan la armonÃ­a y la reconciliaciÃ³n que tanto necesitamos los colombianos. La palabra <em>paz</em> â€“tambiÃ©n lo hemos dicho- se ha vuelto ligera y todos los labios la pronuncian con diferente sentido.</p>
<p style="text-align: justify;">Reiteramos  esa posiciÃ³n de la Fundacion Social: ella sabe, respeta y privilegia que entre sus funcionarios, lo mismo que entre sus clientes y aliados, y las comunidades beneficiarias de sus programas, hay personas de todas las tendencias cuyo convivir armÃ³nico y respetuoso constituye precisamente la esencia de la democracia, y mal harÃ­a en sumarse a la dolorosa y peligrosÃ­sima polarizaciÃ³n en que esta coyuntura nos ha situado.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien: que la FundaciÃ³n no se matricule en alguno de los bandos del debate no significa que no tenga postura y convicciones claras sobre el momento que se vive en el PaÃ­s, y considera su obligaciÃ³n expresarlas de manera firme, porque independientemente de la opciÃ³n que cada ciudadano quiera escoger ante la consulta a la cual ha sido convocado por el Gobierno, (mediante una legislaciÃ³n especial hecha para este caso),  hay en juego aquÃ­ asuntos de Ã©tica ciudadana, de principios y de defensa de la democracia que no deberÃ­an ser objeto de discusiÃ³n, y que en cualquier caso tendrÃ­an que ser respetados y preservados:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Sin entrar en el debate puramente jurÃ­dico sobre atribuciones y competencias de los distintos Ã³rganos del Estado, es de por sÃ­ muy deseable y positivo que algo tan importante como pactar con un grupo armado reformas relevantes en las instituciones y en las polÃ­ticas pÃºblicas, sea objeto de consulta a toda la sociedad. De hecho, mÃ¡s allÃ¡ de las trajinadas expresiones sobre eventuales â€œblindajesâ€ jurÃ­dicos al acuerdo suscrito, lo Ãºnico que sirve de base firme a una <em>â€œpaz estable y duraderaâ€</em> es que la sociedad misma la respalde y estÃ© convencida de su conveniencia y comprometida con su Ã©xito. Desafortunadamente en este caso, mÃ¡s que buscarse un consenso informado de la sociedad, en una u otra direcciÃ³n, se ha puesto todo el Ã©nfasis en una votaciÃ³n. SerÃ­a muy lamentable â€“y ya no es fÃ¡cil evitarlo- que una extraordinaria oportunidad para lograr verdaderos acuerdos entre la mayorÃ­a de los colombianos sobre asuntos fundamentales, se convirtiera simplemente en un nuevo episodio de votaciÃ³n con los mismos o mayores vicios de otros procesos electorales.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li>Reina ademÃ¡s una enorme confusiÃ³n en cuanto a quÃ© es exactamente lo que los colombianos han de respaldar. Es curioso. Tal vez ningÃºn tema ha sido objeto de tanta cobertura periodÃ­stica, tanto debate, tanto comentario de expertos y tanta opiniÃ³n como este; y en medio de todo ese ruido, buena parte de los ciudadanos no sabe a ciencia cierta de quÃ© se trata el asunto. Por quÃ©? Desafortunadamente, los medios de comunicaciÃ³n y los lÃ­deres llamados a informar tienen en su mayorÃ­a posiciones preestablecidas, lo cual ha hecho que casi toda la informaciÃ³n sea sesgada, parcial, incompleta y deliberadamente editada para inducir en una u otra direcciÃ³n. Una cosa es que comentaristas o lÃ­deres opinen y argumenten sus preferencias, pero otra distinta, y muy condenable y peligrosa, que se administre la informaciÃ³n para inducir mediante la confusiÃ³n o el engaÃ±o a una determinada opiniÃ³n. Lo mÃ¡s frecuente, por ejemplo, es que los titulares de prensa sugieran o seÃ±alen abiertamente realidades muy distintas de las que en realidad envuelve el contenido de la respectiva noticia; o que por las redes sociales circule una mezcla de verdades, verdades a medias y abiertas mentiras, sin que el ciudadano pueda distinguir en absoluto unas de otras.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="3">
<li>Y lo mÃ¡s grave: la bandera de â€œ<em>la pazâ€</em> se ha convertido en la mayor causa de divisiÃ³n que los colombianos hemos conocido en mucho tiempo, y viene incubando, de manera creciente, odio e intolerancia como no se veÃ­an desde la trÃ¡gica violencia bipartidista de los aÃ±os 50â€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />s. Absurdo, no? Enarbolando el estandarte de la reconciliaciÃ³n, la paz o la justicia, unos y otros apenas nos estamos conteniendo para no golpearnos fÃ­sicamente; y digo fÃ­sicamente, porque moralmente, mediante la descalificaciÃ³n y la ofensa ya ello hace parte de nuestro repertorio cotidiano. Parece que cada uno se ha apropiado de la palabra <em>â€œpazâ€</em> y la quiere llenar con su propio significado: <em>â€œque los demÃ¡s adhieran sin chistar a mi posiciÃ³nâ€</em>, porque de no hacerlo, automÃ¡ticamente hacen parte del grupo perverso y condenable de <em>â€œlos enemigos de la pazâ€</em> o los <em>â€œamigos del terrorismoâ€</em></li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="4">
<li>El acuerdo divulgado contiene 297 pÃ¡ginas de declaraciones y compromisos sobre temas muy variados. No resulta fÃ¡cil que de manera consciente e informada, en medio del ruido mediÃ¡tico que se ha desatado, las personas puedan resumir su pensamiento en un simple <em>SÃ­ </em>o <em>No</em>. Con bastante sabidurÃ­a y no poca informaciÃ³n, un compaÃ±ero nuestro, cajero del Banco Caja Social en una ciudad de provincia, me manifestaba en dÃ­as pasados que en su opiniÃ³n faltarÃ­a en el plebiscito la opciÃ³n que Ã©l en conciencia escogerÃ­a: <em>â€œno entiendoâ€</em>.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="5">
<li>QuÃ© se va a apoyar o rechazar el dÃ­a 2 de Octubre? No es si se quiere la paz o la guerra; tampoco si se apoya o no a un gobernante, actual o pasado; ni si se van o no a pagar mÃ¡s impuestos. AquÃ­ los equÃ­vocos han llegado al extremo, y la propaganda abundante no ha ayudado a la claridad: <u>lo que debe ser respaldado u objetado en el plebiscito es la totalidad de las 297 pÃ¡ginas del acuerdo concreto suscrito entre los negociadores del Gobierno Colombiano y los de las FARC</u>, al cual ambos convinieron poner como tÃ­tulo <em>â€œAcuerdo final para la terminaciÃ³n del conflicto armado y la construcciÃ³n de una paz estable y duraderaâ€</em>. De manera que quien diga <em>NO</em>, no estÃ¡ por ello negando su deseo de paz; ni quien diga <em>SÃ </em>estÃ¡ de manera automÃ¡tica traicionado a la Patria, como de manera sesgada en ambos casos se viene predicando, para crear a los colombianos desinformados falsos dilemas Ã©ticos.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="6">
<li>En un entorno tan confuso, quÃ© puede recomendar la Fundacion a sus funcionarios y a la sociedad toda? a. Es el momento para aplicar, en la prÃ¡ctica, en el Ã¡mbito y el ambiente de cada quien, el ejercicio verdadero de la paz: el reconocimiento respetuoso del otro, y de su sagrado derecho a pensar y creer de buena fe algo diferente; y a tener claro, actuando en consecuencia, que la diferencia de opiniones no puede constituirse en semilla para la descalificaciÃ³n y el odio.                                                                     b. La confusiÃ³n y la desinformaciÃ³n exigen a cada individuo responsable, un esfuerzo especial para el conocimiento directo, el entendimiento y la profundizaciÃ³n del tema que estÃ¡ siendo sometido a consulta. Es una obligaciÃ³n Ã©tica del mÃ¡s alto alcance actuar de esta manera, para hacerse su propio juicio sobre si conviene o no al futuro del paÃ­s lo que ha sido pactado. En otras palabras: solo el estudio juicioso de los acuerdos puede llevar a cada uno a la conclusiÃ³n seria sobre si de verdad ellos son el camino para <em>â€œla construcciÃ³n de una paz estable y duraderaâ€</em>, o si por el contrario, a pesar de su tÃ­tulo, van a engendrar males mayores. Cada quien deberÃ­a, por tanto, encontrar, dentro de sus circunstancias particulares, la manera en que con responsabilidad y objetividad pueda conocer el verdadero contenido de lo pactado y formar su propio juicio sobre Ã©l.                                                                                                                    c. <u>Llegar a una posiciÃ³n personal, informada y movida por la convicciÃ³n propia sobre lo que es correcto para el bien comÃºn, es la obligaciÃ³n Ã©tica que todos tenemos</u>. Y cumple con tal obligaciÃ³n quien de buena fe, con conocimiento y reflexiÃ³n, concluya por el <em>â€œSÃâ€ </em>o por <em> </em>el <em>â€œNO</em>. Pero la conciencia debiera reprochar a quien opte por cualquiera de las posibilidades movido por el apasionamiento, la superficialidad de la propaganda, el interÃ©s partidista, el oportunismo polÃ­tico o econÃ³mico, la ingenuidad, o la falta de diligencia por informarse de verdad. Es casi increÃ­ble que lÃ­deres que se presume destacados hayan tenido el desatino de decir que para votar no deben leerse los acuerdos, porque ellos solo generarÃ­an confusiÃ³n pues estÃ¡n diseÃ±ados para expertosâ€¦!!                                                                      d. En cualquier caso, de <em>SÃ</em> o de <em>NO</em>, todo lo que ha habido alrededor de este proceso ha producido y seguirÃ¡ produciendo impactos relevantes en nuestra sociedad, en sus instituciones y en la convivencia. Es una obligaciÃ³n superior de cada uno, y por supuesto de la OrganizaciÃ³n, seguir contribuyendo, ahora con mÃ¡s ahÃ­nco aun, a tender puentes de entendimiento y convivencia, sobre la base de la verdad y el respeto. Es nuestro principal compromiso, y ahora lo reafirmamos».</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><strong>EDUARDO VILLAR BORRERO</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Presidente</p>
<p style="text-align: justify;">FundaciÃ³n Social</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/carta-del-presidente-de-la-fundacion-social-ilustracion-sobre-el-plebiscito/">Carta del Presidente de la FundaciÃ³n Social: IlustraciÃ³n sobre El Plebiscito</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
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