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	<title>historia archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<description>AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</description>
	<lastBuildDate>Mon, 12 Aug 2024 14:44:41 +0000</lastBuildDate>
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	<title>historia archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
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	<item>
		<title>Un recorrido por la historia de la marihuana en Colombia.</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/un-recorrido-por-la-historia-de-la-marihuana-en-colombia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[SebastiÃ¡n Villamil]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Aug 2024 14:44:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[ANeIA]]></category>
		<category><![CDATA[cannabis]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Marihuana]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Autor: Diego AndrÃ©s Sierra. &#160; Colombia es un paÃ­s que durante su historia ha mantenido una relaciÃ³n muy cercana con las drogas, y entre estas, una de las que mÃ¡s ha destacado es la marihuana. El cannabis llegÃ³ a Colombia en forma de cÃ¡Ã±amo durante la colonizaciÃ³n, ya que los europeos lo utilizaban para la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Autor: Diego AndrÃ©s Sierra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span data-contrast="auto">Colombia es un paÃ­s que durante su historia ha mantenido una relaciÃ³n muy cercana con las drogas, y entre estas, una de las que mÃ¡s ha destacado es la marihuana. El cannabis llegÃ³ a Colombia en forma de cÃ¡Ã±amo durante la colonizaciÃ³n, ya que los europeos lo utilizaban para la creaciÃ³n de textiles. Durante esta Ã©poca, los africanos que se encontraban esclavizados en nuestro paÃ­s empezaron a usarla por sus propiedades psicoactivas.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">A principios del siglo XVII se asentaron, en la Sierra Nevada de Santa Marta y en el macizo colombiano los primeros cultivos de cÃ¡Ã±amo, los cuales contaban con un porcentaje bajo de THC</span><span data-contrast="auto">1</span><span data-contrast="auto">. Estos se fueron adaptando a los distintos climas del paÃ­s y asÃ­ fueron naciendo nuevas cepas, o variedades de la planta. AsÃ­ mismo, se dieron cruces con variedades de Sonora (MÃ©xico) y HawÃ¡i, creando flores con caracterÃ­sticas muy especÃ­ficas como lo es la famosa Santa Marta Gold. Estas variaciones del cannabis favorecieron a la creaciÃ³n de plantas mÃ¡s resistentes a diversas temperaturas y a las plangas, dÃ¡ndole mejores rendimientos a los cultivos.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">La exportaciÃ³n de la marihuana se dio en gran medida gracias a las exportaciones bananeras y de cafÃ©, ya que estos dos productos fueron los que nos abrieron las puertas en los mercados internacionales, desde los productos agrÃ­colas. En especial el banano tuvo un rol crucial, ya que ayudÃ³ a crear relaciones comerciales entre la costa caribe colombiana y Estados Unidos.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Para el paÃ­s norte americano, la marihuana colombiana se convirtiÃ³ en un referente de marihuana de alta calidad, especialmente la cepa Santa Marta Gold, ya que cuando se cultivaba en condiciones Ã³ptimas, lograba caracterÃ­sticas difÃ­ciles de encontrar en el mercado estadounidense.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">De hecho, Lina Britto, la historiadora colombiana y autora del libro â€œEl boom de la marihuanaâ€, afirma en una entrevista con Pablo Zuleta (2022) que la alta calidad de la marihuana colombiana se da gracias a las tÃ©cnicas y tecnologÃ­as que aprendimos a usar para mejorar y preservar las caracterÃ­sticas de las plantas. AdemÃ¡s, dice que estas prÃ¡cticas fueron una especie de perfeccionamiento, o de escuela, para el mejoramiento de las tÃ©cnicas y tecnologÃ­as de cultivo que se usan hoy en dÃ­a.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Entre 1972 y 1978 se dio el apogeo del boom de la marihuana, ya que aÃ±os despuÃ©s, en 1982, Estados Unidos empezÃ³ a cultivar sus propias cepas y las importaciones de psicoactivos, por parte de Colombia, empezaron a ser principalmente de cocaÃ­na. Este declive, se dio ademÃ¡s por la guerra contra las drogas, que empezÃ³ Estados Unidos y que el gobierno colombiano apoyÃ³ e impulsÃ³.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Desde un punto de vista medio ambiental, la marihuana tambiÃ©n tuvo repercusiones para nuestro planeta, pues, por causa del monocultivo de esta planta se aumentaron las deforestaciones.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Lina Britto destaca que, si en un futuro se llegase a legalizar la marihuana de uso recreacional en Colombia, es importante que el estado tome medidas para evitar que esta planta termine siendo un gran monocultivo, que, con el tiempo, se convierta en una â€œmonoculturaâ€, en la cual grandes sectores sociales terminen dependiendo exclusivamente de este producto.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Sin embargo, el camino hacia este posible futuro aÃºn no estÃ¡ muy estructurado, pues actualmente, el ministerio de salud tiene muy limitado todo el proceso de producciÃ³n, consumo y comercializaciÃ³n de esta planta y de sus derivados.</span></p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-6342 aligncenter" src="https://aneia.uniandes.edu.co/wp-content/uploads/2024/08/minsalud-marihuana-1-300x258.png" alt="" width="300" height="258" srcset="https://aneia.uniandes.edu.co/wp-content/uploads/2024/08/minsalud-marihuana-1-300x258.png 300w, https://aneia.uniandes.edu.co/wp-content/uploads/2024/08/minsalud-marihuana-1.png 571w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p><span data-contrast="auto">En el grÃ¡fico, estÃ¡n descritos los tipos y modalidades de licencia que existen actualmente con relaciÃ³n a los productos cannÃ¡bicos, y como se puede apreciar, son muy pocos y muy especÃ­ficos.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">A pesar de lo anterior existen empresas que ya le han apostado al negocio, como es el caso de Earth&#8217;s Healing Colombia. Una empresa colombo-estadounidense, que se dedica a crear y a comercializar semillas y flores de cannabis de mÃ¡xima calidad de genÃ©ticas propias. Actualmente, la empresa cuenta con licencia para el uso de semillas para el cultivo y licencia para el cultivo de plantas de cannabis psicoactiva y no psicoactivas, otorgadas por el ministerio de justicia y licencia para fabricaciÃ³n de derivados de cannabis otorgada por el ministerio de salud.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Earthâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />s Healing Colombia actualmente exporta internacionalmente, tanto semillas, como flores cannÃ¡bicas, sin embargo, segÃºn un reciente artÃ­culo sobre el tema, la empresa afirma que la documentaciÃ³n y los tiempos de respuesta gubernamentales dificultan los procesos de negociaciÃ³n. (Ticono, 2024)</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">En conclusiÃ³n, Colombia ha sido un paÃ­s que desde hace cientos de aÃ±os ha tenido una relaciÃ³n complicada con el cannabis, ya que a pesar de ser una planta que se ha mantenido presente en temas culturales, econÃ³micos y sociales, nunca ha sido vista de buena manera por el gobierno y por una buena parte de la poblaciÃ³n. Desde un punto de vista muy personal, considero que, asÃ­ como lo han hecho otros paÃ­ses, Colombia deberÃ­a ser mucho mÃ¡s abierto frente a estos temas, ya que la labor que estÃ¡n realizando empresas como Earthâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />s Healing Colombia, es muy valiosa para el desarrollo econÃ³mico del paÃ­s y para el consumo responsable y regularizado de esta planta.</span><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Referencias BibliogrÃ¡ficas.</strong></p>
<p><span data-contrast="auto">Earthâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />s Healing Colombia (2024). Earthâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />s Healing Colombia </span><a href="https://earthshealingcolombia.com/"><span data-contrast="none">https://earthshealingcolombia.com/</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">MinSalud (2024). Cannabis de uso medicinal. MinSalud. </span><a href="https://www.minsalud.gov.co/salud/MT/Paginas/cannabis-uso-medicinal.aspx"><span data-contrast="none">https://www.minsalud.gov.co/salud/MT/Paginas/cannabis-uso-medicinal.aspx</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">El Espectador (2023). El boom de la marihuana en Colombia que muchos desconocen | El Espectador [VÃ­deo]. </span><span data-contrast="auto">YouTube. </span><a href="https://www.youtube.com/watch?v=CR6a7imC1Q0"><span data-contrast="none">https://www.youtube.com/watch?v=CR6a7imC1Q0</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Molano P. (2022). </span><span data-contrast="auto">Auge y caÃ­da del primer paraÃ­so de las drogas en Colombia. Universidad de los Andes &#8211; Colombia &#8211; Sitio Oficial. </span><a href="https://uniandes.edu.co/es/noticias/idiomas-y-literatura/auge-y-caida-del-primer-paraiso-de-las-drogas-en-colombia"><span data-contrast="none">https://uniandes.edu.co/es/noticias/idiomas-y-literatura/auge-y-caida-del-primer-paraiso-de-las-drogas-en-colombia</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Cesed Uniandes. (2022, 22 septiembre). El Boom de la Marihuana. ConversaciÃ³n entre Lina Britto y Pablo Zuleta [VÃ­deo]. </span><span data-contrast="auto">YouTube. </span><a href="https://www.youtube.com/watch?v=S56j6TkE-U0"><span data-contrast="none">https://www.youtube.com/watch?v=S56j6TkE-U0</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Tinoco (2024). </span><span data-contrast="auto">Conozca a la empresa que le apostÃ³ al cannabis como un potencial de exportaciÃ³n. AGRONEGOCIOS. </span><a href="https://www.agronegocios.co/agricultura/la-empresa-que-le-aposto-al-cannabis-como-un-potencial-de-exportacion-3836399"><span data-contrast="none">https://www.agronegocios.co/agricultura/la-empresa-que-le-aposto-al-cannabis-como-un-potencial-de-exportacion-3836399</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
<p><span data-contrast="auto">Plantae (2024). Semilla Santa Marta Gold. Plantae. </span><a href="https://tiendaplantae.com/producto/semilla-santa-marta-gold-cj-x-5-sem/"><span data-contrast="none">https://tiendaplantae.com/producto/semilla-santa-marta-gold-cj-x-5-sem/</span></a><span data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:278}">Â </span></p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La ONG rural mÃ¡s grande del mundo es colombiana</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/la-ong-rural-mas-grande-del-mundo-es-colombiana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 12 Oct 2019 03:51:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Cafe]]></category>
		<category><![CDATA[Cafeteros]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[federaciÃƒÂ³n]]></category>
		<category><![CDATA[FNC]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[nacional]]></category>
		<category><![CDATA[ONG]]></category>
		<category><![CDATA[rural]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Aunque muchos no lo crean, la FederaciÃ³n Nacional de Cafeteros es una instituciÃ³n bastante admirada tanto a nivel nacional como internacional. Esto se debe al rol crucial que ha jugado durante los Ãºltimos 90 aÃ±os en la construcciÃ³n de un mejor paÃ­s.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>Fuente: FNCÂ©</em></p>
<p style="text-align: justify;">Como parte de su misiÃ³n estratÃ©gica esta organizaciÃ³n tiene como propÃ³sito velar por los intereses de todas las familias caficultoras de Colombia. Y, a pesar de todas las dificultades que ha vivido el paÃ­s en los Ãºltimos aÃ±os, esta organizaciÃ³n siempre se ha mantenido en pie. Este artÃ­culo tiene como propÃ³sito mirar cÃ³mo fue que se creÃ³ la FederaciÃ³n, y explicar su vital importancia dentro del desarrollo rural del paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;">Son varias las razones que nos muestran porquÃ© se creÃ³ la FederaciÃ³n Nacional de cafeteros (FNC). Pero para entender un poco mÃ¡s a profundidad, es necesario analizar el contexto histÃ³rico de la Ã©poca. Para la dÃ©cada de los aÃ±os 20 del siglo XX, el mundo en general estaba viendo una especie de renacer tras la crisis causado por la terminaciÃ³n de la Primera Guerra Mundial.  Dentro este renacer, los precios del petrÃ³leo y el cafÃ© gozarÃ³n un aumento considerable a nivel internacional. Gracias a este auge, mÃ¡s y mÃ¡s colombianos entraron a sembrar cafetos.</p>
<p style="text-align: justify;">â€œLos precios del cafÃ© pasaron de estar a 15 centavos en 1920 a 28 centavos en 1928. Igualmente, la producciÃ³n aumentÃ³ considerablemente, pues pasÃ³ de ser 1 millÃ³n de sacos en 1920 a 2.2 millones para el aÃ±o 1928â€ (Seather, 1999 Pg. 135).</p>
<p style="text-align: justify;"> Para manejar todo este crecimiento se creÃ³ en el aÃ±o 1927 la FNC, del a cualexisten diferentes versiones de su nacimiento. A pesar de muchas crisis como la Gran DepresiÃ³n, la Segunda Guerra Mundial y la Ã©poca de la Violencia en Colombia, la FNC siguiÃ³ trabajando, siempre con el objetivo de representar a las familias caficultoras del paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;">Para entrar en contexto, un estudio de la Universidad de Oslo, escrito por Steinar Saether que se titula CafÃ©, conflicto y corporativismo (Una hipÃ³tesis sobre la creaciÃ³n de la FNC en 1927), deja una recopilaciÃ³n de las diferentes versiones del porquÃ© se creÃ³ la FNC. SegÃºn Saethe hay dos hipÃ³tesis principales a la cuales se les puede adjudicar la creaciÃ³n de este organismo. La primera es â€œuna consecuencia de coyunturas del mercado del cafÃ© internacionalâ€ (Seather, 1999 Pg. 137). Pues creciÃ³ de una manera muy acelerada, por lo que se vio la necesidad de crear una federaciÃ³n para poder organizar a todos los actores de la cadena de valor y de esta manera estar mejor preparados para la comercializaciÃ³n en el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;"> La otra hipÃ³tesis, aunque un poco mÃ¡s crÃ­tica, tambiÃ©n es sensata, teniendo en cuenta las circunstancias del paÃ­s. AquÃ­ Saether cita al profesor AblasÃ³n Machado, en donde este explica que la FederaciÃ³n nace de una â€œuniÃ³n entre la burguesÃ­a comercial exportadora y una burguesÃ­a cafetera terratenienteâ€ (Seather, 1999 Pg. 136).  Todo esto con el propÃ³sito de enfrentar el capital extranjero que atentaba contra sus intereses.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i16.jpg"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6027" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i16.jpg" alt="i1" width="370" height="252" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Fuente: FNC Â©</p>
<p style="text-align: justify;">DespuÃ©s de haber entendido un poco cÃ³mo naciÃ³ la FNC, es importante resaltar la relevancia que ha tenido en la construcciÃ³n de Colombia. SegÃºn el diario La EconomÃ­a de Alta Gerencia, la FNC, desde 1944, ha gestionado recursos para la infraestructura del paÃ­s de mÃ¡s siete billones de pesos. De estos siete billones â€œ61% se destinÃ³ a obras de vivienda y servicios pÃºblicos; 25% a la construcciÃ³n y mantenimiento de vÃ­as, puentes y obras conexas; 12% al desarrollo de infraestructura educativa, de salud y comunitaria, y 2% a infraestructura productivaâ€ (La EconomÃ­a, 2017). AdemÃ¡s, de esto hay que sumarle en temas tangibles, la construcciÃ³n e intervenciÃ³n en acueductos, plantas de energÃ­a, carreteras, puentes, colegios, hospitales. En temas de pedagogÃ­a, la FNC ha liderado modelos de educaciÃ³n rural pertinente, dotaciÃ³n educativa, gestiÃ³n empresarial, equidad de gÃ©nero, recuperaciÃ³n y conservaciÃ³n de recursos naturales y biodiversidad que apuntan a una caficultura mÃ¡s sostenibleâ€ (La EconomÃ­a, 2017).</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i3-e1570056842828.png"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6029" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i3-e1570056842828.png" alt="i3" width="500" height="415" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Fuente: FNCÂ©</em></p>
<p style="text-align: justify;">A manera de conclusiÃ³n, podemos ver cÃ³mo la FNC ha sido una instituciÃ³n que ha perdurado en el tiempo, como muy pocas en este paÃ­s. Y, esta perduraciÃ³n tiene aÃºn mÃ¡s mÃ©rito si se analiza todo el bien que le ha causado a una gran parte de la sociedad colombiana. Sin embargo, velar por los derechos del sector rural siempre va a presentar unos obstÃ¡culos mayores, pues cada vez mÃ¡s la gente tiende a abandonarlo. A pesar de esto, la gestiÃ³n que ha hecho la FNC no solo estÃ¡ en la inversiÃ³n en infraestructura, sino en programas que mejoren la calidad de vida del campesino. Gracias a esto la FNC, quien es uno de los gremios mÃ¡s aÃ±ejos del mundo, tiene muchÃ­simas cosas por admirar, pero por supuesto por mejorar. Lo triste del asunto es que a veces el colombiano promedio no tiende a darle importancia a la nuestro y empieza a fijarse mÃ¡s en lo de afuera.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>Referencias</strong></h3>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Saether, Steinar. â€œCafÃ©, Conflicto y Corporativismo (Una HipÃ³tesis Sobre La CreaciÃ³n De La FNC En 1927.â€ Anuario Colombiano De Historia Social De Cultura, NA, 1999, pp. 134â€“163.</li>
<li>EconomÃ­a, Diario La. â€œFederaciÃ³n Nacional De Cafeteros, 90 AÃ±os Construyendo PaÃ­s.â€ Diario La EconomÃ­a, La EconomÃ­a De Alta Gerencia, June 2017, <a href="https://diariolaeconomia.com/tomemos-cafe/item/3219-federacion-nacional-de-cafeteros-90-anos-construyendo-pais.html" target="_blank" rel="noopener">diariolaeconomia.com/tomemos-cafe/item/3219-federacion-nacional-de-cafeteros-90-anos-construyendo-pais.html.</a></li>
<li>â€œLa Verdadera Historia De La FederaciÃ³n De Cafeteros.â€ CrÃ³nica Del QuindÃ­o, CrÃ³nica Del QuindÃ­o, 3 Mar. 2013, <a href="https://www.cronicadelquindio.com/news/-1" target="_blank" rel="noopener">www.cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-la_verdadera_historia_de_la_feder</a></li>
</ul>
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		<title>Colombia y el cafÃ©: Una relaciÃ³n de nunca acabar</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/colombia-y-el-cafe-una-relacion-de-nunca-acabar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Aug 2019 14:30:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Cafe]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[ProducciÃƒÂ³n]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Son varias las versiones acerca de cÃ³mo y cuÃ¡ndo llegÃ³ el cafÃ© a Colombia. Pues bien sabemos todos, que esta semilla es oriunda de Etiopia y fue explotada mÃ¡s que todo por algunos paÃ­ses del Medio Oriente y Europa. Sin embargo, desde su llegada a territorio colombiano, se empezÃ³ a escribir una historia que entrelaza la economÃ­a del paÃ­s con la potencializaciÃ³n de esta semilla. El propÃ³sito de este artÃ­culo es mostrar, a grandes rasgos, el impacto de esta dentro de nuestra economÃ­a.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Son pocas las fuentes que estÃ¡n bien sustentadas, sin embargo, hay una que se destaca por su elocuencia y pruebas acerca de quiÃ©n fue el primero en introducir esta semilla a nuestro territorio. La tesis mejor argumentada data de 1730. SegÃºn el libro escrito por JosÃ© Guimilla, El Orinoco ilustrado, las semillas fueron traÃ­das por unos jesuitas que se encontraban en una misiÃ³n de la Corona EspaÃ±ola. En la cual tenÃ­an como objetivo evangelizar a la poblaciÃ³n del entonces denominado Virreinato de la Nueva Granda. Aunque en Europa el cafÃ© apenas iba cogiendo fama, a finales del siglo XVII ya existÃ­a al menos una cafeterÃ­a en las principales capitales del viejo continente. Fue asÃ­ como los jesuitas con ansias de seguir experimentando con los diferentes mÃ©todos de preparaciÃ³n del cafÃ©, decidieron llevarlo a Colombia. MÃ¡s especÃ­ficamente, el oriente colombiano fue el primer territorio donde se sembrÃ³ el cafÃ©. Pues la expediciÃ³n de los jesuitas habÃ­a llegado a puerto venezolano. Con el pasar de los aÃ±os el cafÃ© se fue expandiendo por las diferentes regiones de Colombia como se puede observar en la imagen 1.  Desde ese entonces, Colombia ha estado ligado fuertemente a este producto.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i2-e1566963791986.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5843 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i2-e1566963791986.png" alt="i2" width="500" height="644" /></a></p>
<p>Imagen 1. Fuente: FNC</p>
<p style="text-align: justify;">Para el paÃ­s, el cafÃ© presentaba el cambio que permitirÃ­a el desarrollo que necesitaban la mayorÃ­a de los paÃ­ses del tercer mundo. En el siglo pasado, el cafÃ© colombiano llegÃ³ a representar un 20% de la producciÃ³n mundial (Dinero, 1999). Lo cual indica la importancia que le daba el paÃ­s a la producciÃ³n de esta planta. Este fue el paso que necesitaba Colombia para acercarse un poco mÃ¡s a esas cafeterÃ­as que ya estaban hacÃ­a aÃ±os en los paÃ­ses avanzados. Fue tal el boom y la cantidad de gente entrando al negocio de la producciÃ³n de cafÃ©, que se vieron algunos pleitos entre los mismos caficultores. AsÃ­, empezÃ³ en Colombia la organizaciÃ³n que tanto necesitaba, pues en 1927 se crea la FederaciÃ³n Nacional de Cafeteros. Esta, federaciÃ³n sin Ã¡nimo de lucro, se encargaba de organizar la producciÃ³n del cafÃ© y a los caficultores; siendo mÃ¡s eficientes y creando estÃ¡ndares para ofrecer el cafÃ© con la mejor calidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i31-e1566963738320.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5844 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i31-e1566963738320.png" alt="i3" width="500" height="347" /></a></p>
<p>Imagen 2. Fuente: FNC</p>
<p style="text-align: justify;">Pero Colombia es un paÃ­s que olvida, pues en la economÃ­a de hoy en dÃ­a el cafÃ© ya no juega un rol tan protagÃ³nico como lo fue en el siglo pasado. Sectores como el carbÃ³n y el petrÃ³leo han pasado a ocupar los primeros escalafones dentro de la economÃ­a nacional. Dando paso a una explotaciÃ³n de los recursos naturales que dejan daÃ±os irreparables al medio ambiente. A pesar de todo esto, hoy en dÃ­a el cafÃ© en Colombia representa el principal generador neto de divisas. AdemÃ¡s, representa el mayor generador de empleos rurales, causando 800,000 empleos directos.</p>
<p style="text-align: justify;">Si analizamos con un poco de criterio, los recursos naturales no han sido manejados de una manera adecuada, pues carece de bastante responsabilidad social, cultural, econÃ³mica y medioambiental. AdemÃ¡s, esta explotaciÃ³n es un paraÃ­so con una duraciÃ³n finita, pues en unos pocos aÃ±os este recurso dejara de existir.  Por esto y mucho mÃ¡s es que Colombia tiene que empezar a apostarle de nuevo al cafÃ©. Esta es la salida para volver a tener el crecimiento que alguna vez tuvo y lograr posicionarlo otra vez en la cima de la economÃ­a nacional. AsÃ­ mismo se estarÃ­a aportando un grano de arena a la delicada situaciÃ³n del medio ambiente a nivel mundial. El fomentar la producciÃ³n del cafÃ© con la mejor calidad, hace que la imagen del paÃ­s cambie. Por ende, cada vez mÃ¡s turistas estarÃ¡n mÃ¡s interesados en el paÃ­s promoviendo otro sector econÃ³mico importante para Colombia. Apostarle al cafÃ© es la manera para que un paÃ­s que, con tanto sufrimiento, pero con tantas riquezas, se vuelva un paÃ­s de admirar.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i4-e1566963810260.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5845 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/i4-e1566963810260.jpg" alt="i4" width="500" height="376" /></a></p>
<p>Fuente: Portafolio</p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>Referencias:</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">El Siglo del CafÃ©. (1997). Recuperado: 11 Agosto 2019, Obtenido de: <a href="https://www.dinero.com/caratula/edicion-impresa/articulo/el-siglo-del-cafe/18072" target="_blank" rel="noopener"> https://www.dinero.com/caratula/edicion-impresa/articulo/el-siglo-del-cafe/18072</a></p>
<p style="text-align: justify;">Una Bonita Historia. Recuperado 9 Agosto 2019, , Obtenido de:   <a href="https://campusvirtual.uniandes.edu.co/particulares/es/el_cafe_de_colombia/una_bonita_historia/,DanaInfo=www.cafedecolombia.com+" target="_blank" rel="noopener">http://www.cafedecolombia.com/particulares/es/el_cafe_de_colombia/una_bonita_historia/</a></p>
<p style="text-align: justify;">Cardenas, J. (2019). La Industria del CafÃ© en Colombia. Recuperado 9 Agosto 2019, Obtenido de:   <a href="https://campusvirtual.uniandes.edu.co/static/files/,DanaInfo=www.federaciondecafeteros.org,SSL+Cardenas%20-%20Industria%20del%20cafe%20en%20Colombia.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.federaciondecafeteros.org/static/files/Cardenas%20-%20Industria%20del%20cafe%20en%20Colombia.pdf</a></p>
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		<title>Relato de mi abuelo</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/relato-de-mi-abuelo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Sep 2017 03:13:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[historia del caucho]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Â¿CÃ³mo fue quÃ© terminÃ© sembrando caucho en los llanos orientales? La verdad es que es una historia corta y que de no haber sido por el agrÃ³nomo Carlos Alberto PÃ©rez, jamÃ¡s hubiera sucedido.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Siempre me he considerado una persona fanÃ¡tica de la agricultura, en un principio, tenÃ­a una finca ganadera en el municipio de Puerto BoyacÃ¡. Desafortunadamente, para la Ã©poca, la situaciÃ³n de violencia en el paÃ­s era difÃ­cil y la regiÃ³n se estaba volviendo demasiado pesada. Por tal razÃ³n, alrededor del aÃ±o 1965, decidÃ­ poner la finca en venta y marcharme en busca de nuevos terrenos. Siguiendo mis ideales de ancestro campesino tenÃ­a claro que quedarme sin tierras no era una opciÃ³n y fue asÃ­ como lleguÃ© a los llanos orientales. Mi hermano JoaquÃ­n, vivÃ­a en Villavicencio desde hace un tiempo asÃ­ que fui a visitarlo y le pedÃ­ el favor de que me ayudara a conseguir alguna tierra entre los municipios de Puerto LÃ³pez y Puerto GaitÃ¡n. Gracias a las referencias por parte de mis amigos, sabÃ­a que dicha ubicaciÃ³n no solo ofrecÃ­a tierras sanas y fÃ©rtiles, si no tambiÃ©n econÃ³micas. EmpezÃ³ la bÃºsqueda y me sentÃ­ atraÃ­do y en cantado por la regiÃ³n, terminÃ© encontrando dos fincas vecinas, de gran tamaÃ±o y decidÃ­ comprar ambas.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-23-3.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5066 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-23-3.png" alt="Imagen 2" width="430" height="297" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">En un principio tenÃ­a el deseo de que ambas fincas fuesen ganaderas, al igual que la anterior. AsÃ­ pues, comprÃ© los animales y comenzÃ³ la producciÃ³n. Con el correr de los aÃ±os y con el cariÃ±o que le estaba cogiendo al llano, me entrÃ³ la inquietud de que si allÃ­ se estaba produciendo pasto para el ganado, tambiÃ©n debÃ­a existir alguna otra posibilidad agrÃ­cola. Para ese entonces, la rentabilidad que estaba dejando la actividad ganadera no era muy significativa y existÃ­a la posibilidad de sembrar algo diferente. Fue entonces cuando alrededor del aÃ±o 1995 me encontrÃ© con el agrÃ³nomo Carlos Alberto PÃ©rez, quien, para la Ã©poca, trabajaba con el Grupo Pajonales. DespuÃ©s de una larga charla, me comentÃ³ que Ã©l habÃ­a trabajado con el INCORA (Instituto Colombiano de la Reforma Agraria) en unos cultivos de caucho en las tierras del CaquetÃ¡. Seguido a eso, me insinuÃ³ que hiciera un ensayo con unos cuantos Ã¡rboles de caucho, que Ã©l me ofrecÃ­a su conocimiento y experiencia respecto al tema. Hasta ese momento, lo Ãºnico que yo sabÃ­a acerca del caucho era lo que habÃ­a leÃ­do en el libro â€œLa VorÃ¡gineâ€. BÃ¡sicamente mi conocimiento se limitaba a cÃ³mo eran los cultivos de caucho antiguamente y cÃ³mo abusaban de los indios para explotarlo. No obstante, hasta el dÃ­a de hoy, sigo pensando en que definitivamente hay que leer el libro para poder entender la historia completa.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante la insinuaciÃ³n de Carlos Alberto, me dije a mi mismo â€œvoy a sembrar unas poquitas hectÃ¡reas de caucho a la orilla de la carretera y si el caucho se da, la gente se va a entusiasmar y se va a dedicar a algo diferente a la ganaderÃ­aâ€. Y asÃ­ fue, con la ayuda del agrÃ³nomo PÃ©rez, sembrÃ© las primeras 10 hectÃ¡reas en 1998. Al pasar el primer aÃ±o, me di cuenta que el cultivo se estaba dando muy bien asÃ­ que decidÃ­ sembrar otras 10, y despuÃ©s otras 10, y despuÃ©s otras 10. CompletÃ© 40 hectÃ¡reas de Ã¡rboles de caucho en el transcurso de 4 aÃ±os. Tal como lo pensÃ©, esta siembra sirviÃ³ para que la gente que pasaba por la carretera sintiera cierta curiosidad y entrara a la finca a preguntar quÃ© era lo que tenÃ­amos y quÃ© era lo que estÃ¡bamos haciendo.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-33-2.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5067 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-33-2.png" alt="Imagen 3" width="292" height="337" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">El desarrollo del cultivo lo fuimos experimentando paso a paso de la mano de Carlos Alberto, quien empezÃ³ a dirigir al mismo tiempo las plantaciones en Mavalle. Cuando llegÃ³ el momento de la producciÃ³n, Ã©l fue quien se encargÃ³ de formar una especie de escuela dentro del mismo cultivo para asÃ­ poder capacitar y entrenar a los obreros de la zona en temas de abono y rayado del Ã¡rbol. De ahÃ­ tambiÃ©n se sacÃ³ semilla para hacer viveros para otras personas interesadas en sembrar. Carlos Alberto tenÃ­a el concepto de que el negocio del caucho era muy bueno y que la calidad de las tierras era excelente para sembrar. AsÃ­ pues, fue Ã©l quien llevo al Grupo Pajonales a incursionar en el negocio, claro estÃ¡, que su objetivo era mucho mÃ¡s ambicioso que el mÃ­o. Mientras que mi idea era sacar de ese pequeÃ±o cultivo lo necesario para asegurar la educaciÃ³n secundaria de mis nietos, ellos pretendÃ­an producir caucho para exportaciÃ³n. En consecuencia, Mavalle montÃ³ una planta rudimentaria para procesar materia prima y desde el comienzo compraron toda nuestra producciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">El Ã©xito obtenido del ensayo fue muy bueno, razÃ³n por la cual, nos entusiasmamos a completar una plantaciÃ³n de 500 hectÃ¡reas y que dirige mi hijo Ricardo, hoy en dÃ­a. No sobra decir que estoy seguro de que la idea que tuvimos hace unos 20 aÃ±os si sirviÃ³. La gente evidentemente se entusiasmÃ³ y la regiÃ³n aceptÃ³ que si se podÃ­a hacer algo diferente a la ganaderÃ­a.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p>MuÃ±oz, H. (23 de Agosto de 2017). Relato de mi abuelo. <em>ANeIA</em>. (D. MuÃ±oz, Entrevistador, &amp; D. MuÃ±oz, Editor) BogotÃ¡, Colombia.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>De los indÃ­genas Guane a la Comida FusiÃ³n</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/de-los-indigenas-guane-a-la-comida-fusion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2016 01:02:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[exportacion]]></category>
		<category><![CDATA[gastronomia]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[restaurantes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/de-los-indigenas-guane-a-la-comida-fusion/</guid>

					<description><![CDATA[<p>En una de esas charlas que uno tiene con los abuelos, tuve la oportunidad de hablar con mi abuela para oÃ­rla sobre muchas de las historias de su vida.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Me contÃ³ lo que le gustaba hacer y cÃ³mo se divertÃ­a jugando con sus hermanas a perseguir las <em>Hormigas Culonas</em> que viajaban por los aires en las tierras rojizas del Socorro. Del mismo modo, me contÃ³ cÃ³mo extraÃ±aba el olor que se impregnaba en su casa cuando su madre preparaba no solo las arepas santandereanas, sino tostaba las hormigas en una autÃ©ntica vasija de barro que venÃ­a de la Ã©poca de los ancestros. Me contÃ³ de los dichos santandereanos, de las ventas de hormigas en las plazas de mercado y de las muchas anÃ©cdotas que llegÃ³ a vivir relacionadas con este alimento autÃ³ctono y tÃ­pico de su regiÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">Sus historias fueron tan interesantes que decidÃ­ investigar mÃ¡s sobre este alimento que habÃ­a significado tanto para mi abuela. DecidÃ­ buscar cÃ³mo este ha ido cambiando a lo largo de los aÃ±os, llegando a convertirse hoy en dÃ­a en un alimento de gran prestigio en muchos de los platos de la cocina moderna.</p>
<p style="text-align: justify;">En el artÃ­culo a continuaciÃ³n tocarÃ© el tema del origen de las Hormigas Culonas y de por quÃ© se volvieron un alimento tan importante en Santander. Asimismo, resaltarÃ© aquellos aspectos sociales que eran caracterÃ­sticos de su consumo y cÃ³mo hoy en dÃ­a han ido cambiando. Por Ãºltimo, hablarÃ© de cÃ³mo la gastronomÃ­a moderna ha ido adoptando este sabor autÃ³ctono de las hormigas culonas convirtiÃ©ndolo en un ingrediente estrella.</p>
<p style="text-align: justify;">Las Hormigas Culonas, llamadas de este modo por su voluminosa parte trasera, son insectos cuyo origen se remonta a los aÃ±os de la Conquista, pues se indica que los indÃ­genas <em>Guane</em> quienes habitaban en la regiÃ³n de Santander, las consumÃ­an como parte de su dieta tradicional. Entre los rituales de estas tribus, se halla el que no solo las cultivaban sino las tostaban en grandes vasijas de barro para poderlas comer. Fueron de tal importancia dichos insectos como alimento que pasaron a generaciones futuras logrando que para mi abuela, nacida en 1932, fuera un ingrediente tÃ­pico y tradicional de su alimentaciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">En generaciones posteriores a los <em>Guane,</em> las hormigas cobraron popularidad por considerarse un alimento afrodisÃ­aco. En este sentido, se usaba regalar las hormigas culonas a las parejas en los matrimonios. Hoy dÃ­a, este ritual no es muy comÃºn, sin embargo, se le atribuye a las hormigas la caracterÃ­stica de que proveen longevidad y sirven como analgÃ©sicas. AdemÃ¡s, segÃºn un estudio reciente de la Universidad Industrial de Santander, <em>â€œse dice que son una fuente rica en Ã¡cidos grasos no saturados que previenen los altos niveles de colesterolâ€ (MartÃ­nez, 2011).</em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-2-e1478030404950.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4648" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-2-e1478030404950.png" alt="Imagen 2" width="374" height="500" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, las actividades que se generaban alrededor de este alimento eran muy interesantes. Por ejemplo, mi abuela me contÃ³ con entusiasmo sus recuerdos de cuando iba a cazar las hormigas con su familia:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>â€œRecuerdo levantarme temprano y salir con mis hermanos, padres y algunos campesinos a las tierras rojizas cerca de donde vivÃ­amos. Al llegar habÃ­a muchas hormigas revoloteando por los aires, tenÃ­amos que tener cuidado porque un picÃ³n de hormiga nos podÃ­a sacar llorando. Las cogÃ­amos con unos guantes especiales y las metÃ­amos en bolsas de plÃ¡stico. Estas seguÃ­an vivas.</em><em>â€</em></p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, para preparar las hormigas en aquella Ã©poca, se tostaban en las vasijas de barro tradicionales de los indios, y se les agregaba un poco de sal. SegÃºn mi abuela el olor era delicioso y ella todavÃ­a recuerda cÃ³mo este se impregnaba en las paredes de la casa. Se las comÃ­an como merienda en el colegio o cuando llegaban a la casa despuÃ©s de una larga jornada. <em>â€œMi casa siempre tenÃ­a hormigas culonas por lo cual</em> <em>todos mis compaÃ±eros del colegio nos visitaban para comerâ€ </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Comercio y globalizaciÃ³n</em></p>
<p style="text-align: justify;">En la Ã©poca de mi abuela era raro ver hormigas culonas fuera de Santander. Es mÃ¡s, ella suele contarme que cuando se trasladÃ³ a BogotÃ¡ a estudiar su carrera universitaria, sus padres le enviaban las hormigas en bolsas y sus compaÃ±eros de otras regiones del paÃ­s les impresionaba que ella comiera insectos cada vez que querÃ­a merendar. Hoy en dÃ­a, la globalizaciÃ³n ha hecho que las hormigas no solo se encuentren en Santander-Colombia, sino se comercialicen en paÃ­ses como Inglaterra, Alemania, Portugal y Estados Unidos. (GutiÃ©rrez, 2006) AdemÃ¡s, se pueden adquirir a travÃ©s de diferentes pÃ¡ginas de internet y son reconocidas en el mundo por su alto contenido de proteÃ­nas que puede llegar a asemejarse al del pescado o el pollo. AdemÃ¡s de esto, ya no solo se vende el producto como se solÃ­a hacer en las plazas de mercado, sino que se han generado diversas recetas que se promueven alrededor del mundo. (GutiÃ©rrez, 2006)</p>
<p style="text-align: justify;">La cocina moderna y las hormigas culonas</p>
<p style="text-align: justify;"><em>â€œNosotros en Santander solo comÃ­amos Hormigas que estuvieran tostadas, eso sÃ­, con un toque de sal. Pero Â¿has visto los nuevos platos que han sacado? Lomo con salsa de chocolate y Hormiga Culona. Chocolates de Hormiga Culona, Salsas agridulces con Hormiga Culona. El mundo se estÃ¡ volviendo locoâ€ me comentÃ³ mi abuela.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Puede tener razÃ³n en que el mundo se estÃ© volviendo loco, pero esta locura es la que lleva a que los ingredientes tÃ­picos y autÃ³ctonos puedan potencializarse y volverse caracterÃ­sticos de la alta cocina colombiana. Estas fusiones de alimentos nos llevan a probar lo diferente, nos llevan a jugar con nuestro paladar y sorprenderlo con nuevos sabores y olores. La experiencia que trae consigo probar lo diferente y combinar sabores entre regiones es bastante interesante y tiene todavÃ­a mucho potencial. Candelaria Mateus es un ejemplo de una Chef que decidiÃ³ combinar las Hormigas Culonas con la tradicional sobrebarriga colombiana. En su distintivo plato, la Chef mezclÃ³ las hormigas con vino tinto, miel, ajo y una base de tomate y pimentÃ³n. Su creaciÃ³n se volviÃ³ bastante exitosa ya que el sabor de la hormiga culona le daba un toque diferente, desconocido y delicioso a la carne. Creaciones como la de esta gran Chef pueden haber muchas, solo falta arriesgarse e innovar.</p>
<p style="text-align: justify;">Por Ãºltimo, quiero resaltar el hecho que, asÃ­ como existe la Hormiga Culona, hay muchos alimentos nativos con sabores Ãºnicos que pueden potencializarse y expandirse alrededor del mundo. Nos hace falta arriesgarnos mÃ¡s, interesarnos por todo aquello que estÃ¡ en nuestras raÃ­ces y que hace parte de la cultura de nuestros ancestros. Tenemos que sentirnos orgullosos de todos estos platos, ingredientes y productos que muchas veces pasan desapercibidos ante nuestros ojos, pero que son una riqueza muy grande que pertenece a nuestro paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-3-e1478030449263.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4649" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-3-e1478030449263.png" alt="Imagen 3" width="500" height="322" /></a></p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;"><strong><u>Entrevista</u></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Nora RodrÃ­guez Ardila</p>
<p style="text-align: justify;">Santandereana</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><u>Otras fuentes</u></strong></p>
<p style="text-align: justify;">MartÃ­nez, A. G. (7 de 10 de 2011). <em>Las culonas tambiÃ©n son historia</em>. Recuperado el 20 de 10 de 2016, de <a href="http://elguane.blogspot.com.co/2011/10/las-culonas-son-historia.html" target="_blank" rel="noopener">http://elguane.blogspot.com.co/2011/10/las-culonas-son-historia.html</a></p>
<p style="text-align: justify;">GutiÃ©rrez, J. C. (24 de 06 de 2006). <em>Especiales Semana</em>. Recuperado el 17 de 10 de 2016, de <a href="http://www.semana.com/especiales/articulo/las-hormigas-culonas/79609-3" target="_blank" rel="noopener">http://www.semana.com/especiales/articulo/las-hormigas-culonas/79609-3</a></p>
<p style="text-align: justify;">Orozco, D. (s.f.). <em>Las deliciosas Hormigas Culonas</em>. Recuperado el 18 de 10 de 2016, de <a href="http://www.veintemundos.com/magazines/43-de/" target="_blank" rel="noopener">http://www.veintemundos.com/magazines/43-de/</a></p>
<p style="text-align: justify;">Pardo, F. (9 de 03 de 2008). <em>El Tiempo</em>. Recuperado el 19 de 10 de 2016, de <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2856077" target="_blank" rel="noopener">http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2856077</a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://cocinarte.co/tradicion-mas-innovacion-sabor-de-patria-que-se-renueva/" target="_blank" rel="noopener">http://cocinarte.co/tradicion-mas-innovacion-sabor-de-patria-que-se-renueva/</a>. (s.f.). <em>TradiciÃ³n mÃ¡s innovaciÃ³n: Sabor de patria que se renueva</em>. Recuperado el 2016</p>
<p style="text-align: justify;">(s.f.). Obtenido de <a href="http://blogs.infobae.com/viaje-latino/2013/05/01/de-italia-al-mundo/" target="_blank" rel="noopener">http://blogs.infobae.com/viaje-latino/2013/05/01/de-italia-al-mundo/</a></p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>MUJERES, Â¿SOLO PARA LAVAR Y PLANCHAR?</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/mujeres-solo-para-lavar-y-planchar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2016 21:02:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
		<category><![CDATA[Equidad]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/mujeres-solo-para-lavar-y-planchar/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desde que tengo uso de razÃ³n he tenido en mi mente la imagen de un niÃ±o jugando con caballos, tractores y balones, y a niÃ±as con cocinitas vajillas y muÃ±ecas.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>Fuente Imagen: Hilandorecuerdos.blogspot</em></p>
<p style="text-align: justify;">Â¿SerÃ¡ que estas preferencias prematuras impuestas por la sociedad han generado una discriminaciÃ³n temprana hacia labores especificas? Muchos se estarÃ¡n preguntando quÃ© es lo que quiero decir con todo lo anterior, pues esta pÃ¡gina esta dedicada al sector agroindustrial, pero aclaro desde ya que en este articulo realizarÃ© una introducciÃ³n sobre la poca importancia que le han dado a la mujer en el campo y la ciudad en los Ãºltimos siglos.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos remontamos a la Ã©poca del imperio romano (siglo 27 A.C hasta el siglo 68 D.C aproximadamente), la mujer siempre se caracterizÃ³ por desempeÃ±ar un rol de vital importancia en la sociedad, desde ser la encargada de dar a luz a la humanidad hasta tener la capacidad de labrar la tierra, cultivarla y cosecharla con sus propios brazos. Sin embargo, la oportunidad de poder acceder a medios de formaciÃ³n acadÃ©mica en esa Ã©poca era muy limitada, pues segÃºn su clase social dependÃ­an las labores y oportunidades para su vida. Por ejemplo, una mujer de clase media alta podÃ­a asistir al colegio hasta la edad de su matrimonio (entre los 12 y 17 aÃ±os) y despuÃ©s tomaba un rol importante dentro de las decisiones de su hogar y Ã¡mbito cultural de la sociedad. Por otro lado, una mujer esclava no tenia acceso a ningÃºn tipo de educaciÃ³n, lo cual hacia que su papel fuera mucho mas limitado en esta misma. A medida que se va avanzando en la historia, ubiquÃ©monos en el siglo XIV, la mujer seguÃ­a dedicÃ¡ndose a la labores del hogar y trabajos manuales artesanales, que si bien son muy valiosos y representativos en una cultura, no siempre fueron vistos socialmente del mismo calibre de las actividades realizadas por el hombre. Fue entonces en el siglo XX, cuando la mayorÃ­a de los hombres de Europa estaban en batalla durante las guerras, las mujeres pudieron sacar a relucir sus habilidades y capacidades, empezando a tomar un rol diferente dentro de la sociedad. Ya no eran las personas incapaces de velar por un hogar, todo lo contrario, eran vistas como un instrumento Ãºtil en la vida laboral, aunque con salarios mas bajos, jornadas mas largas y condiciones menos favorables, lograron resaltarse en todos los aspectos como nunca antes.</p>
<p style="text-align: justify;">Poniendo un poco mÃ¡s de cerca la lupa en Colombia y la situaciÃ³n de la mujer en el campo actual, esta poblaciÃ³n desempeÃ±a un papel primordial en la economÃ­a rural, no solo porque es un nÃºmero representativo en mano de obra campesina (24%); que contribuye en gran medida a la erradicaciÃ³n de pobreza, cuidado con el medio ambiente, educaciÃ³n agraria, promociÃ³n del policultivo y comercializaciÃ³n de sus productos.   Sin embargo, tristemente aun sigue habiendo alta discriminaciÃ³n y estereotipo de gÃ©nero que repercuten gravemente en el sector, impidiendo a un acceso equitativo de los recursos. Â¿Por quÃ© pasa esto? El Informe Nacional de Desarrollo Humano del 2011, menciona que las mujeres del campo colombiano por el hecho de ser mujeres sufren una triple discriminaciÃ³n: 1. Ser mujer; 2. Ser pobre y 3. Ser vÃ­ctimas del conflicto armado. Adicional a esto, el gobierno tampoco ha instaurado polÃ­ticas efectivas en donde la educaciÃ³n en el campo (para ambos gÃ©neros) sea considerada como un elemento bÃ¡sico y fundamental.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Mujer-Agricultura-historia-2.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-3896" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Mujer-Agricultura-historia-2.png" alt="Mujer Agricultura historia 2" width="600" height="400" /></a><em>                                          Fuente: Blogs20minutos</em></p>
<p style="text-align: justify;">Indagando un poco mÃ¡s en las causas del problema, el reporte del censo nacional agropecuario en Colombia de 2015, menciona que el 20% de la poblaciÃ³n rural entre 5 y 16 aÃ±os no tiene acceso a una educaciÃ³n bÃ¡sica y el 75% de los jÃ³venes que habitan en el campo entre 17 y 24 aÃ±os tampoco han logrado llegar a la educaciÃ³n superior, ya sea tÃ©cnica o universitaria. Con las anteriores cifras tan alarmantes, el gobierno debe hacer un seguimiento mÃ¡s riguroso a los programas de educaciÃ³n agraria, donde la poblaciÃ³n juvenil del campo continÃºe con el legado rural de sus ancestros de forma tÃ©cnica y rentable, por medio en el cual permitan visualizar como una gran oportunidad de vida y no se vean obligados a migrar a ciudades que por falta de educaciÃ³n, empleo y recursos perpetÃºen en la extrema pobreza.</p>
<p style="text-align: justify;">Hago un llamado a la sociedad, al gobierno y a todas las mujeres, mamÃ¡s y no mamÃ¡s, para que se promueva una educaciÃ³n en casa mÃ¡s igualitaria, un renuncio a los estereotipos de trabajo, una oportunidad para que las mujeres del campo logren tomar papeles mÃ¡s estratÃ©gicos y menos operativos, para que de esta manera comencemos una inclusiÃ³n natural, y el gÃ©nero no sÃ³lo estÃ© simbolizado con labores del hogar, que si bien son muy importantes, sino tambiÃ©n como elemento fundamental de productividad y desarrollo sostenible de un paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Twitter: @stephie_go</strong></p>
<h3></h3>
<h3>BibliografÃ­a</h3>
<ul>
<li style="text-align: justify;">DANE. (14 de 03 de 2014). <em>3rcer censo nacional agropecuario</em>. Recuperado el 03 de 02 de 2016, de BoletÃ­n No. 12: http://www.3ercensonacionalagropecuario.gov.co</li>
<li style="text-align: justify;">Pastor, C. A. (04 de 04 de 2011). <em>IECAH, Instituto de estudios sobre conflcitos y acciÃ³n humanitaria</em>. Recuperado el 03 de 02 de 2016, de IECAH: http://iecah.org/web/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=1523:el-papel-de-la-mujer-en-el-mundo-rural&amp;catid=34:analisis&amp;Itemid=85</li>
<li style="text-align: justify;"><em>Una dura radiografÃ­a del campo colombiano</em>. (15 de 08 de 2015). Recuperado el 03 de 02 de 2016, de www.semana.com: http://www.semana.com/economia/articulo/campo-colombiano-en-la-pobreza/438618-3</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
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		<item>
		<title>Establecimiento de los ingenios azucareros del Valle del Cauca</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/establecimiento-de-los-ingenios-azucareros-del-valle-del-cauca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Sep 2015 20:44:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[CaÃƒÂ±a de AzÃƒÂºcar]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La propagaciÃ³n de los ingenios azucareros en el Valle del Cauca se da a finales de los aÃ±os veinte.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 12pt;">Se establecen y expanden tres grupos familiares que consolidan el control sobre los medios productivos propios del cultivo de la caÃ±a de azÃºcar y de su proceso de transformaciÃ³n hacia la panela o el azÃºcar refinada. Estos grupos a los que me refiero son los Eder, de los cuales ya hablamos de manera detallada en el articulo anterior sobre La Manuelita, los Cabal y los Caicedo. Aunque estos grupos no fueron los Ãºnicos en invertir capital en ingenios nuevos, sÃ­ fueron capaces de mantener una posiciÃ³n predominante en el sector. PosiciÃ³n que aun comparten y de ahÃ­ la necesidad de considerarlos para entender mejor dicho sector azucarero en el Valle del Cauca. Se va conformando entonces, un sector con una situaciÃ³n comÃºn de intereses compartidos y que poseen, como ya lo mencionamos anteriormente, gran parte de los medios productivos necesarios para emprender un negocio rentable tomando como base el cultivo de la caÃ±a de azÃºcar.<a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></span> </strong></p>
<p><span id="more-773"></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;">Aunque los propietarios de las primeros ingenios tuvieran caracterÃ­sticas y deseos en comÃºn, no existÃ­a una acciÃ³n integrada entre ellos que les permitiera desarrollar el sector de manera mÃ¡s rÃ¡pida y organizada, introduciendo nuevas tecnologÃ­as y formando un gremio poderoso. De hecho, las primeras interacciones de los ingenios fueron bastante conflictivas, con cada grupo manejando influencias polÃ­ticas diferentes que les permitiera tener presencia en los aparatos del Estado encargados de la toma de decisiones.<a title="" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> Esto es bastante diferente a lo que se vive hoy en el sector, el cual es un ejemplo a seguir para los demÃ¡s sectores productivos de la agricultura colombiana, ya que han sabido organizarse a pesar de los conflictos previos y formar organizaciones gremiales solidas como lo son AsocaÃ±a y CenicaÃ±a, entre muchas otras mÃ¡s.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2447 aligncenter" src="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2015/09/images_JFCabal_Screen_Shot_2015-08-28_at_5.06.06_PM.png" alt="Screen Shot 2015-08-28 at 5.06.06 PM" width="450" height="444" /><br />
<span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"> Cada grupo familiar habÃ­a fundado uno de los primeros tres ingenios que hasta 1930 existÃ­an en el Valle del Cauca. El primero fue Manuelita de los Eder, despuÃ©s en 1926 aparece Central Azucarero del Valle S.A que desde 1954 es conocido como Ingenio Providencia, fundado por Modesto Cabal MadriÃ±an, finalmente, en el aÃ±o 1928 Hernando Caicedo Caicedo inaugura Ingenio Riopaila S.A y se instala la fÃ¡brica de azÃºcar en el corregimiento de La Paila. Entre estos tres ingenios, los mÃ¡s grandes y productivos de la regiÃ³n, manejaban el 59.2% de la producciÃ³n nacional en 1938 y ya para el aÃ±o 1956 tenÃ­an el 64.5% de la producciÃ³n, lo que demuestra su potencial productor. Hoy el Valle del Cauca produce prÃ¡cticamente el 100% del azÃºcar que se consume en el paÃ­s. <a title="" href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a> Tal concentraciÃ³n de la producciÃ³n y propiedad de los medios productivos de la caÃ±a de azÃºcar, representa una jerarquizaciÃ³n interna del sector, lo que lleva a que se compartan intereses en otras industrias de la economÃ­a.<a title="" href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> Es asÃ­ como estas familias se convierten en las mas influyentes en el campo polÃ­tico e ideolÃ³gico de la regiÃ³n y en ejemplo de pujanza empresarial para todo el paÃ­s. </span><span style="font-size: 12pt;"> <span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;">Ya en la dÃ©cada de los aÃ±os cincuenta, se establecen en el Valle del Cauca cuatro ingenios mÃ¡s, La Carmelita, Central Tumaco, La CabaÃ±a y Melendez, dando asÃ­ comienzo a un cluster importantÃ­simo en la regiÃ³n y la sustituciÃ³n de muchos otros cultivos por el de la caÃ±a de azÃºcar, para asÃ­ convertirse en proveedores de un sector agrÃ­cola con proyecciones muy interesantes. En esta Ã©poca tambiÃ©n vemos influencia del grupo Cabal, quien participa en el establecimiento de Ingenio Pichichi en 1941 y San Fernando en 1948, y de los Caicedo quienes fundaron Central Castila en 1945.<a title="" href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a> Como podemos evidenciar, ya en estos aÃ±os existe una industria moderna en el Valle del Cauca que continua hasta el dÃ­a de hoy, pero como es de esperarse con algunos cambios en la propiedad de algunos de los ingenios mencionados anteriormente.</span> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-family: helvetica, arial, sans-serif; line-height: 19.3199996948242px;">@JuanFCabal </span></span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">
<div>
<div style="text-align: justify;">
<hr align="left" size="1" width="33%" />
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1"><span style="font-size: 12pt; font-family: Cambria;">[1]</span></a> <span style="font-size: 10pt;">Collins, Charles D. «N SECTOR DE CLASE SOCIAL: LA BURGUESÃA AZUCARERA EN EL VALLE DEL CAUCA DURANTE LOS AÃ‘OS TREINTA V CUARENTA .» <i>Univalle</i> (n.d.): n. pag. Web.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="#_ftnref2" name="_ftn2"><span style="font-size: 12pt; font-family: Cambria;">[2]</span></a> IbÃ­d</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="#_ftnref3" name="_ftn3"><span style="font-size: 12pt; font-family: Cambria;">[3]</span></a> IbÃ­d</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="#_ftnref4" name="_ftn4"><span style="font-size: 12pt; font-family: Cambria;">[4]</span></a> IbÃ­d</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="#_ftnref5" name="_ftn5"><span style="font-size: 12pt; font-family: Cambria;">[5]</span></a> IbÃ­d</p>
</div>
</div>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Primeros procesos de industrializaciÃ³n del sector azucarero en el Valle del Cauca: La Manuelita</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/primeros-procesos-de-industrializacion-del-sector-azucarero-en-el-valle-del-cauca-la-manuelita/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Aug 2015 05:45:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[azucar]]></category>
		<category><![CDATA[CaÃƒÂ±a de AzÃƒÂºcar]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando hablamos de los primeros grandes ingenios azucareros que se establecieron en el Valle del Cauca, es imposible dejar afuera a don Santiago Eder y su familia, quienes generaciÃ³n tras generaciÃ³n han trabajado en el desarrollo de una gran organizaciÃ³n, que ha traÃ­do aportes significativos no solo para el departamento sino para todo el paÃ­s.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;">Esta historia se remonta al aÃ±o 1864, cuando Santiago Eder y Pio Rengifo adquirieron en subasta pÃºblica, las fincas La Rita y La Manuelita cerca a Palmira, la cuales pertenecÃ­an a Jorge Enrique Isaacs, padre del famoso escritor y poeta, que en su obra â€œLa MarÃ­aâ€ supo plasmar el ambiente natural y romÃ¡ntico de esta regiÃ³n.<a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Luego de poner en funcionamiento el antiguo trapiche y sembrado las suertes de caÃ±a que habÃ­an recibido al comprar las tierras, empezÃ³ el desarrollo y expansiÃ³n de un ingenio azucarero que ha logrado consolidarse como uno de los mÃ¡s importantes del continente. Fue precisamente Manuelita al mando de Santiago Eder, quien importÃ³ las primeras maquinas de vapor, â€œdando asÃ­ la base para el suministro de una energÃ­a regulable, suficientemente segura y a un ritmo uniforme para mover la maquinaria, ademÃ¡s de permitir una regulaciÃ³n de temperaturas indispensables para la transformaciÃ³n de la caÃ±a de azÃºcar.â€<a title="" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Con estos nuevos procesos de producciÃ³n como es de esperarse, vinieron unos cambios significativos para el sector azucarero, especialmente en el hecho de que debÃ­a hacerse una reformulaciÃ³n de la integraciÃ³n campo-fÃ¡brica con transformaciones no solo en el cultivo como tal, sino en el transporte despuÃ©s del corte al ingenio. <a title="" href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a></div>
<p><span id="more-744"></span></p>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Este avance tecnolÃ³gico marcÃ³ el futuro de la empresa y de todo el sector azucarero vallecaucano, pues las haciendas y agricultores grandes de la regiÃ³n tuvieron que hacer una inversiÃ³n importante, dejando a un lado el proceso productivo que dependÃ­a de la fuerza animal y trabajo manual pesado para su funcionamiento. Estos obstÃ¡culos que enfrentaron Eder y los primeros inversionistas en el sector, tienen que ver no solamente en la inauguraciÃ³n y mantenimiento de formas novedosas en el cultivo de la caÃ±a de azÃºcar y su transformaciÃ³n industrial, sino tambiÃ©n un sin nÃºmero de problemas relacionados con la introducciÃ³n de una producciÃ³n capitalista relativamente avanzada en un ambiente social y productivo tradicional.<a title="" href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Recordemos en los Ãºltimos artÃ­culos escritos sobre el tema, la descripciÃ³n que se hizo de las primeras haciendas productoras de mieles y azucares, donde la producciÃ³n no era la mÃ¡s efectiva y dependÃ­a como lo mencionamos anteriormente de mÃ©todos y tÃ©cnicas rudimentarias. Si a este hecho le sumamos la grave inestabilidad polÃ­tica en la que se encontraba el paÃ­s, con recurrentes guerras civiles y odios polÃ­ticos, las dificultades del transporte y la ausencia de un Estado con autoridad para que se respetara la demarcaciÃ³n y la seguridad de la propiedad de la tierra, nos sorprenderÃ­amos de encontrar un sector que aun lucha por mantenerse a la vanguardia de la industria mundial. Sin embargo, tras una incesante lucha se puso en marcha en 1901, la fÃ¡brica de vapor del Ingenio de La Manuelita para la producciÃ³n de azÃºcar blanco, granulado y de excelente calidad. La llegada de la maquinaria hasta Palmira se dio luego de un recorrido de 150 kilÃ³metros de junglas, rÃ­os y montaÃ±as a lomo de mula desde Buenaventura, ademÃ¡s de tres meses en barco desde la fabrica McOrnie Harvey y Co., en Glasgow, Escocia, donde don Santiago habÃ­a encargado la maquinaria. <a title="" href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Parte del Ã©xito de los Eder e Ingenio Manuelita, fue el excelente manejo polÃ­tico que tuvieron, a esto me refiero a la manera en cÃ³mo el grupo familiar debiÃ³ proteger sus intereses econÃ³micos adentrÃ¡ndose a los centros de decisiÃ³n en el aparato estatal. Lograron establecer de cierta medida una red de influencia bastante importante dentro de la polÃ­tica colombiana, asociÃ¡ndose con personajes polÃ­ticos de la Ã©poca como por ejemplo Rafael Reyes, Sergio Arboleda, Rafael Uribe Uribe y TomÃ¡s Cipriano de Mosquera.<a title="" href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a> Esto lo lograron gracias a la ausencia de una estructura estatal solida institucionalmente, lo que daba la oportunidad a la clase dominante de impulsar sus intereses econÃ³micos. AsÃ­ los Eder lograron solidificar sus empresas industriales las cuales venÃ­an siendo atacadas por ingenios que no habÃ­an realizado el paso tecnolÃ³gico a las maquinas de vapor y la centrifugaciÃ³n del azÃºcar y las constantes turbulencias sociales y polÃ­ticas.</div>
<div></div>
<div><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2015/08/images_JFCabal_Eder_RR.jpg" alt="Eder RR" width="540" height="397" /></div>
<div style="text-align: center;">FOTO TOMADA DE: <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/James_Martin_Eder#/media/File">https://en.wikipedia.org/wiki/James_Martin_Eder#/media/File</a>:Eder_1f54213f93_o.jpg</div>
<div></div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">Tristemente mÃ¡s de 100 aÃ±os despuÃ©s, podemos encontrar algunos de los mismos problemas que enfrentÃ³ Santiago Eder y la Manuelita en su proceso de expansiÃ³n. La dificultad del transporte y la debilidad institucional que en ocasiones aqueja a nuestro paÃ­s, sigue siendo un problema para el desarrollo del agro colombiano. AdemÃ¡s podemos encontrar aÃºn intereses individuales que priman sobre el desarrollo integral de la sociedad, en el caso de Manuelita el apoyo del Estado fue primordial para el desarrollo de la organizaciÃ³n y por ende de todo el sector azucarero del paÃ­s. Sin embargo, ya hemos tenido mÃ¡s de un caso de corrupciÃ³n dentro de nuestra Estado, donde las personas que controlan la toma de decisiones se aprovechan de ello y acaban con nuestros recursos.</div>
<div></div>
<div>@JuanFCabal</div>
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<div>BibliografÃ­a</div>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> BermÃºdez Escobar, Isabel Cristina. La caÃ±a de azÃºcar en el Valle del Cauca. Credencial Historia No. 92. En: <a href="http://www.banrepcultural.org/revista-18">http://www.banrepcultural.org/revista-18</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Collins, Charles D. «N SECTOR DE CLASE SOCIAL: LA BURGUESÃA AZUCARERA EN EL VALLE DEL CAUCA DURANTE LOS AÃ‘OS TREINTA V CUARENTA .» Univalle (n.d.): n. pag. Web.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> IbÃ­d</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> IbÃ­d</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> «AzÃºcar Manuelita, La Pionera.» &#8211; Dinero.com. N.p., n.d. Web. &lt;<a href="http://www.dinero.com/edicion-impresa/especial-comercial/articulo/azucar-manuelita-pionera/24922&gt;.">http://www.dinero.com/edicion-impresa/especial-comercial/articulo/azucar-manuelita-pionera/24922&gt;.</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Collins, Charles D. «N SECTOR DE CLASE SOCIAL: LA BURGUESÃA AZUCARERA EN EL VALLE DEL CAUCA DURANTE LOS AÃ‘OS TREINTA V CUARENTA .» Univalle (n.d.): n. pag. Web.</p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>ConsolidaciÃ³n de los cultivos de caÃ±a de azÃºcar en el Valle del Cauca</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/consolidacion-de-los-cultivos-de-cana-de-azucar-en-el-valle-del-cauca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Aug 2015 03:44:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[azucar]]></category>
		<category><![CDATA[CaÃƒÂ±a de AzÃƒÂºcar]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el Valle del Cauca, ningÃºn otro cultivo a contribuido tantas transformaciones a la cultura y sociedad de esta regiÃ³n como la caÃ±a de azÃºcar.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/consolidacion-de-los-cultivos-de-cana-de-azucar-en-el-valle-del-cauca/">ConsolidaciÃ³n de los cultivos de caÃ±a de azÃºcar en el Valle del Cauca</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">Como bien lo discutimos en el articulo pasado â€œOrÃ­genes de la CaÃ±a de AzÃºcar en Colombia,â€ la gramÃ­nea fue introducida desde el siglo XVI por SebastiÃ¡n de BelalcÃ¡zar y se fue esparciendo por toda la banda izquierda del rÃ­o Cauca. Desde este momento, varios terratenientes ubicados en esta zona geogrÃ¡fica comenzaron a sembrarla e instaurar los primeros trapiches azucareros en sus tierras. Estas primeras explotaciones del cultivo fueron sumamente limitadas, pues no se contaba con los elementos tecnolÃ³gicos adecuados para la obtenciÃ³n de las mieles y sus posterior preparaciÃ³n para el consumo y comercializaciÃ³n. Estas producciones que dieron los primeros trapiches del Valle del Cauca, respondieron a las necesidades del momento debido a la demanda que habÃ­a de las mieles </span><span style="font-size: 9pt; line-height: 115%;"><a href="#_msocom_1" name="_msoanchor_1"></a></span><span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">para los trabajadores de las minas de oro que estaban siendo explotadas en Cartago, Anserma y Toro. <a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1"><span style="font-size: 12pt;">[1]</span></a> </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-726"></span><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">Estos trapiches de los que estamos hablando fueron descritos por algunos frailes espaÃ±oles que visitaron AmÃ©rica con el animo de infundir el catolicismo en sus nativos. Entre ellos se encuentra Juan de Santa Gertrudis que en una de sus crÃ³nicas describiÃ³ los trapiches â€œcomo el ingenio de moler caÃ±a dulce, para hacer azÃºcar. Son tres palos parados redondos a punta de compÃ¡s, de vara y media de alto, engarzados uno con otro con sus dientes al modo de rueda de la matraca. El de en medio tiene su espiga, y con ella engarza la hembra de un timÃ³n como en una noria. Este tiran caballos o bueyes, y cuanta caÃ±a se mete entre los tres, metida por este y sacada por el otro, la estruja de tal suerte que sale hecha una hiesca. El caldo cae abajo en una canal, y va a dar a una poza donde se recoge. De allÃ­ los pasan a los fondos de la hornasa, en donde con la candela se cuaja la miel».<a title="" href="#_ftn2" name="_ftnref2"><span style="font-size: 12pt;">[2]</span></a> </span><span style="font-size: 9pt; line-height: 115%;"><a href="#_msocom_2" name="_msoanchor_2"></a></span><span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">Como podemos evidenciar estos primeros trapiches requerÃ­an de mano de obra humana y fuerza animal</span> <span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">exigente, por lo que la introducciÃ³n de esclavos en las haciendas vallecaucanas se realizÃ³ de manera bastante acelerada. La presencia de la raza negra</span> <span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">en el departamento del Valle del Cauca tiene precisamente mucho que ver con la instauraciÃ³n de estos procesos productivos en el departamento, y representa el desarrollo cultural mencionado anteriormente asociado a la caÃ±a de azÃºcar.</span></span><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"> <span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">A medida que avanzaba la Ã©poca de la Colonia en el Valle del Cauca, se fue modificando el entorno productivo alrededor de la caÃ±a de azÃºcar. Es aquÃ­ donde aparecen las grandes haciendas, las cuales se caracterizan por la presencia del dueÃ±o en su tierra aumentando de esta manera el control sobre los cultivos y los procesos productivos</span><span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">. AdemÃ¡s se empezaron a construir casas para el dueÃ±o, su familia y la servidumbre, y sitios de habitaciÃ³n para los esclavos, contiguos a los lugares de trabajo. Cerca de la casa grande se construÃ­a tambiÃ©n una capilla la cual facilitaba la distribuciÃ³n de las ordenes de trabajo y satisfacÃ­a las necesidades religiosas de todos los integrantes de la hacienda.<a title="" href="#_ftn3" name="_ftnref3"><span style="font-size: 12pt;">[3]</span></a> Mientras se consolidaban las haciendas vallecaucanas crecÃ­a la producciÃ³n de la caÃ±a de azÃºcar y sus derivados, lo cual permitiÃ³ una expansiÃ³n comercial interesante, tanto asÃ­ que se hacen exportaciones de azÃºcar desde Ã©pocas tan tempranas como 1589 a lugares como PanamÃ¡, Antioquia y Quito. Este fenÃ³meno llevÃ³ a un aumento de la rentabilidad de la tierra y a largo plazo a la transformaciÃ³n de estas haciendas en ingenios azucareros bastante productivos. Si sumamos esto a la ampliaciÃ³n de la demanda que se dio a finales del siglo XVII con la llegada de nuevos proyectos mineros en el departamento del ChocÃ³, observamos una necesidad de los subproductos del azÃºcar como aspadura, alfandoque, alfaÃ±ique, melcocha, guarapo, aguardiente, miel, azÃºcar, miel de purga y rallado, dulce que se hacia con cÃ¡scara de naranja, limones o sidras.<a title="" href="#_ftn4" name="_ftnref4"><span style="font-size: 12pt;">[4]</span></a></span></span></p>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;"> Finalmente, cabe destacar que no solo los hacendados o campesinos vallecaucanos se beneficiaron de este producto agrÃ­cola, el Estado colonial hizo tambiÃ©n de este uno de sus mÃ¡s importantes maneras de generar renta por medio de la cobranza del diezmo a la miel y el establecimiento del estanco de aguardiente.<a title="" href="#_ftn5" name="_ftnref5"><span style="font-size: 12pt;">[5]</span></a> Este tipo de negocio se sigue manteniendo incluso hoy, pues podemos evidenciar cÃ³mo las licoreras de los departamentos contribuyen a una importante parte del ingreso que estos tienen.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;">@JuanFCabal</span></strong></div>
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<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;">BibliografÃ­a</span></div>
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<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1"><span style="font-size: 12pt;">[1]</span></a> <span style="font-size: 9pt;">EL DESARROLLO AGROPECUARIO Y LA CAÃ‘A DE AZÃšCAR EN EL VALLE DEL CAUCA.» Valle Del Cauca Procesos Historicos. Valleonline.org, n.d. Web. &lt;http%3A%2F%2Fwww.valleonline.org%2Ftiki-index.php%3Fpage%3DEl%2Bdesarrollo%2Bagropecuario%2By%2Bla%2Bca%C3%B1a%2Bde%2Baz%C3%BAcar%2Ben%2Bel%2BValle%2Bdel%2BCauca&gt;.</span></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><a title="" href="#_ftnref2" name="_ftn2"><span style="font-size: 10pt;">[2]</span></a> <span style="font-size: 11pt;">BermÃºdez Escobar, Isabel Cristina. </span><span style="font-size: 11pt;">La caÃ±a de azÃºcar en el Valle del Cauca. </span><span style="font-size: 11pt;">Credencial Historia No. 92. En: <span style="color: blue;"><a href="http://www.banrepcultural.org/revista-18">http://www.banrepcultural.org/revista-18</a> </span></span></span></p>
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<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><a title="" href="#_ftnref3" name="_ftn3"><span style="font-size: 12pt;">[3]</span></a> <span style="font-size: 9pt;">EL DESARROLLO AGROPECUARIO Y LA CAÃ‘A DE AZÃšCAR EN EL VALLE DEL CAUCA.» Valle Del Cauca Procesos Historicos. Valleonline.org, n.d. Web. &lt;http%3A%2F%2Fwww.valleonline.org%2Ftiki-index.php%3Fpage%3DEl%2Bdesarrollo%2Bagropecuario%2By%2Bla%2Bca%C3%B1a%2Bde%2Baz%C3%BAcar%2Ben%2Bel%2BValle%2Bdel%2BCauca&gt;.</span></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><a title="" href="#_ftnref4" name="_ftn4"><span style="font-size: 12pt;">[4]</span></a> <span style="font-size: 11pt;">BermÃºdez Escobar, Isabel Cristina. </span><span style="font-size: 11pt;">La caÃ±a de azÃºcar en el Valle del Cauca. </span><span style="font-size: 11pt;">Credencial Historia No. 92. En: <span style="color: blue;"><a href="http://www.banrepcultural.org/revista-18">http://www.banrepcultural.org/revista-18</a></span></span></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><a title="" href="#_ftnref5" name="_ftn5"><span style="font-size: 12pt;">[5]</span></a> IbÃ­d</span></p>
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<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/consolidacion-de-los-cultivos-de-cana-de-azucar-en-el-valle-del-cauca/">ConsolidaciÃ³n de los cultivos de caÃ±a de azÃºcar en el Valle del Cauca</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Â¿Por quÃ© tomamos leche?: Breve historia del consumo de leche</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/por-que-tomamos-leche-breve-historia-del-consumo-de-leche/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Aug 2015 14:50:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pecuaria]]></category>
		<category><![CDATA[alimento]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[industria de alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Lacteos]]></category>
		<category><![CDATA[leche]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/por-que-tomamos-leche-breve-historia-del-consumo-de-leche/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Â¿QuÃ© es la leche? SegÃºn la Real Academia EspaÃ±ola (RAE) la leche es un "lÃ­quido blanco que segregan las mamas de las hembras de los mamÃ­feros para alimento de sus crÃ­asâ€.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;">De esta definiciÃ³n se esboza una de las principales crÃ­ticas hacia su consumo y quizÃ¡s un buen punto de partida hacia su historia como alimento. La crÃ­tica es bastante sencilla, los seres humanos somos la Ãºnica especie que sigue tomando leche habiendo finalizado la infancia, y peor aÃºn, somos la Ãºnica especie que toma leche de otro animal. No obstante, este artÃ­culo se centra en la historia de su consumo y por esta razÃ³n que no se profundizarÃ¡ en las crÃ­ticas. La razÃ³n principal por la que tomamos leche es por su alto contenido de calcio. El calcio ayuda a formar y mantener la masa Ã³sea. No todos los humanos tomamos leche y su consumo se fue dando en pequeÃ±os pasos en nuestros antepasados. En este artÃ­culo se quiere reseÃ±ar brevemente cÃ³mo se fue dando el consumo de leche en nuestros antepasados.</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-719"></span></p>
<div style="text-align: justify;">En la definiciÃ³n queda bien claro que este lÃ­quido blanquecino tiene el propÃ³sito de alimentar a los bebÃ©s (crÃ­as) mamÃ­feros. En el caso de los humanos este periodo va hasta los dos aÃ±os aproximadamente. Ahora bien, Â¿en quÃ© momento los adultos (humanos) decidieron seguir tomando leche, habiendo finalizado el periodo de lactancia? El momento exacto no se sabe con certeza. No obstante, los estudios han determinado que el primer consumo de leche se ubica entre el aÃ±o 6.000 a 8.000 A.C, en este periodo los seres humanos aprendieron a domesticar especies animales, primero para el consumo de carne y posteriormente para la recolecciÃ³n de leche [1].</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">El proceso fue lento, la leche tiene un azÃºcar llamado lactosa. Para desdoblar la lactosa, permitiendo su absorciÃ³n, se genera una enzima llamada lactasa. Esta enzima la van perdiendo los mamÃ­feros al finalizar su infancia. Al perder esta enzima la leche se convierte en â€œvenenoâ€ para los mismos. Los seres humanos, con su estatus de mamÃ­feros no son la excepciÃ³n o al menos nuestros antepasados no lo eran. Como les era imposible tomar la leche por la lactosa, decidieron cuajarla para hacer quesos y yogures, reduciendo la cantidad de lactosa. Poco a poco, los humanos desarrollaron la tolerancia a la lactosa y esta tolerancia se fue pasando entre generaciones. Esta tolerancia a la lactosa no es comÃºn a todos los seres humanos. La leche es un alimento de una muy corta duraciÃ³n y que necesita condiciones especÃ­ficas. Hoy en dÃ­a tomamos leche pasteurizada, reduciendo la cantidad de bacterias que esta posee. No obstante, la pasteurizaciÃ³n es un proceso relativamente joven. Al no estar la leche pasteurizada, las altas temperaturas incrementan en mayor medida el nÃºmero de las bacterias y contribuyen a su putrefacciÃ³n. Posiblemente, por esta razÃ³n su consumo se originÃ³ en el Norte debido a sus bajas temperaturas, aumentando un poco la vida Ãºtil de la leche. El efecto de la temperatura en la leche es tambiÃ©n una posible razÃ³n por la que hoy en dÃ­a se evidencia una mayor intolerancia a la lactosa en las regiones tropicales [1].</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">A modo de conclusiÃ³n, se quiere destacar que no todos los humanos pueden tomar leche y que ninguno de nuestros antepasados podÃ­a. La tolerancia a la lactosa fue un proceso lento en el cual se tuvo que reducir en primer lugar la cantidad de lactosa para ir desarrollando poco a poco la lactasa, permitiÃ©ndonos procesar la lactosa.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">Finalmente, quiero hacer una invitaciÃ³n a leer el artÃ­culo de la prÃ³xima semana, en el cual hablaremos de la baja productividad de la ganaderÃ­a en Colombia.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><strong> @andresdiezb</strong></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></div>
<div style="text-align: justify;">[1] AHDB Dairy. (s.f.). AHDB Dairy. Obtenido de <a href="#.VcVccPmqpBc.">http://dairy.ahdb.org.uk/talking-to-the-public/talking-to-schools/providing-school-milk/the-history-of-milk/#.VcVccPmqpBc.</a></div>
<p>&nbsp;</p>
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			</item>
		<item>
		<title>OrÃ­genes de la CaÃ±a de AzÃºcar en Colombia</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/origenes-de-la-cana-de-azucar-en-colombia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Aug 2015 21:15:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[azucar]]></category>
		<category><![CDATA[caÃƒÂ±a de]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/origenes-de-la-cana-de-azucar-en-colombia/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Para entender uno de los sectores agrÃ­colas mÃ¡s productivos del paÃ­s tenemos que remontarnos cientos de aÃ±os atrÃ¡s a la Ã©poca de la conquista, donde por primera vez se sembraron terrenos con caÃ±as dulces en territorio colombiano.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;">Es aquÃ­ donde aparecen dos personajes muy importantes para esta historia, SebastiÃ¡n de BelalcÃ¡zar fundador de Cali y PopayÃ¡n y Pedro de Heredia fundador de Cartagena. BelalcÃ¡zar, quien se embarcÃ³ para AmÃ©rica en el aÃ±o de 1507, habÃ­a tenido ya contacto con los caÃ±amelares en la Isla La EspaÃ±ola y luego de la fundaciÃ³n de Quito y Guayaquil por Ã©l mismo, decidiÃ³ aventurarse al norte en bÃºsqueda de mayores riquezas estableciendo a su paso las ciudades Cali y PopayÃ¡n<a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. En estas tierras introduce las primeras plÃ¡ntulas de caÃ±a conseguidas en Santo Domingo y PanamÃ¡ entre los aÃ±os de 1538 a 1541, convirtiÃ©ndose asÃ­ en el fundador de un cultivo que le traerÃ­a un desarrollo importante al departamento del Valle del Cauca. En su finca de Yumbo, BelalcÃ¡zar implemento el primer trapiche manual de la regiÃ³n, que aunque era de una muy reducida escala domÃ©stica trajo consigo beneficios importantes para su dueÃ±o, primer industrial o artesano de este tipo en la regiÃ³n. <a title="" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a></div>
<div></div>
<p><span id="more-712"></span></p>
<div style="text-align: justify;">Por otro lado y aunque parezca curioso, los primeros caÃ±aduzales sembrados en Colombia no fueron en el Valle del Cauca, donde queda la moderna industria azucarera de nuestro paÃ­s, sino en la Costa Caribe, al mando de Pedro de Heredia. Heredia tenÃ­a antes de llegar a Cartagena en el aÃ±o 1533, un ingenio azucarero en AzÃºa, en la Isla de Santo Domingo, trapiche movido por caballos y ruedas que exprimÃ­an el jugo de la caÃ±a puesta entre ellas<a title="" href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. Es por ello que Heredia debiÃ³ transferir caÃ±a desde AzÃºa a Cartagena, en donde las crÃ³nicas nos hablan de melcochas fabricada con mieles vÃ­rgenes o azÃºcar pardo, las cuales dejaron grandes riquezas a los melcocheros de esa regiÃ³n<a title="" href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>. La expansiÃ³n y difusiÃ³n de la conquista espaÃ±ola en el reino de la Nueva Granada se hizo de manera rÃ¡pida, dejando consigo mezcla de razas entre indios, negros y europeos y la introducciÃ³n de ganados y cultivos mayores como por ejemplo, trigo, tabaco, algodÃ³n, cacao y maÃ­z. En el caso de la caÃ±a de azÃºcar podemos ver cÃ³mo hacia 1560 este cultivo se encuentra en regiones tan distantes como Cali, Cartagena, GachetÃ¡ y Arma, demostrando su desarrollo junto a al desarrollo agrÃ­cola y poblacional del paÃ­s<a title="" href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>.</div>
<div></div>
<div style="text-align: justify;">En los primeros aÃ±os de este producto agrÃ­cola en el paÃ­s, las mieles sirvieron como complemento alimenticio del ganado vacuno y los equinos, ademÃ¡s de servir como abastecimiento de la fuerza de trabajo de la regiÃ³n, especialmente de sector minero del norte del Valle del Cauca<a title="" href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>. AdemÃ¡s de esto, era un producto primordial para los ejÃ©rcitos, condimento de remedios y jarabes, mostrando su carÃ¡cter medicinal del que ya gozaba fama desde la Ã©poca medieval. Esto demuestra la versatilidad del cultivo de caÃ±a de azÃºcar, el cual desde varios cientos de aÃ±os viene siendo utilizado para la producciÃ³n de diferentes productos y no solamente para la elaboraciÃ³n de azucares y mieles.</div>
<p><strong>@JuanFCabal</strong></p>
<div>
<p>&nbsp;</p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Revista de Indias, 2005, vol. LXV, nÃºm. 233 PÃ¡gs. 49-78. OSCAR GERADO RAMOS GÃ“MEZ. â€œCaÃ±a de AzÃºcar en Colombia.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> «Historia Del Sector Azucarero.» Sector Azucarero Colombiano. AsocaÃ±a, n.d. Web. &lt;http%3A%2F%2Fwww.asocana.org%2Fpublico%2Fhistoria.aspx&gt;.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Revista de Indias, 2005, vol. LXV, nÃºm. 233 PÃ¡gs. 49-78. OSCAR GERADO RAMOS GÃ“MEZ. â€œCaÃ±a de AzÃºcar en Colombia.</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> IbÃ­d</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> IbÃ­d</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> «EL DESARROLLO AGROPECUARIO Y LA CAÃ‘A DE AZÃšCAR EN EL VALLE DEL CAUCA.» Valle Del Cauca Procesos Historicos. Valleonline.org, n.d. Web. &lt;http%3A%2F%2Fwww.valleonline.org%2Ftiki-index.php%3Fpage%3DEl%2Bdesarrollo%2Bagropecuario%2By%2Bla%2Bca%C3%B1a%2Bde%2Baz%C3%BAcar%2Ben%2Bel%2BValle%2Bdel%2BCauca&gt;.</p>
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		<title>â€œA lomo de mulaâ€ &#8211; Parte IV</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/a-lomo-de-mula-4/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 May 2015 04:45:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pecuaria]]></category>
		<category><![CDATA[Arrieros]]></category>
		<category><![CDATA[Equinos]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Mulas]]></category>
		<category><![CDATA[Transporte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En nuestra ultima entrega acerca de la arrierÃ­a nos concentraremos en describir al eje sobre el que esta tradiciÃ³n se construyÃ³, el hombre detrÃ¡s de todo: el arriero.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span id="more-649"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El oficio de la arrierÃ­a generaba prestigio para quienes lo ejercÃ­an, estos eran reconocidos en sus pueblos y sobre todo admirados por su tenacidad. Para ejercer la arrierÃ­a era necesario desenvolverse bien en una gran variedad de actividades, tal como lo describe Ferro: â€œA pesar de lo obsoleto de la tÃ©cnica, la arrierÃ­a exigÃ­a un verdadero conocimiento, normas, trabajos especializados, distribuciÃ³n de funciones, jerarquÃ­as, dominio del medio, orden y eficacia. El arriero debÃ­a tener conocimiento sobre el tiempo; sentido de orientaciÃ³n; dominar habilidades culinarias; mÃ©dicas, comerciales, domÃ©sticas, las tÃ©cnicas de pesas y medidas; saber sobre la vida de los animales; la construcciÃ³n; y ademÃ¡s; eran indispensables la fuerza, la destreza, el ingenio y la habilidad para sortear con rapidez y eficacia cualquier imprevisto en el camino.â€<a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> Para consolidar todos estos conocimientos los arrieros tenÃ­an un camino de perfeccionamiento desde que empezaban hasta que constituÃ­an su propia mulada. Iniciaban trabajando para grandes muladas donde no eran propietarios, perfeccionando el oficio y aprendiendo de la experiencia de otros arrieros, a medida que lograban ahorrar constituÃ­an su propia mulada con un pequeÃ±o nÃºmero de animales y se unÃ­an a otros arrieros independientes creciendo hasta poder organizar una gran mulada por si mismos. Asimismo es fundamental resaltar el papel de la familia en la transmisiÃ³n de los conocimientos de arrierÃ­a, el oficio solÃ­a ser pasado de padre a hijo, y habÃ­an varios que contaban varias generaciones en la arrierÃ­a.</p>
<p style="text-align: justify;">El camino del arriero iniciaba como sangrero, en las grandes muladas este era el que se encargaba de ir con un caballo delante de las mulas organizÃ¡ndolas a travÃ©s de una corneta o bocina<a title="" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. El sangrero solÃ­a ser joven y ademÃ¡s de esto era el que se encargaba de la comida y de cargar todos los elementos de dormir de los arrieros. Una vez tomaba experiencia e iba creciendo, se desempeÃ±aba como peÃ³n o arriero raso encargÃ¡ndose de la carga, cuidÃ¡ndola y ajustÃ¡ndola a las vicisitudes del camino y ademÃ¡s arriaba a las mulas<a title="" href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. Aquellos arrieros que se destacaban en el oficio se convertÃ­an en caporales, manejando a otros arrieros y administrando el manejo de la carga. Asimismo el caporal era quien seÃ±alaba â€œâ€¦rutas, sitios de hospedaje, duraciÃ³n de las jornadas, responsables de la entrega de la carga con sus recibos y remisiones, se encargaba tambiÃ©n de escoger arrieros y sangreros.â€<a title="" href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> Los caporales que podÃ­an ahorrar y comprar algunas mulas eran quienes se independizaban y formaban su propia mulada, juntÃ¡ndose con otros independientes. En estas travesÃ­as solÃ­an encontrarse varios arrieros y compartÃ­an en las posadas o estaciones, tomÃ¡ndose sus tragos y relatando sus aventuras, allÃ­ igualmente se encargaban de cuidar a las mulas, alimentÃ¡ndolas y arreglando la carga para que no las lastimara. Ellos eran conscientes de la importancia de mantener bien sus animales, por eso siempre dedicaban tiempo en la noche y antes de partir al cuidado y alimentaciÃ³n de estos.</p>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2015/05/images_Francisco_Alejandro_Lugo_Castro_1377116969152856.jpg" alt="1377116969152856" width="450" height="338" />Tomado de: <a href="http://www.artelista.com/en/artwork/1377116969152856-arrierossemos.html">http://www.artelista.com/en/artwork/1377116969152856-arrierossemos.htm</a></p>
<p style="text-align: justify;">Para el camino los arrieros siempre contaban con unos implementos claves, en primer lugar el siempre reconocido carriel, este era el objeto donde llevaban todas sus pertenencias. AllÃ­ cargaban navajas, agujas de arria, cuerdas, ropa, herraduras para las mulas, martillo y machete o peinilla, y principalmente comida para el viaje, entre otros. Uno de los principales alimentos que constituÃ­an su dieta durante las travesÃ­as era el maÃ­z; las mujeres de la familia lo cocinaban y lo envolvÃ­an en una hoja de plÃ¡tano, este alimento era fundamental porque duraba durante mucho tiempo, inclusive hasta un mes. Era una comida esencial para el camino, pues en las paradas los sangreros cocinaban o comÃ­an en las posadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante estas cuatro entregas hemos dado una mirada solo a una pequeÃ±a parte de la historia de estos emprendedores y tenaces personajes, el reconocimiento que tienen se ha quedado pequeÃ±o de alguna manera, pues sobre el lomo de los animales que dirigÃ­an se construyÃ³ el paÃ­s que conocemos. Esta historia deberÃ­a ser un ejemplo para las nuevas generaciones sobre la capacidad que tiene el hombre de superar las adversidades y hacer de estas una ventaja, si nuestros antepasados pudieron hacer paÃ­s por estos intrincados caminos y sin nada mas que su sabidurÃ­a porque nosotros no podemos seguir adelante y hacerlo aÃºn mejor con todas las posibilidades que tenemos. Por otro lado desde ANeIA trataremos de continuar dando visibilidad al tema equino, empezamos por su importancia en la construcciÃ³n del paÃ­s y continuaremos recorriendo su evoluciÃ³n hasta nuestros dÃ­as.</p>
<p><strong>@alejandrolugoc</strong></p>
<p><strong>BibliografÃ­a</strong></p>
<p>FERRO MEDINA, GermÃ¡n. A Lomo de Mula. BogotÃ¡: BancÃ¡fe, 2004.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> FERRO MEDINA, GermÃ¡n. A Lomo de Mula. BogotÃ¡: BancÃ¡fe, 2004.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> IbÃ­d.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> IbÃ­d.</p>
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<p><a title="" href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> IbÃ­d.</p>
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