<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Social archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
	<atom:link href="https://aneia.uniandes.edu.co/tag/social/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://aneiapre.uniandes.edu.co/tag/social/</link>
	<description>AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</description>
	<lastBuildDate>Tue, 11 Jul 2023 13:16:47 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://aneia.uniandes.edu.co/wp-content/uploads/2023/06/cropped-favicon-1-32x32.png</url>
	<title>Social archivos - ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</title>
	<link>https://aneiapre.uniandes.edu.co/tag/social/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Desarrollo Inclusivo en el Campo Colombiano</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/desarrollo-inclusivo-en-el-campo-colombiano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Feb 2020 14:39:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[acciones colectivas]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[EconomÃƒÂ­a]]></category>
		<category><![CDATA[inclusiÃƒÂ³n]]></category>
		<category><![CDATA[InclusiÃƒÂ³n Social]]></category>
		<category><![CDATA[PequeÃƒÂ±os productores]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/desarrollo-inclusivo-en-el-campo-colombiano/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Actualmente uno de los sectores en Colombia con mayor potencial para convertirse en un motor de desarrollo econÃ³mico y social es el agrÃ­cola.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/desarrollo-inclusivo-en-el-campo-colombiano/">Desarrollo Inclusivo en el Campo Colombiano</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>PequeÃ±a productora cargando cosecha. Fuente: </em><a href="https://campusvirtual.uniandes.edu.co/noticias/,DanaInfo=.awxyCmfm1iIo3,SSL+" target="_blank" rel="noopener"><em>https://www.iagua.es/noticias/</em></a></p>
<p style="text-align: justify;">Este es un sector que ha tendido a ser olvidado y desaprovechado en el paÃ­s. SegÃºn el Ãºltimo reporte de Endeavor(2019), en los Ãºltimos 50 aÃ±os pasÃ³ de representar el 70% del PIB nacional a un 2% para el 2018. Sin embargo, existe un gran potencial en los recursos abundantes del paÃ­s, pero estos deben ser aprovechados de una forma organizada, centrada en la productividad, la sostenibilidad y la innovaciÃ³n.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los factores mÃ¡s importantes para que este sector pueda crecer y convertirse en protagonista en el paÃ­s es el factor humano. Se debe incorporar la esfera social en cualquier estrategia de desarrollo que se formule para el sector, pues al generar un mayor bienestar para las personas que dedican su vida a las labores agrÃ­colas, se puede combatir la tendencia al abandono de estas prÃ¡cticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Este artÃ­culo tiene como propÃ³sito explicar la estrategia utilizada por la CCI, CorporaciÃ³n Colombiana Internacional, para generar desarrollo, impacto social y mejores condiciones de vida para los pequeÃ±os productores. Esto, con el objetivo de evidenciar cÃ³mo el desarrollo de los pequeÃ±os agricultores y el campo colombiano tiene la capacidad de transformar el paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/a25-e1582504927943.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6186" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/a25-e1582504927943.png" alt="a2" width="500" height="265" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Los frutos del trabajo de pequeÃ±os productores. Fuente: Foto por Juan Carlos Sierra, extraÃ­da de la revista Dinero</em></p>
<p style="text-align: justify;">La CCI es una organizaciÃ³n que se dedica a apoyar y fortalecer el sector agrÃ­cola en Colombia, por medio de proyectos que generan productividad, rentabilidad e incentivan la inclusiÃ³n social. Esta organizaciÃ³n lleva trabajando bajo este enfoque desde su creaciÃ³n, hace 27 aÃ±os, y en el 2019 fue reconocida entre las â€œ25 empresas que mÃ¡s aportan al paÃ­sâ€, reconocimiento elaborado por la revista Semana para reconocer a las empresas que generan valor agregado a la sociedad.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que propone la CCI para cumplir con el objetivo de generar desarrollo, impacto social y mejorar las condiciones de vida de los pequeÃ±os productores, es promover las acciones colectivas. El programa consiste en tres aÃ±os de acompaÃ±amiento integral a los trabajadores, en los que se busca desarrollar y potenciar sus habilidades al brindarles las herramientas necesarias para convertirse en agro-empresarios autÃ³nomos. La metodologÃ­a abordada en este proceso se denomina MACS, Modelos Agro Empresariales Competitivos y Sostenibles, el cual incorpora 4 componentes clave: tÃ©cnico ambiental, comercial, socio-empresarial y financiero.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/a35-e1582504958597.png"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6187" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/a35-e1582504958597.png" alt="a3" width="550" height="275" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><em>PequeÃ±o productor trabajando la tierra. Fuente: </em><a href="https://campusvirtual.uniandes.edu.co/,DanaInfo=.aaunlrsu2ilszzMq32,SSL+" target="_blank" rel="noopener"><em>https://atlinnovacion.com/</em></a></p>
<p style="text-align: justify;">A partir de este programa  â€œmÃ¡s de 575.000 productores del paÃ­s han recibido acompaÃ±amiento de la CCI en el cultivo y producciÃ³n frutales, vegetales, cacao, cafÃ© especial, tilapia, trucha, camarÃ³n, ganaderÃ­a intensiva y silvopastoril, tubÃ©rculos, porcicultura entre otros con<strong> procesos productivos asociativos</strong> y con calidad.â€ (Revista Dinero, 2019) Dentro de los beneficiados se encuentran, campesinos, mujeres y jÃ³venes, indÃ­genas y afrodescendientes, que han tenido la oportunidad de fortalecer su negocio y de esta forma mejorar su calidad de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">AsÃ­ mismo, han logrado generar agronegocios con comunidades en 22 de los 32 departamentos del territorio nacional. TambiÃ©n se ha logrado visibilizar internacionalmente, tanto los productores como los productos, al incorporar la exportaciÃ³n dentro de la estrategia comercial. Al revisar los datos anteriores es evidente que la agricultura es un sector amplio con una alta variedad de oportunidades de negocio. De la misma forma es un sector que puede beneficiar y ampliar el alcance de comunidades vulnerables en Colombia, y de esta manera generar cambios econÃ³micos y sociales que logren reducir la pobreza en el territorio nacional.</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusiÃ³n, Colombia tiene una herramienta muy poderosa en la agricultura que no ha sabido aprovechar al mÃ¡ximo. Esta herramienta no solo tiene la capacidad de generar desarrollo econÃ³mico, sino transformar la realidad del paÃ­s. Esto, ya que brinda la posibilidad de generar un desarrollo inclusivo, al integrar diferentes actores en una actividad sostenible y competitiva. Desde un punto de vista personal, el incremento en pequeÃ±os productores que logran generar un negocio estable tambiÃ©n minimiza la posibilidad de que estas personas recurran a mÃ©todos ilÃ­citos para su subsistencia. Lo que puede determinar no solo una reducciÃ³n en la pobreza sino tambiÃ©n en la violencia que atormenta el paÃ­s.</p>
<p style="text-align: justify;">BibliografÃ­a:</p>
<p style="text-align: justify;">Revista Dinero (2019). CCI representa a pequeÃ±os productores colombianos ante el mundo. ExtraÃ­do de: <a href="https://campusvirtual.uniandes.edu.co/especiales-comerciales/especiales/articulo/cci-representa-a-pequenos-productores-colombianos-ante-el-mundo/,DanaInfo=.awxyChntlzxJn0z,SSL+276284" target="_blank" rel="noopener">https://www.dinero.com/especiales-comerciales/especiales/articulo/cci-representa-a-pequenos-productores-colombianos-ante-el-mundo/276284</a></p>
<p style="text-align: justify;">Endeavor (2019). Emprendimiento de alto impacto | motor de desarrollo productivo para el agro colombiano. ExtraÃ­do de: <a href="https://campusvirtual.uniandes.edu.co/,DanaInfo=.aeofhe0uyHx1rLp2,SSL+" target="_blank" rel="noopener">https://endeavor.org.co/</a></p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/desarrollo-inclusivo-en-el-campo-colombiano/">Desarrollo Inclusivo en el Campo Colombiano</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Con la cuchara no se juega, una apuesta para reconocernos como un paÃ­s rural</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/con-la-cuchara-no-se-juega-una-apuesta-para-reconocernos-como-un-pais-rural/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 Jun 2017 02:59:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[campo]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[rural]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/con-la-cuchara-no-se-juega-una-apuesta-para-reconocernos-como-un-pais-rural/</guid>

					<description><![CDATA[<p>El informe â€˜Colombia rural, razones para la esperanzaâ€™ nos hace una invitaciÃ³n particular; entendernos como un paÃ­s menos urbano y mÃ¡s rural. Los censos nacionales han planteado que el 75% de los habitantes del paÃ­s somos poblaciÃ³n urbana.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/con-la-cuchara-no-se-juega-una-apuesta-para-reconocernos-como-un-pais-rural/">Con la cuchara no se juega, una apuesta para reconocernos como un paÃ­s rural</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El Informe presenta la existencia de un Ã­ndice de ruralidad elaborado por el INDH (Instituto Nacional de Derechos Humanos), en el cual se hace evidente que municipios que eran catalogados como urbanos por su tamaÃ±o, son verdaderamente rurales por sus diferentes particularidades. Llega asÃ­ a la conclusiÃ³n que â€œlas tres cuartas partes de los municipios del paÃ­s son predominantemente rurales (75,5%)â€ (PNUD, 2011). Esto plantea un reto gigante, y es empezar a reconocer el campo como un elemento fundamental de nuestra cultura y de nuestra sociedad. En resumidas cuentas, se propone que â€œlo rural en el mundo de hoy implica nuevas y prometedoras actividades productivas, ademÃ¡s de las agropecuarias, tanto como agendas mÃ¡s amplias sobre las relaciones del hombre con la naturaleza y la sostenibilidad de ciertos modelos de desarrollo.â€ (PNUD, 2011)</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, uno de los vicios, considero, que estÃ¡n arraigados en nuestra sociedad, es quejarse sin actuar. Reconocernos como un paÃ­s mÃ¡s rural, parte de justamente haber obviado por aÃ±os la relevancia de este sector y de sus diferentes actores, siendo Ã©ste el problema. Estamos acostumbrados a pensar en todos los problemas, y no en construir soluciones. Luisa Sarria, quien pertenece a la iniciativa â€˜Con la Cuchara No se Juegaâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, y los otros miembros, se cansaron de hacer parte de esta masa que se queja y no actÃºa. Y es justamente aquÃ­ donde nace la iniciativa â€˜Con la Cuchara No se Juegaâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, la cual quiero compartir en este artÃ­culo.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-217-e1498255122257.png"><img decoding="async" class="size-full wp-image-5001 alignnone" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Imagen-217-e1498255122257.png" alt="Imagen 2" width="500" height="300" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"> â€˜Con la cuchara no se juegaâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> iniciativa innovadora compuesta por dos diseÃ±adoras, dos artistas y una antropÃ³loga, se la juega por trabajar justamente en reconstruir y reivindicar ese legado campesino olvidado. Este proyecto editorial busca a travÃ©s de la elaboraciÃ³n de recetarios, explorar la diversidad de los alimentos, conocer de primera mano las vidas de los campesinos, entender las dinÃ¡micas de la agricultura, y evidentemente masificar este conocimiento. Parte de la premisa del reconocimiento de una realidad rural compleja; el desconocimiento de la labor del campesino en las ciudades, la masificaciÃ³n de â€œdietas monÃ³tonas que aleja de las raÃ­ces culinariasâ€ (Con la Cuchara No se Juega, 2017)la pÃ©rdida de la diversidad en semillas, el fomento del monocultivo para suplir las necesidades de las ciudades, entre otros. Justamente el entendimiento de esta realidad, los llevÃ³ a establecer sus principales objetivos: visibilizar y valorar la labor del campesino, diversificar las posibilidades de la cocina en Colombia, recordar que los alimentos son el ejemplo de dinÃ¡micas culturales y sociales, y entender que a travÃ©s de ellos se tejen comunidad. (Con la Cuchara No se Juega, 2017)</p>
<p style="text-align: justify;">Innovadora en el sentido que propone acercar a los consumidores a estas problemÃ¡ticas, a travÃ©s de la diversificaciÃ³n y exploraciÃ³n de la culinaria colombiana. Entendiendo esto como una manera mÃ¡s directa de llegar al pÃºblico, como un mecanismo para informar a los consumidores, y lograr generar cambios desde lo individual hacia lo colectivo. En palabras de Luisa Sarria â€œel recetario es un vehÃ­culo de intercambio de informaciÃ³n que puede beneficiar a dos o mÃ¡s personas que de otra manera no se encontrarÃ­anâ€.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las barreras que ha encontrado esta iniciativa es que las convocatorias para lograr cierto tipo de financiaciÃ³n, en pro de complementar el proyecto, parecen hacer requerimientos que son absurdos. Exigencias en tÃ©rminos de experiencia laboral, acadÃ©mica, y otros evitan que proyectos buenos logren desarrollarse. Sin embargo, lo mÃ¡s esperanzador es que a pesar de estas barreras no han escatimado esfuerzos para continuar con su proyecto. Lograr vincular a los jÃ³venes a las problemÃ¡ticas del paÃ­s, deberÃ­a ser una de las grandes banderas de los diferentes gobiernos</p>
<p style="text-align: justify;">A travÃ©s del conocimiento y reconocimiento gastronÃ³mico y cultural de los campesinos y de los alimentos, se reivindica su importancia y relevancia en un paÃ­s que le apuesta a lograr el desarrollo a travÃ©s del sector rural. La paz y el desarrollo son transversales a todas las disciplinas del conocimiento, â€˜Con la cuchara no se juegaâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> es el vivo ejemplo de esto. Y asÃ­ como estos jÃ³venes se cansaron de quejarse y empezaron a actuar, todos debemos actuar y aportar nuestro grano de arena en la construcciÃ³n de nuestra gran casa, Colombia.</p>
<p style="text-align: justify;">La invitaciÃ³n entonces que hago es a apoyar este tipo de iniciativas, la pÃ¡gina en Facebook de â€˜Con la cuchara no se juega&#8217; es: <a href="https://www.facebook.com/conlacucharanosejuega/?fref=ts" target="_blank" rel="noopener">https://www.facebook.com/conlacucharanosejuega/?fref=ts</a></p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Con la Cuchara No se Juega. (2017). <em>Tomate de Ãrbol recetas que recuperan sabores de la tierra.</em></p>
<p style="text-align: justify;">PNUD. (2011). <em>Colombia rural Razones para la esperanza.</em></p>
<p style="text-align: justify;">
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/con-la-cuchara-no-se-juega-una-apuesta-para-reconocernos-como-un-pais-rural/">Con la cuchara no se juega, una apuesta para reconocernos como un paÃ­s rural</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En busca de CaÃ±a Flecha en TuchÃ­n: toda una experiencia</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/en-busca-de-cana-flecha-en-tuchin-toda-una-experiencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Nov 2016 00:20:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Turismo]]></category>
		<category><![CDATA[agronegocios]]></category>
		<category><![CDATA[exportacion]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/en-busca-de-cana-flecha-en-tuchin-toda-una-experiencia/</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el siguiente artÃ­culo relato la experiencia que tuve al viajar por Colombia en busca de materia prima para el emprendimiento del cual hago parte. Pero antes, Â¿de quÃ© se trata mi emprendimiento?</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/en-busca-de-cana-flecha-en-tuchin-toda-una-experiencia/">En busca de CaÃ±a Flecha en TuchÃ­n: toda una experiencia</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La empresa se llama CiÃ©naga y vendemos productos en madera tallados por artesanos del Departamento de BolÃ­var y terminados con diferentes materiales tÃ­picos de las regiones de Colombia. Nuestra nueva lÃ­nea de producciÃ³n maneja un concepto que se llama: CiÃ©naga por Colombia y se basa en representar por medio de canoas y remos, algunas de las regiones de Colombia. Por ejemplo, la colecciÃ³n cuenta con diseÃ±os de canoas de madera decoradas con cintas de caÃ±a flecha como representaciÃ³n de la regiÃ³n de TuchÃ­n-CÃ³rdoba. Para aquellos que no saben, la caÃ±a flecha es una planta tropical empleada desde generaciones pasadas por los aborÃ­genes de la Costa AtlÃ¡ntica para elaborar utensilios. (PadrÃ³n, s.f.) Hoy en dÃ­a, esta planta ha cobrado mucha popularidad alrededor del mundo, se volviÃ³ la protagonista del tÃ­pico sombrero vueltiao y ademÃ¡s es la que se usa para muchas decoraciones de objetos en las casas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Por TuchÃ­n en busca de materia prima </strong></p>
<p style="text-align: justify;">En BogotÃ¡ es difÃ­cil encontrar la materia prima de otras regiones de Colombia, pues asÃ­ se encuentren, el proveedor cobra un precio muy alto, la calidad no es la misma y mucho menos la diversidad de productos que ofrece. Buscar caÃ±a flecha en BogotÃ¡ fue toda una aventura; despuÃ©s de recorrer el centro y todos sus escondites llegamos a la conclusiÃ³n de que lo mejor que podÃ­amos hacer era irnos directamente a CÃ³rdoba, (cuna de la caÃ±a flecha) y empaparnos de su producciÃ³n. Nos parecÃ­a interesante hacer el viaje porque asÃ­ podrÃ­amos aprender mÃ¡s sobre cÃ³mo estos artesanos eran capaces de volver las tiras de la mata de caÃ±a flecha en una obra de arte.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro vuelo saliÃ³ a las seis de la maÃ±ana de BogotÃ¡, con mi socio, dos morrales muy pequeÃ±os y discretos, emprendimos nuestro viaje con muchas expectativas en mente. Ninguno de los dos conocÃ­a CÃ³rdoba entonces la experiencia iba a ser muy interesante. Aterrizamos en MonterÃ­a, un aeropuerto bastante pequeÃ±o y viejo, pero con mÃ¡s aire acondicionado que el de Cartagena. De ahÃ­ nos fuimos a la terminal de transportes de la ciudad, pues tenÃ­amos que tomar una flota que nos acercara a TuchÃ­n ya que era en este pueblo donde comprarÃ­amos la materia prima para nuestras canoas.</p>
<p style="text-align: justify;">En la terminal cogimos nuestra buseta, era pequeÃ±a y cabÃ­an alrededor de diez personas y emprendimos nuestro viaje por CÃ³rdoba. La buseta iba parando por cada pueblito, y cada vez que se detenÃ­a se sentÃ­a un calor bastante hÃºmedo e intenso entrando por las ventanas. Cada parada recogÃ­a mÃ¡s pasajeros; se montaba el seÃ±or que vendÃ­a rosquillas de comer, despuÃ©s el de las arepas, mÃ¡s adelante el que vendÃ­a cocadas, despuÃ©s se bajaba el de las rosquillas y se subÃ­a una seÃ±ora con pescados. En fin, asÃ­ no hubiera mÃ¡s puestos, el conductor gritaba por la ventana â€œÂ¡Â¡Hacia Sincelejo, hacia Sincelejo, tenemos cupos disponibles!!â€ Estoy casi segura que habÃ­a mÃ¡s productos y personas en esa buseta que en una plaza de mercado.</p>
<p style="text-align: justify;">DespuÃ©s de dos horas de trayecto, llegamos a nuestro destino final: el municipio del Sombrero Vueltiao. TuchÃ­n es muy pequeÃ±o, tiene 33,653 habitantes y una densidad de 18 habitantes por km2. Muchas de las casas todavÃ­a estÃ¡n construidas con paja y madera a manera de choza como las construcciones de los indÃ­genas ZenÃº que habitaban allÃ­. Hay una vÃ­a principal que lo atraviesa completamente, y muy cerca a esta hay un mercado donde se venden diariamente todos los alimentos que abastecen el pueblo. Es increÃ­ble, pero se puede ver la carne colgada, puestos de pescado que huelen a metros debido al fuerte que calor que se siente en el pueblo. Muy cercano hay puestos de frutas, puestos de ropa, puestos de abarrotes, productos de aseo personal y, nuevamente, da uno con un puesto de carne, pollo o pescado. Es una locura.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4669" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.08.51-p.m.-e1478546043773.png" alt="Captura de pantalla 2016-11-07 a las 2.08.51 p.m." width="500" height="335" /></p>
<p style="text-align: justify;">Imagen tomada de: http://static.panoramio.com/photos/original/24565557.jpg</p>
<p style="text-align: justify;">Al llegar al centro nos encontramos con Luisa Flores, la artesana que nos iba a llevar por todo TuchÃ­n mostrÃ¡ndonos cada uno de los rincones de la caÃ±a flecha. Luisa nos recibiÃ³ con una sombrilla en la mano pues el calor era tan fuerte, que casi todas las mujeres que se veÃ­an caminando por las calles la portaban. TenÃ­a ademÃ¡s una cartera muy atractiva tejida por ella misma en caÃ±a flecha. Luisa nos llevÃ³ a nuestra primera parada, la casa de Marco Carpio. Marco es el artesano mÃ¡s conocido por tejer caÃ±a flecha sobre diferentes objetos. Para nosotros, su trabajo era bastante llamativo y nos parecÃ­a que podÃ­a funcionar muy bien sobre nuestras canoas. Nos explicÃ³ ademÃ¡s todo el proceso de tintura de la caÃ±a flecha.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo primero que se hace es tomar las hojas mÃ¡s largas y de mejor estado de la mata de caÃ±a flecha. Ahora bien, para obtener las fibras limpias (que son las que se utilizan para los productos), se raspa la nervadura central con un cuchillo las veces que sean necesarias hasta que todo lo carnoso de la planta desaparezca y quede Ãºnicamente la fibra. Ya con la fibra en mano, el proceso de tinturado es muy interesante. SegÃºn Marco, la caÃ±a flecha es tinturada con la tinta que sueltan otros Ã¡rboles, asÃ­ como con un barro que se selecciona de ciertos terrenos alcalinos. Para los patrones de caÃ±a flecha en los que se combinan fibras de color natural con aquellas fibras mÃ¡s oscuras, sÃ³lo se tinturan con el barro las fibras que tienen por naturaleza algunos pigmentos o manchas negras, en cambio las fibras claras se seleccionan muy bien de la mata original y se secan al sol. Las que son pasadas por el barro, se llevan a cocinar en una olla de cerÃ¡mica junto con hojas de diferentes Ã¡rboles, Marco utiliza las hojas del Ã¡rbol de Bija para hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.09.07-p.m.-e1478546113672.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4670" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.09.07-p.m.-e1478546113672.png" alt="Captura de pantalla 2016-11-07 a las 2.09.07 p.m." width="377" height="500" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Productos de Marco Carpio</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>CaÃ±a Flecha tejida sobre objetos </strong></p>
<p style="text-align: justify;">DespuÃ©s de parar donde Marco, Luisa nos llevÃ³ al mercado de la caÃ±a flecha en TuchÃ­n. Este es un mercado que estÃ¡ abierto todos los dÃ­as desde las siete de la maÃ±ana hasta las doce del dÃ­a. AhÃ­ se venden muchos de los productos que todos los artesanos del municipio hacen en sus jornadas laborales. Es un mercado pintoresco ademÃ¡s de tener una gran variedad de productos. Muchas de las artesanÃ­as de Marco estaban ahÃ­, lo cual fue vital para nosotros pues pudimos garantizar que la calidad de su producciÃ³n era bastante alta y que nuestras canoas iban a quedar en buenas manos.</p>
<p style="text-align: justify;">Del mercado llegamos al taller de Luisa y para nuestra sorpresa, Luisa no solo era una artesana de TuchÃ­n, sino la mejor artesana de caÃ±a flecha de toda la regiÃ³n. Es mÃ¡s, en una de sus paredes estaba colgado un gran cartel con su foto y un tÃ­tulo que la nombraba la ganadora del premio de la CaÃ±a Flecha de la temporada. En su taller habÃ­a mÃ¡s artesanos tejiendo y trabajando, gran parte de la producciÃ³n que estaban haciendo era para la Feria Artesanal de BogotÃ¡. Luisa nos contÃ³ que su talento se lo habÃ­an inculcado sus padres</p>
<p style="text-align: justify;">desde pequeÃ±a y que por generaciones la caÃ±a flecha siempre habÃ­a estado presente en la vida de los tuchinenses. â€œEl que es de Tuchin sabe trabajar la caÃ±a flechaâ€ -nos decÃ­a con su acento costeÃ±o.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.09.26-p.m.-e1478546150913.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4671" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.09.26-p.m.-e1478546150913.png" alt="Captura de pantalla 2016-11-07 a las 2.09.26 p.m." width="500" height="276" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Taller de Luisa Florez en TuchÃ­n CÃ³rdoba </strong></p>
<p style="text-align: justify;">En el taller de Luisa compramos todo lo que necesitÃ¡bamos, parecÃ­amos unos niÃ±os en una dulcerÃ­a. Nos sacaba todo tipo de colores, mezclas y patrones a un precio inferior que aquel que nos ofrecÃ­an en BogotÃ¡.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.09.43-p.m.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4672" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.09.43-p.m.png" alt="Captura de pantalla 2016-11-07 a las 2.09.43 p.m." width="305" height="426" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Salimos de TuchÃ­n a las horas de la tarde, no habÃ­amos planeado en donde dormir porque no sabÃ­amos quÃ© tan larga iba a ser la compra de la caÃ±a flecha. Sin embargo, decidimos irnos a Lorica, un municipio intermedio entre MonterÃ­a y TuchÃ­n, para no volver a tomar el trayecto de dos horas que recorrimos por la maÃ±ana. Nos movilizamos en moto taxi, lo cual me encantÃ³. Al llegar a Lorica nos sentamos en una de las tiendas del centro junto con muchos de los cordobeses que ya estaban terminando sus labores de la jornada. Nuestro viaje a TuchÃ­n habÃ­a sido una gran experiencia, nuestra materia prima no podÃ­a ser mejor y sabÃ­amos que las canoas de nuestra colecciÃ³n de CiÃ©naga por Colombia iban a quedar tal cual las querÃ­amos.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.10.16-p.m.-e1478546224930.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4673" src="https://aneia.pixelpro.website/wp-content/uploads/2023/06/Captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-2.10.16-p.m.-e1478546224930.png" alt="Captura de pantalla 2016-11-07 a las 2.10.16 p.m." width="500" height="495" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En Moto- Taxi, Viaje TuchÃ­n- Lorica </strong></p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>Fuentes</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Luisa Florez-Artesana TuchÃ­n CÃ³rdoba</p>
<p style="text-align: justify;">Marco Carpio- Artesano TuchÃ­n CÃ³rdoba</p>
<p style="text-align: justify;">Otras</p>
<p style="text-align: justify;">ArtesanÃ­as de Colombia</p>
<p style="text-align: justify;">InformaciÃ³n Municipal de TuchÃ­n <a href="http://www.tuchin-cordoba.gov.co/indicadores.shtml" target="_blank" rel="noopener">http://www.tuchin-cordoba.gov.co/indicadores.shtml</a></p>
<p style="text-align: justify;">PadrÃ³n, I. E. (s.f.). Colombia Aprende. Obtenido de www.colombiaaprende.edu.co/html/directivos/1598/article-150896.html</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/en-busca-de-cana-flecha-en-tuchin-toda-una-experiencia/">En busca de CaÃ±a Flecha en TuchÃ­n: toda una experiencia</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Ã©xodo campesino tambiÃ©n ha sido consecuencia de decisiones polÃ­ticas</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/el-exodo-campesino-tambien-ha-sido-consecuencia-de-decisiones-politicas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Oct 2016 02:26:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Agricultura y Desarrollo Rural]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/el-exodo-campesino-tambien-ha-sido-consecuencia-de-decisiones-politicas/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desde hace 50 aÃ±os, el desplazamiento de mÃ¡s de 6 millones de colombianos no ha sucedido por un aumento de oportunidades en los centros urbanos. En cambio, la gran parte de nuestra poblaciÃ³n rural llegÃ³ a las ciudades por causa de la violencia entre las guerrillas, los paramilitares y el mismo Estado, lo que creÃ³ un desplazamiento forzado masivo.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/el-exodo-campesino-tambien-ha-sido-consecuencia-de-decisiones-politicas/">El Ã©xodo campesino tambiÃ©n ha sido consecuencia de decisiones polÃ­ticas</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Ahora, es inquietante que, si bien hemos entrado en un momento histÃ³rico donde la guerra se ha enfriado y la violencia ha disminuido, las familias campesinas siguen emigrando de sus tierras y comenzando de nuevo, en las ciudades. Â¿Por quÃ© el fenÃ³meno del desplazamiento sigue vigente?</p>
<p style="text-align: justify;">Las decisiones polÃ­ticas y econÃ³micas de los gobiernos han forzado a los campesinos a tomar nuevos rumbos, como el compromiso de varios TLCs, firmados en las Ãºltimas dos dÃ©cadas. Por ejemplo, el TLC con Estados Unidos ha hundido aÃºn mÃ¡s los problemas econÃ³micos y productivos del sector, en vez de lograr lo contrario en el sector primario, como lo prometieron inicialmente los gobiernos de Uribe, quien firmÃ³ la negociaciÃ³n, y Santos, que implementÃ³ el acuerdo. De este modo, hoy, cuatro aÃ±os despuÃ©s del inicio del acuerdo, la balanza comercial se encuentra en dÃ©ficit por mÃ¡s de USD 1 mil millones. La falta de competitividad interna y externa por fallas estructurales econÃ³micas y sociales ha permitido la desapariciÃ³n paulatina de una gran parte de la producciÃ³n agrÃ­cola para el comercio internacional, como ha sucedido, por ejemplo, con el maÃ­z o el arroz. Con el tiempo la balanza se ha invertido y ha favorecido mÃ¡s que todo a Estados Unidos, del cual importamos cada vez mÃ¡s productos agrÃ­colas y exportamos cada vez menos. Esto ha sucedido en general con la mayor parte de los productos, pues las exportaciones hacia este paÃ­s han caÃ­do cerca del 55% desde el 2011. De este modo, los resultados del TLC son preocupantes hasta el momento, pues se ha abierto aÃºn mÃ¡s la brecha de la desigualdad en el campo, por el beneficio que han obtenido solo unos pocos y el daÃ±o que le ha causado a la mayorÃ­a de los involucrados, como son los campesinos con bajos recursos. Esto se veÃ­a venir desde el inicio de la negociaciÃ³n en el 2006, cuando los congresistas del Partido DemÃ³crata de Estados Unidos se opusieron a este acuerdo entre Bush y Uribe, por la poca voluntad de ayudar a quien necesita ser ayudado y en cambio, promover el enriquecimiento de quien ya se ha hecho rico. En aquel entonces, Linda SÃ¡nchez, actual Representante DemÃ³crata del Estado de California, decÃ­a: â€œ[s]i Estados Unidos tiene realmente interÃ©s en ayudar, en mejorar las condiciones de los trabajadores colombianos, en estimular el crecimiento de la economÃ­a del paÃ­s, en elevar el nivel de vida de la mayorÃ­a de la gente, hay que cambiar ese TLC que firmaron, que sÃ³lo va a beneficiar a unos pocosâ€.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, el Gobierno actual quiere que Colombia entre dentro de los paÃ­ses de la OrganizaciÃ³n para la CooperaciÃ³n y el Desarrollo EconÃ³mico (OCDE), conocida como el â€œclub de los paÃ­ses ricosâ€. Para esto, en unos dÃ­as serÃ¡ radicada una Reforma Tributaria que dentro de de sus proyectos presenta el aumento del IVA a 19% y la disminuciÃ³n impositiva de las empresas. De este modo, el Gobierno pretende incentivar el empresariado colombiano, promover la inversiÃ³n extranjera y financiar las nuevas instituciones que serÃ­an creadas al ser aprobado el Acuerdo de la Habana. Esto puede ser positivo para el desarrollo del sector primario, al atraer flujos de capital que pueden ser invertidos en tecnologÃ­a y creaciÃ³n de empleos. Sin embargo, la historia ha demostrado que estas inyecciones de dinero no traspasan la barreras de las reglas financieras de rentabilidad, se quedan Ãºnicamente en los modelos de producciÃ³n y dejan de lado el desarrollo y la movilidad social de la poblaciÃ³n rural, que no tiene la oportunidad de beneficiarse de estas decisiones. Por ejemplo, la implementaciÃ³n de esta nueva regla fiscal parece haber desestimado que un aumento tributario puede afectar al sector agrario: subir el precio real de los productos alimentarios, a partir de un mayor gravamen, puede incitar a la reducciÃ³n de su consumo per cÃ¡pita del paÃ­s y comprometer el sustento mÃ­nimo de muchos.</p>
<p style="text-align: justify;">Es asÃ­ como este tipo de decisiones ligadas al libre mercado, como ha sucedido con los TLCs y otros convenios con paÃ­ses ya desarrollados, han pasado de ser el Santo Grial, que ofrecen los polÃ­ticos; en cambio, han abierto una caja de Pandora que compromete aÃºn mÃ¡s las garantÃ­as de los campesinos para permanecer en sus tierras. Evidentemente, esto sucede porque el crecimiento econÃ³mico dentro de un mundo globalizado es inminente para la reputaciÃ³n de los gobiernos. De esta manera, los gobiernos de turno en Colombia siguen priorizando apuestas a corto plazo, como son los compromisos del desarrollo econÃ³mico, frente a una apuesta a largo plazo, como es la inversiÃ³n en el desarrollo social del paÃ­s. Supongo que si seguimos creciendo asÃ­, podemos volvernos obsoletos.</p>
<p style="text-align: justify;">â€œEl desarrollo humano es el fin; el crecimiento econÃ³mico es el medioâ€</p>
<p style="text-align: justify;">Human Development Report (1996)</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>BibliografÃ­a</strong></h3>
<p style="text-align: justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Amat, Y. (03 de Diciembre de 2006). DemÃ³cratas no apoyarÃ¡n el TLC de E.U. con Colombia el tratado firmado con el gobierno Bush. <em>El Tiempo</em>. Recuperado de <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2299141" target="_blank" rel="noopener">http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2299141</a></p>
<p style="text-align: justify;">â€œColombia estÃ¡ en la etapa final de su ingreso a la Ocdeâ€. (12 de octubre de 2016). <em>Portafolio</em>. Recuperado de <a href="http://www.portafolio.co/economia/colombia-esta-en-la-etapa-final-de-ingreso-a-la-ocde-500986" target="_blank" rel="noopener">http://www.portafolio.co/economia/colombia-esta-en-la-etapa-final-de-ingreso-a-la-ocde-500986</a></p>
<p style="text-align: justify;">Â¿CÃ³mo le fue a Colombia cuatro aÃ±os despuÃ©s de TLC con Estados Unidos?. (15 de Mayo de 2016). <em>El Espectador</em>. Recuperado de <a href="http://www.elespectador.com/noticias/economia/le-fue-colombia-cuatro-anos-despues-de-tlc-estados-unid-articulo-632394" target="_blank" rel="noopener">http://www.elespectador.com/noticias/economia/le-fue-colombia-cuatro-anos-despues-de-tlc-estados-unid-articulo-632394</a></p>
<p style="text-align: justify;">El campo de Colombia se estÃ¡ envejeciendo (15 de Septiembre de 2015). <em>El Espectador. </em>Recuperado de <a href="http://www.elespectador.com/noticias/economia/el-campo-de-colombia-se-esta-envejeciendo-articulo-586377" target="_blank" rel="noopener">http://www.elespectador.com/noticias/economia/el-campo-de-colombia-se-esta-envejeciendo-articulo-586377</a></p>
<p style="text-align: justify;">Los impactos del TLC Colombia-EE.UU. sobre el agro. Los rostros. (08 de Mayo de 2015). <em>La Silla VacÃ­a</em>.  Recuperado de <a href="http://lasillavacia.com/silla-llena/red-rural/historia/los-impactos-del-tlc-colombia-eeuu-sobre-el-agro-los-rostros-53844" target="_blank" rel="noopener">http://lasillavacia.com/silla-llena/red-rural/historia/los-impactos-del-tlc-colombia-eeuu-sobre-el-agro-los-rostros-53844</a></p>
<p style="text-align: justify;">
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/el-exodo-campesino-tambien-ha-sido-consecuencia-de-decisiones-politicas/">El Ã©xodo campesino tambiÃ©n ha sido consecuencia de decisiones polÃ­ticas</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Conflicto laboral Pacific Rubiales</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/conflicto-laboral-pacific-rubiales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2015 02:05:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[petrÃƒÂ³leo]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/conflicto-laboral-pacific-rubiales/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Retomando el tema de la problemÃ¡tica de Pacific Rubiales vamos a centrarnos en el conflicto laboral que la empresa viene teniendo con sus trabajadores.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/conflicto-laboral-pacific-rubiales/">Conflicto laboral Pacific Rubiales</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Desde hace un par de aÃ±os Pacific ha venido enfrentando paros laborales y al parecer todo habÃ­a sido solucionado por medio de un pacto laboral. No obstante parece ser que este solo fue de cara a la galerÃ­a, mientras que la realidad con la que trata sus problemÃ¡ticas laborales parece ser otra.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-569"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El conflicto laboral en Pacific sale a la luz publica en el 2011 cuando los trabajadores de las empresas contratistas asociadas a Pacific Rubiales, cerca de 12.000 personas, iniciaron una protesta en reivindicaciÃ³n de sus derechos laborales. Los empleados se movilizaban por 5 factores principales: â€œ1) las condiciones de las habitaciones, caracterizadas por las llamadas â€œcamas calientesâ€, que hace referencia a camas rotativas donde los trabajadores tienen que esperar tiempo hasta que otro trabajador se levante para conseguir una cama para dormir (en temperaturas superiores a 30 grados); 2) falta de agua para baÃ±arse; 3) maltrato por parte de los capataces; 4) deterioro de las carreteras por la actividad de los grandes camiones; y 5) sobre-explotaciÃ³n en el trabajo debido a factores como: trabajar mÃ¡s dÃ­as seguidos del que permite la ley, inestabilidad laboral y no pago de dÃ­as de descanso.â€<a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> Luego de los efectos de las protestas y de la mano de la UniÃ³n Sindical Obrera (USO), el principal sindicato petrolero del paÃ­s, los trabajadores firmaron una serie de acuerdos para mejorar las condiciones laborales con Pacific Rubiales. Sin embargo varias de las condiciones pactadas inicialmente no fueron cumplidas por la empresa, lo que motivÃ³ una nueva movilizaciÃ³n. Este nuevo paro desembocÃ³ en la firma de un nuevo acuerdo laboral protocolizado en el Ministerio del Trabajo, en presencia del Ministro del Interior Aurelio Iragorri y bajo el aval de la Vicepresidencia de la Republica<a title="" href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de la veedurÃ­a del gobierno, nuevamente Pacific Rubiales cambiÃ³ las condiciones pactadas y desestimÃ³ la presencia de la USO como interlocutor para la negociaciÃ³n colectiva de los trabajadores. ApareciÃ³ un nuevo Sindicato, al parecer amparado por Pacific Rubiales y dispuesto a seguir sus propios intereses: UTEN, UniÃ³n de Trabajadores de la Industria EnergÃ©tica Nacional. De esta manera Pacific Rubiales exigiÃ³ a todos sus trabajadores afiliarse a este Sindicato y presionÃ³ a quienes hacÃ­an parte de la USO a desafiliarse e integrarse a la UTEN, quienes no hicieron eso fueron removidos de sus cargos y, ademÃ¡s, se creo una lista negra con las personas pertenecientes a la USO para no poder ser contratados de ninguna manera en Campo Rubiales.</p>
<p style="text-align: justify;">La discriminaciÃ³n laboral y la actitud contra el sindicalismo y por tanto contra la libre asociaciÃ³n por parte de Pacific Rubiales ha sido tolerada por parte del Gobierno. Resulta inadmisible que el Estado haya sido garante del acuerdo firmado con la USO y, sin embargo, tolere ahora que la empresa imponga las condiciones que mas le beneficien a ellos y no a sus trabajadores, inclusive ejerciendo medidas de presiÃ³n y claramente de discriminaciÃ³n contra el Sindicato de la USO. Resulta preocupante que Pacific Rubiales pueda jugar a su antojo con la legislaciÃ³n laboral colombiana y mÃ¡s aÃºn si al parecer lo esta haciendo con la anuencia de las instituciones estatales. El conflicto respecto a la protesta es solo la punta del Iceberg, pues por encima de la descarada discriminaciÃ³n hacia los sindicalistas de la USO muchas de las condiciones de trabajo en este campo petrolero siguen siendo malas y persiste la problemÃ¡tica laboral. En este sentido se deberÃ­a aclarar los intereses y el papel del Estado en esta problemÃ¡tica, el seguimiento del gobierno a esta problemÃ¡tica parece ser mÃ­nimo y el poder esta concentrado Ãºnicamente sobre la empresa.</p>
<p><strong><br />
</strong><strong>@alejandrolugoc</strong></p>
<p><strong>Bibliografia</strong></p>
<div>
<p>&nbsp;</p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Salcedo, Camilo. CronologÃ­a de un conflicto: el caso de los trabajadores petroleros de Puerto GaitÃ¡n-Meta. Palabras al margen, ediciÃ³n 3. Recuperado el dia 13 de Marzo de 2015: <a href="http://www.palabrasalmargen.com/index.php/articulos/nacional/item/cronologia-de-un-conflicto-el-caso-de-los-trabajadores-petroleros-de-puerto-gaitan-meta.">http://www.palabrasalmargen.com/index.php/articulos/nacional/item/cronologia-de-un-conflicto-el-caso-de-los-trabajadores-petroleros-de-puerto-gaitan-meta.</a></p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> VelÃ¡squez Ruiz, Marco Alberto. Derechos laborales y asociaciÃ³n sindical en Pacific Rubiales, EconomÃ­a y Sociedad. Recuperado el dia 13 de Marzo de 2015: <a href="http://www.razonpublica.com/econom-y-sociedad-temas-29/3400-derechos-laborales-y-asociacion-sindical-en-pacific-rubiales.html">http://www.razonpublica.com/econom-y-sociedad-temas-29/3400-derechos-laborales-y-asociacion-sindical-en-pacific-rubiales.html</a></p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/conflicto-laboral-pacific-rubiales/">Conflicto laboral Pacific Rubiales</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Operacion Pacific Rubiales &#8211; Parte II</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/operacion-pacific-rubiales-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2015 11:32:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[petrÃƒÂ³leo]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/operacion-pacific-rubiales-2/</guid>

					<description><![CDATA[<p>En dÃ­as pasados pusimos sobre el tapete un documental que esta circulando con denuncias del comportamiento de una empresa que tiene gran influencia en algunos de estos departamentos. Asimismo en este portal hemos publicado artÃ­culos que muestran las preocupaciones existentes sobre la falta de agua potable en departamentos como la Guajira, Meta y el Casanare.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/operacion-pacific-rubiales-2/">Operacion Pacific Rubiales &#8211; Parte II</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;">Este es un tema que se pone de manifiesto en estos dÃ­as por circunstancias ajenas a las propias de la problemÃ¡tica: el escÃ¡ndalo polÃ­tico del Presidente de la Corte Constitucional y la influencia de la empresa en cuestiÃ³n en estos departamentos.</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-560"></span>DetrÃ¡s del escandalo de la corte suprema de justicia se encuentra una tutela que ejemplifica todo el circulo de corrupciÃ³n que ha minado los recursos en el Departamento del Meta. Esta tutela buscaba que una Fiduciaria no tuviera que devolver, tal y como habÃ­a sido ordenado, los millonarios recursos que le habÃ­an sido girados ilegalmente de las regalÃ­as del Meta por parte del gobernador Witman Herney Porras, condenado por la Corte Suprema de justicia a 18 aÃ±os de cÃ¡rcel por este y otros hechos de corrupciÃ³n<a title="" href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. En pocas palabras, los recursos del Departamento fueron transferidos a los intereses de empresas privadas, mientras que las condiciones de muchas comunidades en Meta son precarias y con alta deficiencia en los servicios pÃºblicos y vivienda. Tristemente la noticia mas comentada durante los Ãºltimos dÃ­as en los medios se ha focalizado en la corrupciÃ³n en esta instituciÃ³n tan prestigiosa pero no ha tenido en cuenta lo que estÃ¡ pasando mas allÃ¡, lo que significa el azote de la corrupciÃ³n para la calidad de vida de las comunidades de estos departamentos petroleros y todo lo que estÃ¡n viviendo por el abandono estatal. Estos departamentos donde el dinero llega de modo abundante en las regalÃ­as y con ello tambiÃ©n el poder de las empresas y la corrupciÃ³n aumenta a cada momento la inequidad y compromete el desarrollo de un tejido social.</p>
<p style="text-align: justify;">El portal las 2orillas ha puesto de manifiesto esta incÃ³moda realidad, la influencia de empresas del sector petrÃ³leo sobre el devenir de departamentos como el Meta o Casanare es extremadamente alta y cada vez menos satisfactoria frente a su responsabilidad con las comunidades. En el caso de sitios como Campo Rubiales la pobreza abunda por todos sus alrededores, la empresa parece ser la dueÃ±a del Departamento y no hay quien responda por los servicios pÃºblicos y ponga un granito de arena por las preocupaciones de las comunidades. La lucha de las comunidades es por servicios bÃ¡sicos, protecciÃ³n del medio ambiente por sobre todo por el agua â€“el cuidado de los yacimientos y la contaminaciÃ³n por la que no responde la empresa. Mientras que Pacific Rubiales llena de comerciales y busca la manera de limpiar su imagen de cara a la ciudad, no respetan sus trabajadores y pisotean a las comunidades con las que conviven, peor aun apoyados por el aparato estatal de seguridad. De acuerdo con esto podemos advertir que la falta de soluciones en servicios pÃºblicos al interior del Departamento se debe mÃ¡s a la falta de voluntad de estas empresas que a la falta de recursos y particularmente a la desidia del estado.</p>
<p style="text-align: justify;">Es por esto que desde ANEIA queremos invitar a la reflexiÃ³n, en primer lugar para que las personas en ciudades grandes se concienticen de las situaciÃ³n de comunidades vulnerables y del efecto que la corrupciÃ³n tiene en la destrucciÃ³n del tejido social y en el desarrollo de calidad de vida para todos en el PaÃ­s. En segundo lugar y mas importante, es bueno preguntarse acerca del papel del Estado en el beneficio de los intereses particulares sobre el bien pÃºblico y sobre las consecuencias no previstas del modelo de desarrollo de â€˜la locomotora de la minerÃ­aâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />. Sin importar el precio que deben pagar los habitantes de estas comunidades y los trabajadores de la misma empresa Pacific Rubiales, como ejemplo. Â¿QuÃ© impacto crea dicho modelo? Â¿No puede el Estado contar con mas eficaces medios de control para la inversiÃ³n de las regalÃ­as? Â¿No nos corresponde como simples ciudadanos preocuparnos por el ejercicio de los deberes que compaÃ±Ã­as como la mencionada deben ejercer por el beneficio de la comunidad?</p>
<p><strong><br />
</strong><strong>@alejandrolugoc</strong></p>
<p><strong>Bibliografia</strong></p>
<div>
<p>&nbsp;</p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> El Tiempo, RedacciÃ³n Justicia. Las inversiones ilegales del ex gobernador que saqueo al Casanare. Recuperado el dia 6 de marzo de 2015 en: <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12688465.">http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12688465.</a></p>
</div>
</div>
<div></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/operacion-pacific-rubiales-2/">Operacion Pacific Rubiales &#8211; Parte II</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>OperaciÃ³n Pacific Rubiales</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/operacion-pacific-rubiales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Mar 2015 19:16:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[petrÃƒÂ³leo]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/operacion-pacific-rubiales/</guid>

					<description><![CDATA[<p>El documental OperaciÃ³n Pacific Rubiales es un montaje periodÃ­stico que busca dar a conocer una serie de denuncias por parte de la poblaciÃ³n nativa de las cercanÃ­as a Campo Rubiales, la cual se estÃ¡ viendo seriamente afectada por la operaciÃ³n de este campo petrolÃ­fero.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/operacion-pacific-rubiales/">OperaciÃ³n Pacific Rubiales</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif;">A travÃ©s de varias historias que protagonizan personajes de esta comunidad, el documental es una fiel muestra de los conflictos que han suscitado a travÃ©s de los Ãºltimos aÃ±os en esta Ã¡rea del paÃ­s debido al choque de intereses entre la empresa petrolera, sus trabajadores, sus familias, la comunidad que habita las cercanÃ­as del campo y la fuerza pÃºblica.</span></div>
<p><span id="more-559"></span></p>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif;"> Dichos conflictos han desembocado en fuerte tensiones y enfrentamientos entre las partes, pues no han encontrado la forma de ponerse de acuerdo. El documental, a travÃ©s de un tono fuerte y sin misericordia, se centra en mostrar cÃ³mo el conflicto es causado principalmente por la petrolera, pues esta no utiliza el espionaje, retenes ilegales, amenazas y despidos masivos para salvaguardar sus intereses econÃ³micos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif;"> Por un lado estÃ¡ el daÃ±o medioambiental que afecta las cosechas de muchos habitantes de la zona, pues hay evidencia de vertimientos de quÃ­micos a los nacederos de agua potable de la regiÃ³n. Por otro lado, estÃ¡n las amenazas de muerte a lÃ­deres de las asociaciones de la comunidad y a los sindicalistas por protestar y mostrar a la luz pÃºblica los abusos de esta firma. AsÃ­ mismo, estÃ¡n inmiscuidas las bandas criminales en las protestas y los demÃ¡s grupos armados ilegales. Otra problemÃ¡tica que muestra el documental son las arbitrariedades laborales que cometen con sus trabajadores y la prohibiciÃ³n de contacto con los lÃ­deres sindicales. Por Ãºltimo, el documental muestra cÃ³mo la empresa de seguridad fÃ­sica de la firma hace retenes ilegales en las carreteras y realiza espionajes a lÃ­deres sindicales.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif;"> El reportaje claramente es una crÃ­tica a los pÃ©simos manejos laborales, medioambientales, econÃ³micos y sociales que la esta firma ha venido haciendo en la zona donde opera. El documental estÃ¡ totalmente volcado hacia una de las partes del conflicto lo cual deja un poco en entre dicho su mensaje, pues deberÃ­a de haber consultado a la empresa petrolera para ver ellos quÃ© tienen que decir al respecto de las denuncias. Sin embargo, el documental si deja ver una realidad bastante turbia de la situaciÃ³n actual de Campo Rubiales, y logra a travÃ©s del periodismo vivencial demostrar muchos de los atropellos como son los espionajes, los retenes ilegales y los daÃ±os medioambientales. El documental es una colcha de retazos de muchas problemÃ¡ticas especÃ­ficas de ese conflicto en especÃ­fico y aunque su mensaje es claro, se deberÃ­a de estructurar mejor, es decir se deberÃ­a de crear una secuencia un poco mÃ¡s lÃ³gica para que el al televidente le llegue mejor el mensaje.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif;">A continuaciÃ³n el link del video <a href="https://youtu.be/Sn-EGNQ3JNA">https://youtu.be/Sn-EGNQ3JNA</a></span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif;">@JuanAldanaC</span></div>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/operacion-pacific-rubiales/">OperaciÃ³n Pacific Rubiales</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Constructores de Esperanza &#8211; Parte II</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2015 20:40:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[Desplazados]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Proceso de Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/constructores-de-esperanza-2/</guid>

					<description><![CDATA[<p>En una entrega anterior se resaltaron tres notas de la esperanza: la expectativa de un bien futuro; es mÃ¡s que un deseo â€“requiere fortalezas de carÃ¡cter para enfrentar obstÃ¡culos, incluso el dolor y el sufrimiento-; y configura lo posible: producto de nuestra acciÃ³n, con ensayos y errores, nuestras vivencias y su reconocimiento honesto, van conformando aquello de lo que somos capaces.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-2/">Constructores de Esperanza &#8211; Parte II</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: justify;">Y esto con el fin de ampliar la definiciÃ³n que ofrece el diccionario: â€œEstado de Ã¡nimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamosâ€ (RAE). La esperanza es algo mÃ¡s que un estado de Ã¡nimo y que un deseo.</p>
</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-494"></span></p>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">
<p>AllÃ­ se propusieron roles de constructores de esperanza: padres y madres de familia; maestros, profesores, guÃ­as intelectuales y espirituales, escritores, investigadores; pero tambiÃ©n toda persona en el trabajo con otras a cargo que las entrena y capacita para el mejoramiento de sus habilidades. Y, con mayor razÃ³n, quienes llevan a cabo sus tareas a cabalidad y con diligencia contribuyendo al bienser propio y de los demÃ¡s. En esta categorÃ­a, se hallan empresarios responsables socialmente, funcionarios probos, operarios diligentes, en fin, cualquiera que con su acciÃ³n, por sencilla y humilde que sea, presta un servicio a los demÃ¡s y contribuye asÃ­ a la convivencia.</p>
<p>El campesino y el finquero, ilustran muy bien esas notas. El bien futuro, pues es su cosecha, los animales que cuidÃ³, los Ã¡rboles que sembrÃ³. Futuro que temporiza en tÃ©rminos de semanas, meses y aÃ±os. Ellos saben bien, que no pueden â€˜apurarâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> los ciclos normales de la naturaleza. Saben esperar.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span data-mce-mark="1">El rigor de las estaciones, las distancias por recorrer en carreteras destrozadas, la especulaciÃ³n proferida por los intermediarios inescrupulosos, la ignorancia de tÃ©cnicos agropecuarios sin experiencia que asesoran: todo ello va configurando personalidades recias, muchas veces escÃ©pticas sobre el â€˜conocimiento profesionalâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />. Todo ello sÃ­ que contribuye a configurar posibilidades. </span></p>
<p><span data-mce-mark="1">Posibilidades que van desde la venta justa de la cosecha y los animales engordados, hasta una mejor educaciÃ³n para sus hijos â€“â€˜mejorâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, si sus padres sÃ³lo alcanzaron unos pocos aÃ±os de primaria y sus hijos terminan bachillerato&#8211;. Posibilidades que incluyen tambiÃ©n la venta justa de la tierra si quisieran explorar otros horizontes: por ejemplo, una educaciÃ³n formal mayor para sus hijos.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p>Estas posibilidades se esfuman cuando, por razones de inexistencia de mercados justos (especulaciÃ³n) o de inseguridad y violencia (narcotrÃ¡fico, â€˜Bacrimâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, narcoguerrilla, etc.) deben abandonar sus tierras, emigrar a otras regiones o a ciudades, donde todo aquello debe ser reconfigurado.</p>
<p>El gran problema de ese tipo de desplazamiento forzado es el de una inusitada reconfiguraciÃ³n de futuro y de posibilidades. En el curso normal de cualquier vida esas posibilidades surgen de la prÃ¡ctica, del ajuste entre lo que soÃ±amos con lo que vivimos y asÃ­ determinamos lo que somos capaces: en un proceso de aproximaciones sucesivas, que requiere, insisto, tiempo, honestidad y buen discernimiento.</p>
<p>Sin embargo, mÃ¡s atenciÃ³n le brindan los gobiernos a los guerreros que en nÃºmero sus cifras no superan las decenas de miles, que a las vÃ­ctimas rurales desplazadas cuyo nÃºmero superan los millones. He ahÃ­ la perplejidad en que nos hallamos los ciudadanos con respecto a la retÃ³rica de la paz.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-2/">Constructores de Esperanza &#8211; Parte II</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Constructores de Esperanza &#8211; Parte I</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-1/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Dec 2014 20:53:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad Social]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/constructores-de-esperanza-1/</guid>

					<description><![CDATA[<p>El sentido con el que empleamos esta nociÃ³n es mÃ¡s amplio a la lacÃ³nica definiciÃ³n que ofrece el diccionario: â€œEstado de Ã¡nimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamosâ€ (RAE). La esperanza es algo mÃ¡s que un estado de Ã¡nimo, consideremos algunas de sus notas:</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-1/">Constructores de Esperanza &#8211; Parte I</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">1) Es la expectativa de un bien futuro: como la felicidad; la paz exterior y/o interior; para los diversos creyentes en alguien o algo superior a lo que vemos: Dios, el Nirvana, el Tao. De ahÃ­ que no se confunda con el placer y el gozo presentes del consumo, de la posesiÃ³n, del prestigio. En cambio, aspira a una crecimiento irrestricto en lo intelectual y espiritual, y en lo social, aspira a una mayor conviviencia.</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-489"></span></p>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">2) No es sÃ³lo deseo, porque ser esperanzado es exigente, enfrenta obstÃ¡culos y dificultades. Aplica la voluntad no sÃ³lo a las vicisitudes y contradicciones de la vida, sino a nuestras propias debilidades. Va creando hÃ¡bitos, no solo intelectuales y tÃ©cnicos que derivan en virtudes como el entendimiento y la laboriosidad; sino aquellos que conforman el carÃ¡cter. De ahÃ­ que no admita la persona pusilÃ¡nime. Se exige intelectual y moralmente. No es ingenua en creer que todo lo legal es Ã©tico. Sabe por vivencia propia que la interioridad dividida de la persona no es asunto sÃ³lo de mente, sino de corazÃ³n tambiÃ©n. A esa divisiÃ³n interior, la esperanza â€“asistida por la concienciaâ€”la enfrenta con voluntad y perseverancia. De ahÃ­ que el deseo sÃ³lo no basta.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">3) Configura lo posible. Lo posible tiene que ver con ilusiones, sueÃ±os, con aspiraciones; pero tambiÃ©n con vivencias, ensayos y errores. Vamos ajustando nuestras ilusiones y aspiraciones al son de nuestras vivencias, de lo que hacemos o dejamos de hacer, de lo que pensamos o no, decimos o no. En un proceso de aproximaciones sucesivas vamos configurando nuestros sueÃ±os con nuestras vivencias y de esta manera labrando nuestras posibilidades. AsÃ­ como aspirar a imposibles nos lleva a la utopÃ­a, el sÃ³lo anhelar lo material nos deja cortos.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">En una sociedad Â¿quiÃ©nes, entonces, son constructores de esperanza? En primer lugar, los padres y madres de familia que traen nuevos seres al mundo, los corrigen, los educan y contribuyen a hacer de ellos buenos ciudadanos, profesionales, miembros de familia. En segundo lugar, todos aquellos relacionados con la educaciÃ³n formal e informal: maestros, profesores, guÃ­as intelectuales y espirituales; pero tambiÃ©n toda persona en el trabajo con otras a cargo que las entrena y capacita para el mejoramiento de sus habilidades. En tercer lugar, todos aquellos que llevan a cabo sus tareas a cabalidad contribuyendo al bien ser propio y de los demÃ¡s. En esta categorÃ­a, se hallan empresarios responsables socialmente, funcionarios probos, operarios diligentes, en fin, cualquiera que con su acciÃ³n, por sencilla y humilde que sea, presta un servicio a los demÃ¡s y contribuye asÃ­ a la convivencia.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">Y claro en esta Ã©poca navideÃ±a no puede negarse que la fuerza civilizadora del cristianismo es de las que mÃ¡s ha contribuido a la construcciÃ³n de esperanza elevando a la persona humana a la mÃ¡s alta dignidad: a la de hijo(a) de Dios.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<p style="text-align: justify;">
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/constructores-de-esperanza-1/">Constructores de Esperanza &#8211; Parte I</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Why Your Fruit Looks So Good</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/why-your-fruit-looks-so-good/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Dec 2014 21:40:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[campesino]]></category>
		<category><![CDATA[fruta]]></category>
		<category><![CDATA[industria de alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/why-your-fruit-looks-so-good/</guid>

					<description><![CDATA[<p>El artÃ­culo de la Revista Mother Jones referente al por quÃ© las frutas que consumen los nortamericanos se ven tan apetecibles denuncia un hecho nada nuevo en algunas agroindustrias.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/why-your-fruit-looks-so-good/">Why Your Fruit Looks So Good</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;">En este caso, algunas establecidas en el Estado de Sinaloa â€“ la meca del narcotrÃ¡fico- de Mexico y que emplean campesinos exilados del los Estados del sur: Oaxaca y Chiapas que abandonaron sus parcelas producto de polÃ­ticas improvisadas en los inicios del Tratado de Libre Comercio entre ambos paÃ­ses.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">Si bien, la fruta para el consumidor se halla libre de maltrato y contaminaciÃ³n, gracias a las prÃ¡cticas de aseo y manipulaciÃ³n ejemplar, dentro de galpones de ambientes controlados, las condiciones laborales dejan bastante que desear. Jornales que oscilan entre los US$8 y los US$12 diarios, el equivalente al jornal de nuestro campo; campamentos nada higiÃ©nicos cercados para impedir fugas, retenciÃ³n de pagos hasta tanto termine la cosecha y la imposibilidad de derivar algÃºn ahorro.</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-480"></span></p>
<div style="text-align: justify;">El articulo cita bibliografÃ­a reciente que denuncia estas situaciones que se dan, incluso en los mismos EEUU. Finalmente, prepara el terreno para un documental que pronto publicarÃ¡ el Times de los Angeles. Queda claro que no hay capitalismo ni socialismo que valga para impedir la explotaciÃ³n de los mÃ¡s vulnerables. Y en particular tratÃ¡ndose de productos que forman parte del 36% de las importaciones alimenticias de los EEUU de las cuales una tercera parte proviene de Mexico.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">A continuaciÃ³n les dejamos el texto del artÃ­culo original, que pueden ver desde su sitio web, <a href="http://www.motherjones.com/tom-philpott/2014/12/meet-mexicos-brutally-exploited-farm-workers">aquÃ­</a>.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">By <a href="http://www.motherjones.com/authors/tom-philpott" rel="author">Tom Philpott</a>| Wed Dec. 10, 2014</div>
<div style="text-align: justify;">Back in 2010, I visited a labor camp that houses some of the migrant workers who grow America&#8217;s fruit and vegetables. I found people living densely in shantylike structures made of scrap metal and cinder block, surrounded by vast fields and long rows of greenhouses. Strangers in a strange land who didn&#8217;t speak the language, hundreds of miles from home, they lived at the mercy of labor contractors who, they claimed, made false promises and paid rock-bottom wages. Like all Big Ag-dominated areas, the place had a feeling of desolation: all monocropped fields, mostly devoid of people, and lots of billboards hawking the products of agrichemical giants Monsanto and Syngenta.</div>
<div style="text-align: justify;">
<p>You might think I had made my way to <a href="http://grist.org/article/immokalee-diary-part-i/" target="_blank" rel="noopener">Florida&#8217;s infamous tomato fields,</a> or somewhere in the depths of the California&#8217;s migrant-dependent Central Valley. Those places remain obscure to most Americans, but the gross human exploitation they represent has at least been documented in a spate of excellent recent books, like Barry Estabrook&#8217;s Tomatoland, Tracy McMillan&#8217;s <a href="http://traciemcmillan.com/media/reviews/our-unhappy-meals/">The American Way of Eating</a>, and Seth Holmes <a href="http://www.motherjones.com/tom-philpott/2013/10/rough-passage-what-its-cross-border-harvest-your-food">Fresh Fruit, Broken Bodies</a>. But I was somewhere yet more remote and less well-known: Sinaloa, a largely rural state in Mexico&#8217;s northwestern hinterland.</p>
<p>If most Americans have heard of Sinaloa at all, it&#8217;s because of the state&#8217;s well-earned reputation as a center of Mexico&#8217;s bloody drug trade. But in addition to the eponymous drug cartel, Sinaloa also houses vast-scale, export-oriented agriculture: farms that churn out the tomatoes, melons, peppers, and other fresh produce that help fill US supermarket shelves. And the people who do the planting, tending, and harvesting tend to be from the indigenous regions of Mexico&#8217;s southern states, Oaxaca and Chiapas, where smallholder farming has been ground down by decades of free-trade policies pursued by the Mexican government, which left millions in search of gainful work to the north.</p>
<p>In my brief time there, I found Sinaloa overwhelming: a scary cauldron of labor exploitation, industrial agriculture, and drug violence. Now, Los Angeles Times reporter Richard Marosi and photographer Don Bartletti have documented the grim conditions faced by workers on Mexico&#8217;s export-focused megafarms in a long-form investigation, after 18 months of reporting in nine Mexican states, including, most prominently, Sinaloa. The Times plans to publish it in four parts; the first, <a href="http://graphics.latimes.com/product-of-mexico-camps/">here</a>, is stunning.</p>
<p>Marosi found that Mexico&#8217;s megafarms adhere to the strictest standards when it comes to food safety and cleanliness, driven by the demands of big US buyers. «In immaculate greenhouses, laborers are ordered to use hand sanitizers and schooled in how to pamper the produce,» Marosi writes. «They&#8217;re required to keep their fingernails carefully trimmed so the fruit will arrive unblemished in US supermarkets.»</p>
<p>While the produce is coddled, the workers face a different reality. Pay languishes at the equivalent of $8 to $12 a day. Marosi summarizes conditions that often approach slavery:</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<ul>
<li>Many farm laborers are essentially trapped for months at a time in rat-infested camps, often without beds and sometimes without functioning toilets or a reliable water supply.</li>
<li>Some camp bosses illegally withhold wages to prevent workers from leaving during peak harvest periods.</li>
<li>Laborers often go deep in debt paying inflated prices for necessities at company stores. Some are reduced to scavenging for food when their credit is cut off. It&#8217;s common for laborers to head home penniless at the end of a harvest.</li>
<li>Those who seek to escape their debts and miserable living conditions have to contend with guards, barbed-wire fences, and sometimes threats of violence from camp supervisors.</li>
<li>Major US companies have done little to enforce social responsibility guidelines that call for basic worker protections such as clean housing and fair pay practices.</li>
</ul>
</div>
<div style="text-align: justify;">The piece includes excellent photography and is chockfull of stories straight from the mouths of farmworkers. And it shines a bright light on a hugely important source of our food. The US now <a href="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2014/12/www.renewoureconomy.org_wp-content_uploads_2014_03_no-longer-home-grown.pdf" target="_blank" rel="noopener">imports nearly a third of the fruit and </a><a href="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2014/12/www.renewoureconomy.org_wp-content_uploads_2014_03_no-longer-home-grown.pdf" target="_blank" rel="noopener">vegetables we consume</a>, and Mexico accounts for <a href="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2014/12/https%3A__www.fas.org_sgp_crs_misc_RL34468.pdf" target="_blank" rel="noopener">36 percent</a> of that foreign-grown cornucopia, far more than any other country. And we&#8217;re only growing more reliant on our southern neighborâ€”imports of Mexico-grown fresh produce have increased by an average of 11 percent per year between 2001 and 2011, the USDA <a href="http://localhost/agronegociofinalpro/wp-content/uploads/2014/12/https%3A__www.fas.org_sgp_crs_misc_RL34468.pdf" target="_blank" rel="noopener">reports</a>, and now amount to around $8 billion. The Times investigations demonstrates, with an accumulation of detail that can&#8217;t be denied or ignored, that our easy bounty bobs on a sea of misery and exploitation.</div>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/why-your-fruit-looks-so-good/">Why Your Fruit Looks So Good</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tensiones en las comunidades de Ãfrica y el programa de ayuda de la organizaciÃ³n americana 4-H</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/tensiones-en-las-comunidades-de-africa-y-el-programa-de-ayuda-de-la-organizacion-americana-4-h/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2014 04:50:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[Semillas]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/tensiones-en-las-comunidades-de-africa-y-el-programa-de-ayuda-de-la-organizacion-americana-4-h/</guid>

					<description><![CDATA[<p>En artÃ­culos anteriores (ReflexiÃ³n sobre los transgÃ©nicos y Las alternativas de la Agricultura Sostenible) hemos tratado de hacer un bosquejo en el que se dibujen tanto los beneficios como los perjuicios de los alimentos genÃ©ticamente modificadas y brindamos una alternativa de cÃ³mo en nuestra opiniÃ³n debe ser utilizada esta tecnologÃ­a.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/tensiones-en-las-comunidades-de-africa-y-el-programa-de-ayuda-de-la-organizacion-americana-4-h/">Tensiones en las comunidades de Ãfrica y el programa de ayuda de la organizaciÃ³n americana 4-H</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"><span style="font-size: 12pt;">Una excelente crÃ³nica por la periodista norteamericana <a href="http://www.motherjones.com/environment/2014/11/4h-africa-farming-dupont-hybrid-seeds">Kiera Butler</a> en Ghana ilustra las tensiones que esta tecnologÃ­a trae a los paÃ­ses en desarrollo y la posibilidad de una cuestionable estrategia de Dupont para asegurar la dependencia de los pequeÃ±os y medianos agricultores africanos para/con sus productos.</span></span></div>
<p><span id="more-468"></span></p>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"><span style="font-size: 12pt;"> 4-H es el programa del Sistema Cooperativo de ExtensiÃ³n de las universidades Land Grant en Estados Unidos para el desarrollo de jÃ³venes y niÃ±os. Las universidades Land Grant, </span><span style="font-size: 12pt;">que comienzan a establecerse a m</span></span><span style="font-size: 12pt;">ediados del siglo XIX, son algunas de aquellas universidades cuya misiÃ³n original era enfocarse en la agricultura, las ciencias (duras), las ciencias militares y la ingenierÃ­a; en contra posiciÃ³n a las universidades que se enfocaban en el derecho, la filosofÃ­a y las artes liberales. Entre las universidades miembros del Land Grant resaltan MIT-Massachusets Institute of Technology, Cornell University, Purdue University, The Pennsylvania State University (Penn State). 4-H es y ha sido un programa muy exitoso en Estados Unidos, hoy en dÃ­a mÃ¡s de 6 millones de jÃ³venes norteamericanos son parte de la iniciativa, mÃ¡s que todo a travÃ©s de asociaciones estudiantiles. Sin embargo, dado el escaso crecimiento en mano de obra que ha tenido la agricultura norteamericana en los Ãºltimos 50 aÃ±os la asociaciÃ³n 4-H ha dejado de crecer en Estados Unidos y por tanto ha empezado a hacer presencia en otros continentes. Actualmente, 4-H estÃ¡ presente por medio de diferentes programas en mÃ¡s de 70 paÃ­ses, programas que en palabras de 4-H â€œpreparan a los jÃ³venes del mundo para alcanzar las urgentes necesidades globales, incluyendo el hambre, subsistencias sostenibles y seguridad alimentaria.â€ (4-H, 2014, 2). Estos programas necesitan financiamiento, y ahÃ­ es donde las cosas se empiezan a poner turbias, porque algunas de las firmas que financian a 4-H a travÃ©s de patrocinios son grandes multinacionales relacionadas con la agricultura, como DUPONT. </span><span style="font-size: 12pt;"> Las crÃ­ticas ha estos patrocinios radican en que estas multinacionales productoras de materiales para la producciÃ³n agrÃ­cola (semillas, fertilizantes, pesticidas, herbicidas y equipos) utilizan los programas de 4-H como plataforma para alcanzar mayores ventas. Los jÃ³venes son expuestos a los productos de estas multinacionales y se les enseÃ±a que a travÃ©s de ellos se puede tener cultivos mÃ¡s productivos y rentables. Por lo tanto, en el futuro estos jÃ³venes serÃ¡n clientes de las multinacionales. Una manera en que las grandes compaÃ±Ã­as de tecnologÃ­as agrÃ­colas se benefician del patrocinio a 4-H es mediante la influencia que ejercen los jÃ³venes en sus padres a quienes aconsejan y les demuestran los beneficios de las tecnologÃ­as importadas, de esta manera, ante el asombro de los padres y sus deseos de empezar a producir con estas tecnologÃ­as inmediatamente, las multinacionales obtienen beneficios en el corto plazo. </span></p>
<p><span style="font-size: 12pt;"> Los padres se ven tentados a involucrar en sus cultivos estos productos, porque por ejemplo en el campo de las semillas, las semillas de DUPONT arrojan un producciÃ³n mucho mÃ¡s alta que las tradicionales. El lado negativo para los padres es que la producciÃ³n cae en las siguientes generaciones de la semilla, lo que asegura que cada aÃ±o, cada cosecha, los agricultores tengan que comprar semillas importadas nuevas, generando una dependencia de semillas. Si a esto se le suma el alto precio de las semillas y la baja resistencia a enfermedades de estas variedades que obliga a comprar herbicidas y fertilizantes occidentales, veremos que a pesar de los incrementos en las cosechas la economÃ­a de los campesinos apenas mejoran. Para este momento, ya no sÃ³lo hay una dependencia de semillas, ahora hay dependencia de fertilizantes, pesticidas y herbicidas. Al mismo ritmo que suben los ingresos tambiÃ©n suben los costos. El pequeÃ±o agricultor se volviÃ³ dependiente de los productos occidentales sin siquiera mejorar financieramente. Si bien la seguridad alimentaria aumentÃ³ porque hay mÃ¡s producciÃ³n neta, la soberanÃ­a alimentaria de los paÃ­ses disminuye porque no pueden producir efectivamente sin los recursos importados.</span></p>
<p><span style="font-size: 12pt;"> Con lo anterior, se pretende recordar la importancia de estar siempre atentos y dispuestos a sopesar crÃ­ticamente cualquier acciÃ³n que veamos que pueda tener efectos negativos, asÃ­ sus intenciones sea loables. En las actividades agropecuarias hay que estar especialmente vigilantes, dado el enorme impacto que tiene este sector sobre las vidas de todos y las vidas de la mayorÃ­a de pobres del planeta, quienes nunca superaran esa condiciÃ³n si no se estÃ¡ totalmente alerta desde las instituciones pÃºblicas, la academia y las empresas privadas en lo referente a todos los efectos de las polÃ­ticas y las innovaciones en el negocio. Las tensiones entre el sistema de desarrollo occidental y las prÃ¡cticas de producciÃ³n tradicionales me hicieron recordar el trabajo de Arturo Escobar, que aprovecho para recomendar en esta ocasiÃ³n. En sus libros <em>«La InvenciÃ³n del Tercer Mundo»</em> y <em>«El final del Salvaje»</em> las visiones de desarrollo, las diferencias entre seguridad alimentaria y soberanÃ­a alimentaria, y el diÃ¡logo de saberes entre los conocimientos cientÃ­ficos occidentales y tradicionales cobran una importante dimensiÃ³n que sirve como trasfondo para entender a cabalidad los problemas a los que se pueden enfrentar los campesinos tradicionales al seguir las innovaciones tecnolÃ³gicas occidentales.</span></p>
<p><strong><span style="font-size: 12pt;"> @farrazola</span></strong></p>
<p><span style="font-size: 12pt;"> Referencias:</span></p>
<p><span style="font-size: 12pt;"> 1. 4-H. (2014). About 4-H. Disponible en: <a href="http://www.4-h.org/about/">http://www.4-h.org/about/</a></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> 2. 4-H. (2014). 4-H Programs in Africa. Disponible en: <a href="http://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;ved=0CCcQFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.4-h.org%2FAbout-4-H%2FGlobal%2F4-H-Programs-in-Africa.dwn&amp;ei=Rms9VJHPMcPOiwLi2ICoAw&amp;usg=AFQjCNGmopDu5giJlQX1iLU0eMatmgmHcA&amp;bvm=bv.77412846">http://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;ved=0CCcQFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.4-h.org%2FAbout-4-H%2FGlobal%2F4-H-Programs-inAfrica.dwn&amp;ei=Rms9VJHPMcPOiwLi2ICoAw&amp;usg=AFQjCNGmopDu5giJlQX1iLU0eMatmgmHcA&amp;bvm=bv.77412846</a>,d.cGE&amp;cad=rja</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> 3. APLU â€“ Association of Public and Land-Grant Universities. (2014). APLU Members. Disponible en: <a href="http://www.aplu.org/page.aspx?pid=249">http://www.aplu.org/page.aspx?pid=249</a></span><span style="font-size: 12pt;"> 4. Butler<b>,</b> K. (2014). How America&#8217;s Favorite Baby-Goat Club Is Helping Big Ag Take Over Farming in Africa. En Mother Jones. Disponible en <a href="http://www.motherjones.com/environment/2014/11/4h-africa-farming-dupont-hybrid-seeds">http://www.motherjones.com/environment/2014/11/4h-africa-farming-dupont-hybrid-seeds</a></span></p>
</div>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/tensiones-en-las-comunidades-de-africa-y-el-programa-de-ayuda-de-la-organizacion-americana-4-h/">Tensiones en las comunidades de Ãfrica y el programa de ayuda de la organizaciÃ³n americana 4-H</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las actividades no Agropecuarias en las Vidas Rurales se le escaparon al Censo</title>
		<link>https://aneia.uniandes.edu.co/farrazola-4/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editor Pixelpro]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Nov 2014 11:08:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[Censo]]></category>
		<category><![CDATA[GestiÃƒÂ³n y territorio]]></category>
		<category><![CDATA[rural]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://aneia.pixelpro.website/farrazola-4/</guid>

					<description><![CDATA[<p>En estos momentos se estÃ¡ llevando a cabo el Censo Nacional Agropecuario, un censo que el paÃ­s necesitaba hace aÃ±os y que le permitirÃ¡ al gobierno (central y local), a las empresas y a las instituciones investigativas tomar mejores decisiones a partir de la posibilidad de anÃ¡lisis mÃ¡s rigurosos con informaciÃ³n real y actualizada sobre el campo y la poblaciÃ³n rural.</p>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/farrazola-4/">Las actividades no Agropecuarias en las Vidas Rurales se le escaparon al Censo</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;">Celebro este proyecto del DANE y espero con ansias sus resultados. Sin embargo, me queda cierto desazÃ³n al revisar los temas de sus 180 preguntas. Sucede que el Censo deja casi de lado las actividades econÃ³micas no agropecuarias de los pobladores rurales. Es cierto que el foco del censo es, como bien lo expresa su nombre, precisamente lo agropecuario, pero la oportunidad estaba servida para indagar por las actividades econÃ³micas no agropecuarias de la poblaciÃ³n rural, actividades que han demostrado ser fundamentales en los ingresos y las estrategias de subsistencia de muchas familias rurales.</div>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-460"></span></p>
<div>
<p style="text-align: justify;">El documento de diseÃ±o conceptual y metodolÃ³gico del censo aclara: â€œSÃ³lo se levanta informaciÃ³n sobre identificaciÃ³n, localizaciÃ³n, tamaÃ±o de la unidad censal, vivienda y poblaciÃ³nâ€ (CNA, 2014) para las unidades censales no agropecuarias. Colombia es un paÃ­s sumamente rural en el que la dicotomÃ­a Ã¡rea urbana â€“ area rural no es suficiente, el Informe de Desarrollo Humano del PNUD del aÃ±o 2011 argumenta las razones por las que esta dicotomÃ­a se queda corta, por tanto, incluso sugiriÃ³ la creaciÃ³n de un Ã­ndice de ruralidad en el que se pudiera delimitar con mayor certeza por las caracterÃ­sticas de un predio en que grado de urbanidad o que grado de ruralidad debÃ­a ser considerado. El Censo Nacional Agropecuario puede ser una valiosa herramienta para la construcciÃ³n de ese Ã­ndice. Sin embargo, un censo que sÃ³lo considere dignas de ser registradas las actividades agropecuarias en lo que nosotros, desde la ciudad llamamos â€˜ruralâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />, alude a la conclusiÃ³n anterior. Es volver a ver el campo y a sus pobladores Ãºnicamente como productores de materia prima orgÃ¡nica y negarles, desde la falta de reconocimiento y la posterior inexistencia de polÃ­ticas pÃºblicas, las oportunidades que puedan tener en otros sectores de la economÃ­a.</p>
<p style="text-align: justify;">El censo estuvo muy cerca de ser un gran censo rural, pero perdiÃ³ esa potencialidad al no ser capaz de mirar al campo con ojos mÃ¡s amplios.Algunos de los casos en donde no se ha recolectado informaciÃ³n econÃ³mica clave son por ejemplo las fincas en el eje cafetero que han perdido su vocaciÃ³n netamente cafetera para dedicar mayores esfuerzos al turismo. En muchos otros pueblos el turismo es una fuente para nada despreciable de ingresos, estoy pensando en Villa de Leyva (BoyacÃ¡), pero ejemplos deben haber muchos. Otros casos son los sombreros â€˜vueltiaosâ€<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> de TuchÃ­n (CÃ³rdoba) y Sampues (Sucre), las vajillas pintadas del Carmen de Viboral (Antioquia), o la peculiaridad del municipio de Don MatÃ­as (Antioquia) en donde las remesas constituyen el reglÃ³n mÃ¡s fuerte de la economÃ­a. Hay muchos pobladores rurales que han comenzado a trabajar en servicios e industria, incluso en las mismas Ã¡reas rurales y que por como fue concebido el censo no tendrÃ¡n mayor representatividad en las estadÃ­sticas nacionales. Se pierde una oportunidad de oro para recolectar informaciÃ³n acerca de las actividades no econÃ³micas rurales, actividades vitales para lograr desarrollo rural porque le permiten a los pobladores rurales complementar sus ingresos con otras actividades cuando la cosecha o los precios estÃ¡n malos (diversificaciÃ³n de riesgos), producir productos no necesariamente de materias primas que suelen tener mayor precio y capacitarse en habilidades que les pueden ser Ãºtiles si deciden, o se ven forzados, a dejar el campo.</p>
</div>
<div><strong>@farrazola</strong></div>
<div></div>
<div></div>
<div>
<p><strong>Referencias:</strong></p>
</div>
<p>Â· CNA â€“ 3er Censo Nacional Agropecuario. MinAgricultura y DANE. (2014). DiseÃ±o Conceptual y MetodolÃ³gico del 3er CNA-2013-2014. Colombia. Disponible en: <a href="http://www.si3ea.gov.co/Lena/2014/1A/5_UPME_2014.pdf">http://www.si3ea.gov.co/Lena/2014/1A/5_UPME_2014.pdf</a></p>
<p>Â· PNUD â€“ Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2011). Informe Nacional de Desarrollo Humano â€“ Colombia Rural, Razones para la Esperanza. BogotÃ¡, Colombia</p>
<p>Â· Roetter, R.P. Van Keulen, H. Kuiper, M. Verhagen J. Van Laar, H.H. (2007) Science For Agricultural And Rural Development In Low-Income Countries. Dordrecht, The Netherlands: Springer.</p>
<div></div>
<p>La entrada <a href="https://aneia.uniandes.edu.co/farrazola-4/">Las actividades no Agropecuarias en las Vidas Rurales se le escaparon al Censo</a> se publicó primero en <a href="https://aneia.uniandes.edu.co">ANeIA | Universidad de los Andes - AGRONEGOCIOS E INDUSTRIA DE ALIMENTOS</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
